Qué me compro: una tablet o un ebook reader

Lo decisivo es el uso que pensemos darle

ebook reader o tablet
eBook Reader. melenita2012 - Flickr

En nuestro artículo "Por qué comprar una tableta" explicamos las ventajas y desventajas de este dispositivo comparado con las computadoras portátiles. Entre los aspectos positivos destacamos su mayor portabilidad frente a estas últimas, su "tactibilidad", la calidad de la imagen y el precio. Como única ventaja de las portátiles (que en algunos casos marca la diferencia), indicamos la potencia de éstas para ejecutar determinados programas y aplicaciones.

Por el contrario, cuando se trata de comparar los e-book readers o lectores de libros digitales con las "tablets", el asunto puede ser un poco más complicado, ya que comparten muchas de estas características que las diferencian de las demás portátiles. Por ello hace falta ahondar un poco en sus particularidades si queremos tomar la decisión más adecuada.

Tamaño

Los e-readers tienden a ser más pequeños que la mayoría de las tabletas, lo que hace que sean más fáciles de llevar consigo. En efecto, el lector de libros digitales estándar tiene una pantalla de 6 pulgadas y algunos, como el Sony Pocket Reader, incluso de 5 pulgadas. Las tabletas no suelen tener pantallas de menos de 7 pulgadas; incluso las más demandadas, como el iPad y la Samsung Galaxy Note están en la órbita de las 10 pulgadas.

Duración de la batería

Por el tipo de aplicaciones que utilizan, básicamente para leer libros digitales (que es precisamente su función principal), los e-book readers pueden usarse durante más tiempo que las tabletas sin recargar la batería.

Así, la duración promedio de la carga en el primer tipo de dispositivos es de hasta dos meses, mientras que en el caso de los segundos puede reducirse hasta las 7 horas, dependiendo de si nos conectamos a Internet o vemos una película, por ejemplo.

La visibilidad de la pantalla: E-Ink vs. HD

Por lo general, los e-book readers tienen un fondo de pantalla gris opaco, que según los fabricantes facilita la lectura y evita que la vista se canse; es lo que se conoce como e-ink (en inglés).

Esta tecnología adicionalmente hace que el libro digital sea lo más parecido posible a un libro impreso. La pantalla de las tabletas es, por el contrario, normalmente de alta resolución, que permite ver vídeos e imágenes en colores vivos y con mucho detalle pero que además exige más de nuestros órganos visuales.

Precio

Sin duda los e-book readers son más baratos. Amazon ha rebajado su Kindle básico, por ejemplo, dejándolo en $69 (aunque el precio promedio de la mayoría de los e-readers se ubica en los $99), mientras que la tableta Kindle HD de 7 pulgadas más barata está en $199, y la de 8,9 pulgadas en $299. La tableta más popular, el iPad, en su última versión, no puede comprarse por menos de $499.

Lo más importante: para qué necesito el dispositivo

Todas estas diferencias (tamaño, calidad de la imagen, precio, etc) son ciertamente relevantes, pero están subordinadas a lo esencial, que es el uso que se le quiere dar a la tableta o al e-reader. Así, si queremos el dispositivo fundamentalmente para leer libros digitales y documentos escritos, es indudable que el e-book reader es la escogencia adecuada. No sólo es más barato y más pequeño, sino que además tiene una visibilidad de pantalla diseñada especialmente para leer.

Si, por el contrario, deseamos ver películas, entretenernos con juegos electrónicos y, en general, disfrutar de miles de aplicaciones para todo lo que se nos ocurra, las tabletas serían la mejor opción, sobre todo teniendo en cuenta que también podemos leer en ellas libros digitales (aunque no con la misma comodidad visual, como explicamos).

Si no necesitamos un dispositivo portátil adicional para disfrutar de contenido multimedia (ya sea porque sencillamente no nos interesa, o porque contamos ya con un ordenador portátil) pero sí para navegar por la web, la decisión se complica un poco, pues aunque las tabletas están también diseñadas para una navegación cómoda, y serían la primera opción, muchos e-readers cuentan también con acceso a Internet.

En este último supuesto (un portátil sólo para navegar por Internet) pareciera incluso que lo más adecuado no es ni una tableta ni un e-reader, sino probablemente un smartphone, pero esto ya sería materia de otro análisis.

Actualización: para aquellos que me preguntan qué decidiría yo les respondo que sin duda compraría una tablet (Android o un iPad) e instalaría alguna de las buenas aplicaciones para leer ebooks en tabletas, ya que este dispositivo me ofrece más opciones que solo leer. Está claro que bajaría el brillo de la pantalla e incluso le pondría una protector de pantalla para evitar el cansancio de la vista.