Rafael Nadal, el rey de Roland Garros

El español tiene un rendimiento de 98.33% en la capital gala

Rafael Nadal y su trofeo de Roland Garros 2012. Fotografía: Patrick Kovarik / Getty Images

A los 27 años ganó su octavo título en el Grand Slam parisino y, con eso, el manacorí entró en la historia de Roland Garros y, quizás lo más importante, se ganó el rótulo de leyenda.

El historial de Rafael Nadal en Roland Garros comenzó en 2005 y con la curiosidad que, contrario a lo que ocurre con la mayoría de los tenistas profesionales de élite, nunca disputó este torneo en juveniles.

Esto último, pues el mallorquín ha sido uno de los jugadores más precoces y por eso no tuvo participación en la categoría de 18 años del circuito ITF junior.

Sólo disputó dos eventos y un Grand Slam (Wimbledon).

Así es que lo del Rafael Nadal no fue sorpresivo, pero si demasiado rápido. El español comenzó a destacar en profesionales siendo un adolescente y a los 18 años, en su primera temporada oficial en el profesionalismo (2005), ya era el número cinco del mundo.

La primera corona, la única vez en la cual no fue el principal candidato

En este contexto, Nadal llegó a su primer Roland Garros, en el cual no era el gran favorito, pero ciertamente era uno de los tenistas a tomar en cuenta en la carrera por el título de este certamen.

El ibérico tuvo un sólido avance hasta cuartos de final -en el camino apenas cedió un set-, instancia en la cual tuvo la prueba de fuego. Claro, pues ahí enfrentó al suizo Roger Federer, que en ese tiempo estaba en la cima del escalafón profesional masculino.

Sin embargo, "Rafa" demostró su estampa de campeón y doblegó en cuatro sets (6-3, 4-6, 6-4 y 6-3) al helvético, avanzando a la final y dejando la balanza de sus duelos ante Federer 2-1 a su favor.

Posteriormente, disputaría el partido decisivo ante el argentino Mariano Puerta, 97º del ranking ATP en aquel entonces y gran revelación del torneo. De todas formas, eso no incomodó al joven Nadal, que hizo la lógica y se impuso por 6-7 (6), 6-3, 6-1 y 7-5.

2006 - 2008, la hegemonía total, pero sin ser número uno del mundo

Tras su primer título de 2005, Rafael Nadal repetiría los éxitos en las tres siguientes temporadas. En todas ellas disputó la final ante Roger Federer y en cada una de esas oportunidades se impuso el mallorquín.

En 2006 superó un mal inicio y ganó por 1-6, 6-1, 6-4 y 7-6, mientras que en 2007 derrotó a su rival por 6-3, 4-6, 6-3 y 6-4.

El momento clave llegaría en 2008, ya que por primera vez ganaría Roland Garros sin perder un set y, además, le daría una tremenda paliza a Federer en la final. El resultado fue un contundente 6-1. 6-3 y 6-0, algo pocas veces visto en los enfrentamientos entre ambos tenistas.

Cuentan que un día perdió en Paris

Repitiendo lo hecho en 2008, Rafael Nadal tuvo un sólido inicio en Roland Garros 2009. La gran diferencia es que el ibérico llegaba, por primera vez en su carrera, como número uno del mundo y principal sembrado a Paris.

Por eso, se esperaba que volviese a ganar en la arcilla francesa. Hasta que en la cuarta ronda se topó con el sueco Robin Söderling, un ascendente jugador que ocupaba el puesto 25º del ranking ATP. El escandinavo se destapó en Roland Garros y en un golpe a la cátedra eliminó a Rafael Nadal tras derrotarlo por 6-2, 6-7 (2), 6-4 y 7-6 (2).

Söderling llegaría a la final -con una épica remontada de 1-4 en el quinto set del partido de semifinales ante el chileno Fernando González-, pero la perdería ante Roger Federer, que, de paso, obtendría por primera y única vez el título de Roland Garros.

Lo que no te aniquila te hace más fuerte

Tras el duro golpe de perder en la cuarta ronda de 2009, los siguientes años volverían a ser fértiles para las aspiraciones de Rafael Nadal en Paris.

En 2010 no cedió sets en todo el evento y en la final, más encima, se dio el gusto de "sacarse la espina" y doblegar a Söderling por 6-4, 6-2 y 6-4.

En 2011 sufriría bastante -algo poco visto en las presentaciones del español en Roland Garros-, ya que en la primera ronda estuvo 1-2 abajo en sets ante el estadounidense John Isner, aunque finalmente ganaría.

Tras eso, avanzaría sin problemas al partido decisivo, en el cual, por cuarta vez en su carrera, se impondría a Roger Federer (por 7-5, 7-6 (3), 5-7 y 6-1).

Por último, en 2012 y 2013 llegarían, quizás, las mejores "versiones" parisinas de Rafael Nadal, pues ganaría su séptimo y octavo título en Roland Garros, respectivamente, pero no lo haría de cualquier forma.

En 2012, porque nunca antes perdió tan pocos juegos en el camino a la final (35). También, pues no cedió sets en todas las rondas previas al partido decisivo. Y, otro dato, porque en la final logró superar al serbio Novak Djokovic, en el primer duelo que ambos jugaron en la arcilla parisina (y además con el balcánico como número uno del mundo).

En 2013 pasó más sustos y, de hecho, en las dos primeras rondas comenzó un set abajo. Además, en las semifinales estuvo muy cerca de perder, pero finalmente doblegó a Djokovic por 9-7 en el quinto set. Sin embargo, lo más llamativo fue verlo nuevamente campeón a pesar que recién en febrero había retomado la actividad (tras ocho meses sin acción).

2014, el año récord

Con ocho coronas, Rafael Nadal llegó a Roland Garros 2014 con la necesidad de ganar el certamen, para así mantener el número uno del mundo. Y así fue, ya que en la final doblegó a Novak Djokovic y así sumó nuevas marcas. Claro, porque levantó su novena copa en Paris y, por si fuese poco, se convirtió en el único jugador que logró ganar cinco títulos consecutivos en la arcilla parisina.

Números que hablan por sí solos

Durante su trayectoria en profesionales, Rafael Nadal disputó diez Roland Garros, con nueve títulos y una cuarta ronda. Ningún otro jugador, en la Era Abierta, posee más coronas que él, ya que el sueco Björn Borg tiene seis trofeos en Paris. Este es uno de los grandes récords del ibérico en Roland Garros.

Su campaña es la mejor de toda la historia (de la Era Abierta), con un registro de 66-1 y un 98.51% de rendimiento.

En los 66 encuentros tiene 19 victorias ante Top 10 (seis de ellas ante un número uno y cuatro de éstas frente a Roger Federer) y sólo perdió 20 de los 208 sets jugados.

Por último, nueve de los 64 títulos ganados en su trayectoria los obtuvo en Roland Garros y nueve de los 14 trofeos de Grand Slam los consiguió en Paris. Además, nueve de las 45 copas que ha ganado en arcilla las conquistó en la tierra batida parisina.

Ah, y una cosa más. Es el único tenista que ha ganado nueve veces un mismo Grand Slam y se ubica en el segundo lugar de los jugadores con más coronas en este tipo de torneos. Sólo lo supera Roger Federer (17).