¿Qué son los arrecifes de coral?

Los arrecifes coralinos se encuentran entre los ecosistemas más importantes del mundo marino, donde vive una gran cantidad de organismos como algas, hierbas marinas, esponjas, erizos, calamares, pulpos, anémonas, camarones, langostas, cangrejos, caracoles, gusanos, mantarrayas, estrellas de mar, una gran variedad de peces... y mucho más. Toda esta diversidad se hace posible por el trabajo de un pequeño animal llamado el pólipo. Miles de pólipos fabrican capa tras capa de carbonato de calcio (CaCO3) a través de mucho tiempo, formando una estructura conocida comúnmente como el coral duro. Cada coral es una colonia de pólipos; un arrecife es un conjunto de corales. El coral duro es el que forma la estructura básica para todos los demás organismos que forman parte del arrecife coralino. Cada superficie y rincón de un arrecife sano rebosa de vida, haciéndolo una comunidad de organismos sin par en cuestiones de diversidad.

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El pólipo

Pólipos alimentándose de plancton. Foto cortesía NOAA.
El pólipo responsable por la construcción de los arrecifes mide entre 1 y 3 milímetros de diámetro y pertenece al filo Cnidaria, clase Anthozoa y órden Scleractinia. Estos animalitos secretan carbonato de calcio para construir pequeñas estructuras protectoras en forma de copa (cáliz), también conocidas como su exoesqueleto. En la noche, los pólipos sacan sus tentáculos para atrapar plancton, su alimento principal, y se vuelven a meter completamente a su exoesqueleto durante el día. Cuando se mueren, dejan atrás estos exoesqueletos; los pólipos vivos siguen sobre la superficie de aquellos y construyen más encima, así agregando una capa nueva al coral.
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El coral

Un coral abanico de mar. Foto cortesía NOAA.

Los corales duros (los que forman los arrecifes) también se llaman corales pétreos, escleractineos, o hermatípicos. Pétreo viene del latín petra, que significa piedra; escleractineo hace referencia al órden Scleractina (del griego Skleros, duro); y hermatípico indica que forma arrecifes.

Existen muchas especies de corales duros. Pueden tener varias formas: algunos ejemplos incluyen los corales ramificados, corales cerebro, corales con forma de dedos o de cuernos de ciervos (Acropora), y otros que crecen en forma de columna (Dendrogyra).

En los tejidos del coral viven unas algas microscópicas llamadas zooxantelas que tienen una relación simbiótica con los pólipos: las zooxantelas les suministran oxígeno y nutrientes, mientras el coral provee las algas con nitrógeno y protección. Las zooxantelas pueden ser blancas, rojas, rosadas, verdes, azules anaranjadas o violetas y son responsables por los famosos colores vibrantes de los corales. También a ellas se debe el hecho de que los corales hermatípicos se encuentran en aguas poco profundas (menor de 60 metros); las algas necesitan luz para realizar la fotosíntesis, y los corales no pueden vivir sin ellas.

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El arrecife

Un arrecife coralino sano rebosa de vida. Foto cortesía NOAA.

Una colonia (o más) de corales se llama un arrecife coralino. Se encuentran en océanos tropicales claros, ya que necesitan agua con una temperatura entre 20 y 30 grados centígrados para sobrevivir. Los primeros arrecifes del mundo existieron hace 500 mil millones de años; la estructura actual del Gran Barrera de Arrecifes en la costa de Australia tiene apenas 8 000 años. La mayoría de los arrecifes del mundo se han construido sobre superficies duras, como las "ruinas" de un arrecife antiguo o las orillas de una isla hundida.

Los ecosistemas de arrecifes de coral son importantes porque son como selvas marinas: al igual como los bosques son los pulmones de la tierra, los arrecifes son los pulmones del mar. Ellos remueven y reciclan el dióxido de carbono, protegen la tierra de tormentas y olas fuertes, y nos proveen con muchos alimentos como los diversos tipos de mariscos y pescado. También tienen importancia económica debido a la atracción que tienen para los turistas.

Actualmente los arrecifes del mundo se encuentran altamente amenazados por el calentamiento global, la contaminación marina y la sobreexplotación. Esto se puede observar claramente con el blanqueamiento de los corales - lo cual ocurre cuando se mueren las zooxantelas y también los pólipos - y la decoloración que es indicativo de corales o arrecifes enfermos o muertos.