La definición de sustentabilidad

Mujer con una bombilla impulsada por una turbina de viento
 Tim Robberts/The Image Bank/Getty Images

La sustentabilidad es la cualidad de un proceso generado por los seres humanos que es a) sostenible en el tiempo y que, al mismo tiempo, b) no agota los recursos ni c) empeora las condiciones del medio ambiente. Éste término se usa en ecología y medio ambiente para referirse a la capacidad que tiene una población para hacer uso inteligente y cuidadoso de los recursos naturales, sin exceder la capacidad de renovación de los mismos, y sin agotar lo que este le ofrece a los seres humanos.

Sustentabilidad es también ocuparse de administrar dichos recursos para que las futuras generaciones también puedan hacer uso de estos.

El término sostenibilidad se usa de manera intercambiable con sustentabilidad, pero este se refiere a los procesos externos que hacen algo sostenible. En el mismo ámbito de la ecología y del medio ambiente, lo sostenible hace parte de las políticas del gobierno o de los tratados que lidian con las amenazas externas que pueden poner el peligro los procesos internos de ese uso inteligente y adecuado de los recursos naturales. 

En breve se puede decir que en la ecología, la sustentabilidad describe a los sistemas ecológicos o biológicos (como bosques, por ejemplo) que mantienen su diversidad y productividad con el transcurso del tiempo. En el contexto económico y social, la sustentabilidad se define como la habilidad de las actuales generaciones para satisfacer sus necesidades sin perjudicar a las futuras generaciones.

¿Qué es el desarrollo sustentable? 

El desarrollo sustentable es la puesta en practica por un gobierno de los criterios de sustentabilidad en los que:

  • Hay claras políticas de protección al medio ambiente: estos lineamientos trazan los pilares para que cada sociedad entienda, respete y haga usufructo responsable de las materias primas que le ofrece la naturaleza. Así mismo indica la manera en la que se debe ayudar al medio ambiente a renovarse sin agotar sus recursos. Un sencillo ejemplo es la siembra de árboles en zonas deforestadas, el cuidado a las fuentes de agua o la conservación de parques naturales que mantienen el equilibrio de un ecosistema. 
  • Hay claras políticas de responsabilidad social: como individuos, agrupaciones o empresas, los seres humanos debemos asumir responsabilidad por nuestras acciones y por las consecuencias que estas puedan tener en el medio ambiente y su conservación. La responsabilidad social nos hace agentes activos del proceso de sustentabilidad y subraya la importancia de nuestros actos en el presente y cómo estos afectan a las generaciones por venir. Ejemplos de responsabilidad social pueden ser el reciclaje y separación de basuras en casa, o el uso de transporte público por encima del privado para disminuir la contaminación en el aire. 
  • Hay claras políticas de prácticas económicas y sociales que se acojan a los dos criterios anteriores: prácticas justas y responsables que apoyen y faciliten la protección al medio ambiente y las gestiones sociales al respecto son parte fundamental de este proceso. Los gobiernos deben establecer normativas que tengan el respaldo de la ley y que inviten a una economía más justa y participativa. Brindando bienestar a una sociedad, sus integrantes se inclinarán más a participar en el cuidado de su medio ambiente. Un ejemplo es brindar acceso universal a la salud, al agua y la energía para que los beneficiarios mejoren su calidad de vida y al mismo tiempo, al sentirse protegidos por sus líderes, se involucren activamente en el cuidado de los recursos. 

    El desarrollo sustentable también se utiliza para describir proyectos de desarrollo en comunidades que carecen de infraestructura, y se refiere a que, después de una fase inicial de apoyo externo, la comunidad debe seguir mejorando su propia calidad de vida de manera independiente aunque ya no se cuente con el apoyo inicial. Un ejemplo es la economía cooperativa en donde todos los miembros de una comunidad participan en la creación de un producto; apoyados inicialmente por una organización no gubernamental aprenden a fabricar y comercializar algo y luego, guiados por su aprendizaje, pueden hacerlo autónomamente generando empleos y bienestar para la comunidad. 

    Un ejemplo de sustentabilidad

    Un ejemplo de un proyecto sustentable es el metro de Monterrey en México. Este funciona con energía de biogás generada de la basura municipal.

    En el año 2003 el gobierno del estado de Nuevo León, hizo una asociación con una compañía alemana para poder cosechar el gas metano producto del proceso de descomposición natural en los basureros. Normalmente este gas llega a la atmósfera en forma de contaminación porque es un gas de efecto invernadero y contribuye al calentamiento global. Pero con el programa de biogás, este se intercepta antes de que contamine a la atmósfera y a cambio provee el 52% de la energía necesaria para el alumbrado público, el metro, varios edificios públicos y el servicio de drenaje. Aunque no es ciento por ciento sustentable es un paso importante en la dirección correcta. 

    Este proyecto es sustentable porque se puede continuar de manera benéfica sin ayuda exterior y sin agotar los recursos necesarios para su funcionamiento, así que está de acuerdo con la definición de sustentabilidad.