Regalos para maestros de adolescentes

Cómo acertar sin gastar demasiado dinero

Se acercan las vacaciones de Navidad o el fin de curso y entre las muchísimas cosas que hay que hacer también está la de elegir regalo, para los hijos, para la pareja y hasta para los maestros de nuestros hijos adolescentes. O, en este caso, si no elegirlo, sí ayudar a nuestros hijos o hijas a pensar o hacer algo que regalar a su profesor. Podremos pasar un buen rato con ellos y resolver un problema.

Conocer las normas
Lo primero que necesitamos es conocer cuáles son las normas de la escuela donde estudian nuestros hijos para los regalos a los maestros. La mayoría de ellas establecen un tope máximo de dinero o aconsejan en algún sentido sobre los regalos que se les pueden ofrecer a los profesores. Saberlo antes de empezar a pensar en qué regalarles es muy importante. Tarjetas regalo
Es el regalo más popular para los maestros en Estados Unidos y en otras partes del mundo. Lo más habitual es que los padres de los alumnos o los propios alumnos hagan cada uno una pequeña aportación y con el dinero recaudado se compre una tarjeta de un centro comercial, una librería o cualquier espacio comercial. De ese modo el maestro será libre para elegir aquello que prefiera.El problema con las tarjetas regalo es que cuando se quiere hacer un regalo personal pueden ser demasiado costosas, aunque siempre es posible comprarla por el importe que se desee.
Y, fundamentalmente, se trata de un regalo que no tiene nada de original ni de personal. Algo hecho por los propios adolescentes
Esta es una de las fórmulas más adecuadas cuando no se dispone de demasiado dinero pero se quiere ofrecer algo personal al maestro. Las posibilidades son muchísimas. Además esta fórmula es válida tanto para un solo estudiante como para cuando quiere participar toda la clase en conjunto.
  • Cocinar para ella o él. Un buen regalo es cocinarle algo. Y lo mejor es algo de repostería por que ¿a quién no le gustan los dulces? Si nuestros hijos adolescentes son buenos cocineros podemos dejarles a ellos solos la tarea pero si no estamos muy seguros del resultado más vale que les echemos una mano. Unas galletas, un pan, un bizcocho… todo ello puede convertirse en un buen regalo. Si queremos además darle un toque más personal podemos proponerle a nuestro adolescente que cocine algún postre típico de nuestro país. Una torta o unos mazapanes también pueden ser un regalo perfecto y además promocionaremos nuestra cultura latina. O cualquier otra receta hispana como unas empanadas, pueden ser una idea genial.
  • Un video. Este es un regalo perfecto si participa toda la clase. Los propios adolescentes pueden organizar el rodaje de la películita que le van a ofrecer a su maestro. Decidir qué es lo que le van a decir en ella, que generalmente será una muestra de agradecimiento; dónde lo grabarán y como lo editarán. Aunque la mayoría de los adolescentes conocen bien la tecnología, si no es así también en esto podemos ayudarlos. Seguro que alguno de los padres o madres tiene conocimientos sobre programas de edición gratuitos. Y para la grabación es suficiente con un celular.
  • Un libro. La idea de editar un libro para el profesor es similar a la del video pero en este caso, los estudiantes pueden aportar fotos o ilustraciones, poemas, frases…
Regalos comprados
En esta categoría la lista puede ser enorme. Pero hay algunas cosas que debemos tener en cuenta. La primera es qué tipo de persona es el maestro al que nuestros hijos o nosotros vamos a ofrecer el regalo. Sería absurdo regalarle un libro en español a alguien que no habla español pero sería una buena idea hacerlo si sabemos que el maestro sí sabe algo de español o que le interesa nuestra cultura hispana.
  • Suscripciones. Hay suscripciones a revistas que no salen demasiado caras y puede ser una buena idea si conocermos las aficiones o intereses del maestro y le ofrecemos una suscripción a una revista de un tema que le interese. Aunque antes debemos asegurarnos de que no esté ya suscrito. Quizá en alguna charla podemos preguntar discretamente si conoce tal revista…
  • Plantas. Las plantas son siempre una buena opción. Además, si se diera el caso de que no tuviera suficiente espacio en su casa o que prefiriera no llevarla allí siempre podrá dejarla en el salón de clase.
  • Dulces. Como en el caso de los regalos hechos en casa, unos chocolates o cualquier otro dulce puede ser un regalo muy adecuado. Aunque tanto en este caso como si se cocina en casa habrá que saber cuáles son las costumbre alimenticias del maestro o si tiene alguna alergia. Por ejemplo, si es alérgico a los frutos secos no podremos comprar nada que los contenga o si es vegetariano, no deberemos utilizar o comprar ningún producto animal.
Y en cualquier caso, si el regalo está hecho o comprado con auténtico agradecimiento, el maestro lo sabrá y el regalo de nuestros hijos le dará mucha satisfacción. Foto © Petr Kratochvil