Qué hacer si tu hija tiene piojos

piojos
La detección oportuna es clave. © Savannah1969 | Dreamstime.com

Cuando mi hija mayor estuvo en el kínder, llegó de la escuela un día con visitantes inesperados: unos piojos en su largo cabello negro.

Yo estaba horrorizada. Fui a la farmacia a buscar un remedio, esperando hasta que no hubiera nadie, y le dije en voz muy bajita al empleado, “Ayúdeme, por favor. Mi hija tiene piojos.” Se murió de la risa. “Ay, señora. Eso es bastante común entre los niños. No pasa nada.”

Efectivamente, no pasó nada, y con las medidas recomendadas, sobrevivimos la visita de los piojos. Sin embargo, no fue nada placentero, y hubiera querido pedir consejos sobre esta plaga, pero no tuve la confianza de preguntar.

Con estos tips, espero que no te pase lo mismo:

  • La verdad sobre los piojos
    • Son pequeños, de 2 a 4 milímetros de largo. Sus huevecillos o liendres son todavía más pequeños, midiendo menos de un milímetro.
    • Son parásitos que se alimentan de la sangre del cuero cabelludo.
    • Se propagan más entre los niños que los adultos, por el contacto cercano (de cabeza a cabeza) entre los chicos cuando conviven en las escuelas, los campamentos, etc.
    • Se multiplican rápidamente. Durante su vida de 4 semanas, cada hembra pone de 50 a 150 huevos.
    • Su hábitat es la cabeza humana. No son transmitidos por otros animales ni mascotas, y no pueden vivir por más de unas pocas horas fuera de la cabeza de una persona.
    • Los piojos no saltan. Caminan muy rápido, para buscar cobijo y alimento debajo del pelo en el cuero cabelludo. Tampoco vuelan.
    • No causan enfermedades. Los piquetes sí dan comezón, pero tener piojos no es peligroso para tu hija.
    • La infestación de piojos es un fenómeno infantil súper común, afectando a hasta 12 millones de niños en los Estados Unidos cada año.
    • A los piojos les gustan todas las cabezas. No les importa la raza, el nivel socioeconómico, ni los hábitos de higiene de sus jóvenes anfitriones. Tener piojos no quiere decir que tu casa esté sucia.
  • Cómo detectarlos

    Por lo general, la presencia de piojos causa mucha comezón en la cabeza, especialmente alrededor del cuello y atrás de las orejas. Si tu hija se la pasa rascándose, chécale la cabeza.

    De todos modos es importante estar al pendiente especialmente durante tiempos de calor. Checa la cabeza de tu hija de vez en cuando, sobre todo después de sesiones de convivencia intensa entre niños, como son las pijamadas y los campamentos. La detección oportuna es la clave para erradicar a este huésped.

    Para checar a tu hija, siéntala debajo de una luz fuerte, y péinala lentamente, haciendo la partida cada 5 milímetros y checando las raíces por liendres, que son objetos grisáceos o blancos más chicos que un grano de arroz, pegados muy cerca del cuero cabelludo.

    No te confundas: no es igual que la caspa porque está bien pegada la liendre y la caspa de desprende fácilmente.

    Si tienes suerte y logras ver un piojo vivito y coleando, tendrás que declarar la guerra, porque seguramente va dejando liendres a su paso.

    De todas maneras, la presencia de liendres indica un tratamiento para evitar que nazcan los piojos nuevos.

    • Cómo matarlos
      • Aplicar un champú especial.

        Nix o Rid se venden al público en general en los Estados Unidos, mientras que champús con plaguicida Lindane requieren una receta médica.

        En México los productos Herklin, que contienen lindano (una pesticida tóxica), están disponibles a todo público dentro de las farmacias. Sin embargo, estos productos tienen contraindicaciones para los infantes y las mujeres embarazadas.

        Otras opciones que no contienen pesticidas son el champú Lice R Gone, o Neositrin, a base de dimeticona.

        También hay remedios caseros, como el aceite de oliva, que se aplica en todo el cabello y se deja varias horas, con la cabeza envuelta en una gorra de baño. El aceite le priva a los piojos del aire que necesitan para vivir.

      • Peinar minuciosamente.

        Después de enjuagar bien el champú, usa un peine especial para sacar piojos y liendres (estos peines sirven mejor cuando son de acero inoxidable con los dientes muy juntos) del cabello húmedo de tu hija.

        Toma tu tiempo, fijándote bien en cada sección del cuero cabelludo. Es importante sacar no solo los piojos muertos sino también todas las liendres para que no haya posibilidad de nuevos piojos dentro de 7 a 12 días.

      • Repetir el tratamiento.

        A los ocho días se aplica de nuevo el remedio escogido. Si al revisar el cabello después de lavarlo, no se encuentra ninguna evidencia de más piojos ni liendres, ya (con cautela) puedes cantar victoria por el momento.

        Si hay más liendres, tendrás que seguir con la revisión constante.

        Bajo ningún motivo apliques pesticidas con más frecuencia, ya que pueden dañar la salud de tu hija.

      • Seguir alerta.

        A pesar de haber aplicado el tratamiento dos veces, debes de seguir al pendiente, revisando el cabello de tu hija todos los días hasta estar segura que todos los “visitantes” se hayan ido.

    • Qué hacer en la casa

      Ya los piojos estuvieron en tu casa, y es sano tomar ciertas medidas para despedirte de ellos para siempre.

      • Lava la ropa, las sábanas, fundas de almohada, cobijas y colcha de tu hija en agua caliente.
      • Aspira los muebles y la alfombra por donde haya tocado la cabeza de tu hija.
      • Mete todo lo que no puedas lavar (juguetes, peluches, etc.) en bolsas de plástico selladas y déjalo fuera de circulación por unas semanas. Los piojos se mueren solos cuando no están en contacto con los humanos.
    • Cómo prevenir el regreso de los piojos

      En casa puedes hacer lo siguiente para proteger a la familia del regreso del pequeño bichito.

      • Usar champús con esencias florales y aceite de árbol de té. Parece ser que a los piojos les encanta el olor humano, pero no las fragancias florales. En particular, el olor del aceite de árbol de té puede ser un repelente para ellos.
      • Peinar a tu hija con el cabello recogido. El cabello largo y suelto más fácilmente hace contacto con otra cabeza y regala a los piojos un puente donde viajar. El cabello recogido y peinado con gel es una buena idea. (Hay mucho menos incidencia de infestación de piojos en los varones con pelo corto, por ejemplo.)
      • Evitar el contacto con otros niños contagiados. Si hay una epidemia de piojos en el salón de clases de tu hija, por ejemplo, debes concientizarla para que evite tener su cabeza muy cerca de la cabeza de sus amigas.
      • No intercambiar gorras, sombreros, ni artículos de belleza para el cabello. Enseña a tu hija a cuidarse no compartiendo artículos que se usan en la cabeza.

        En algunas escuelas, cuando se cuelgan las chamarras en el salón de clases se meten las gorras dentro de la manga para evitar el “puente piojo”.