Qué necesita tu piel cuando estás de exámenes

6 trucos de belleza para recuperar el esplendor de tu cutis

Cuidados piel en exámenes
En época de exámenes la piel necesita un plus. Duel/ Getty Images

Realmente tiene que ser duro para la piel mostrar su belleza con la vida que llevamos las mujeres de hoy. A ella que le gusta la vida relajada, la alimentación sana y estar cerca de la naturaleza tiene que pasar por largas jornadas de estudio o trabajo, el aire contaminado de las ciudades, pocas horas de sueño, una alimentación rápida y, a veces, poco variada…  sin contar el exceso del consumo de café u otras bebidas excitantes y el tabaco.

Es cierto, reconocemos que no es fácil que la piel se muestre luminosa, tersa y sin imperfecciones en la época de exámenes, pero aún así, queremos estar guapas y no, no es imposible. Hay trucos que funcionan.

 Veamos qué podemos hacer para mostrar nuestra mejor cara cuando no hemos podido hacer la inversión mínima en atender sus necesidades básicas. ¡Eso sí! después de los exámenes nos tenemos que comprometer a recuperar (o por lo menos intentarlo) las rutinas y cuidados que la piel sana necesita. ¿Trato hecho?

 

1. Un baño de sal para tus pies

Si quieres tener el rostro bonito, vamos a empezar por los pies. Llena un cubo grande con 10 litros de agua caliente, a una temperatura que puedas soportar pero que te haga sudar. Añade 250 gr de sal marina, cuanto más pura mejor. Introduce los pies en ella y relájate durante 15 minutos. Este sencillo gesto abre los poros de tu piel y te ayuda a sacar al exterior las toxinas del cuerpo (ayudando al hígado, el riñón y los pulmones).

Según el Dr. Martí Bosh es uno de los hábitos más sanos y debería formar parte de nuestro ritual de cuidados cotidianos.

Cuando hayas acabado, aclárate bien los pies y sécate con una toalla, insistiendo entre los dedos para evitar que se quede humedad. Aplica una crema hidratante y el ritual de tus pies estará completo.

 

2. Limpia tu cutis de toxinas

Tanto el baño de pies como el estrés por la presión de los exámenes han generado sudor y toxinas que están sobre la superficie de la piel. Pero además los nervios han generado exceso de sebo e impurezas.

Practica un ritual de limpieza cotidiano (leche limpiadora o gel limpiador + tónico o agua micelar) y añade una mascarilla. Si eres muy joven, notas la piel irritada pero no tienes tendencia al acné puedes hacerte una mascarilla con miel, lo mas pura posible (lee que en la etiqueta no ponga que tiene jarabe de alta fructosa) o de levadura de cerveza si crees que necesitas un plus de limpieza. Si tienes una piel sensible, atópica o seca utiliza una de las fórmulas profesionales que mejor se adecuen a tu tipo de piel. Porque en situaciones de estrés las imperfecciones tienen a acentuarse.

 

3. Tratamiento Antioxidante para el cutis

Ahora que la piel del rostro ya está limpia, está lista para recibir ‘el plato fuerte’ de este ‘plan de ataque’. El estrés al que has estado sometida estos días ha generado mayor número de radicales libres en tu piel. ¿Eso que significa? Que los causantes del envejecimiento prematuro, la piel gris, el tono apagado… se han multiplicado y han debilitado la barrera natural de la piel, dejándola más indefensa.

Pero no te asustes, con la ayuda de un cosmético rico en vitamina C se puede contrarrestar ese efecto. La gran capacidad antioxidante de la vitamina C ayuda a neutralizar los radicales libres e incluso a favorecer la elasticidad de la piel (ayuda a la formación de colágeno). Puedes elegir una crema hidratante que contenga vitamina C en su formulación o saltarte el paso anterior y hacerte una mascarilla rica en esta vitamina.

 

4. Objetivo: Eliminar bolsas y ojeras

Si has dormido poco es fácil que se te hayan formado bolsas bajo los ojos o se haya oscurecido la zona por las ojeras. La piel del contorno de los ojos refleja todo lo que pasa en tu día a día, pero no siempre nos damos cuenta de ello. Busca un concentrado perfeccionador de ojos para mejorar la circulación y relajar la zona. Puedes encontrarlos en textura de crema-fluido y mascarilla.

Y al maquillarte, después de la base, opta por un corrector de ojeras.

 

5. Si necesitas un plus: Cosmética blur

Como el paso del tiempo influye en que la piel tarde más tiempo en recuperarse de los excesos (cuidado con los efectos de las resacas…) es posible que si ya has empezado a notar las señales de la edad, necesites una ayuda extra. La llamada cosmética blur perfecciona el tono de la piel, alisa los rasgos y relaja el cutis en pocos minutos. Aplícate el tamaño de un guisante de una crema tratante o unos toques de difuminador blur después de la crema hidratante.

 

6. Maquillaje natural

Cuando has dormido poco y tienes una cita o quieres mostrar tu mejor cara lo mejor siempre, siempre, siempre es recurrir a maquillaje natural. Aunque los pasos anteriores hayan mejorado el aspecto del cutis, hoy no es el mejor día para resaltar ningún rasgo de tu cara porque, al contrario de lo que muchas mujeres creen, si la piel no está bien, el maquillaje exagerado acentúa los defectos en lugar de disimularlos.

Los colores a emplear son los del color natural de tu piel, un maquillaje nude: beiges, marrones… tanto en ojos como en labios (hoy no es día para labiales rojos). Y ahora mírate al espejo: ¿a qué estás guapa?