¿Qué hacer con los muebles usados si te trasladas?

Soluciones para tus muebles usados o antiguos si te cambias de casa

Muebles usados
Muebles usados en un mercadillo. Foto © GMP

¿Te cambias de casa y no quieres o no puedes llevarte tus muebles? ¿Qué hacer con los muebles usados para conservarlos o conseguir dinero por ellos?

El trabajo o las circunstancias personales nos enfrentan, en ocasiones, al traslado de nuestro hogar. ¿Qué hacer con los muebles usados si te trasladas?

Soluciones si estás en una de estas situaciones:

Quieres conservar tus muebles y no tienes sitio donde guardarlos. En ese caso puedes recurrir a guardamuebles y trasteros rentados.

Guardamuebles

Te cambias de casa, incluso de lugar de residencia por un traslado, y quieres conservar tus muebles. La mejor manera es contratar los servicios de un guardamuebles para almacenar tus enseres. Se encuentran, normalmente, vinculados a las empresas de mudanzas. El proceso que se lleva a cabo consiste en:

  • inventario en el domicilio,
  • embalaje
  • carga en contenedores especiales
  • sellado
  • traslado a los almacenes de la empresa

Cuando quieras reutilizarlos, la operación se reproduce a la inversa.

Trasteros alquilados o rentados

Otra opción es contratar el alquiler de un trastero. La diferencia es que los trasteros son un servicio alquilado durante un tiempo determinado, como lo es, por ejemplo, un local o incluso un piso. Tú tendrás que gestionar el traslado y el almacenamiento de tus enseres y podrás entrar y salir cuando quieras. Los trasteros, se alquilan según metros cuadrados y, en general, son útiles para almacenar los enseres de tu casa para los que no tengas sitio, como prendas de temporada, equipamiento deportivo, etc.

Por lo general, los lugares en los que se encuentran ofrecen seguridad y vigilancia las 24 horas.

Quieres desprenderte de los muebles

1.- Puedes conseguir dinero por ellos

  • La mejor opción es venderlos. Siempre tienes que tener claro que tendrás que poner un precio bastante más barato del que tu pagaste por ellos, a excepción de los que se puedan considerar antigüedades o piezas singulares. En ese caso, recurre a un anticuario o a una tienda especializada en ese tipo de mobiliario para que lo tase, lo compre o lo guarde en depósito.
  • Si los muebles son normales pero no piezas con valor, recurre a una tienda de muebles de segunda mano que los recogen por lotes y los tendrán en depósito por el tiempo que estipuléis. Al término de ese período te darán el dinero conseguido (menos su comisión) por las piezas que se hayan vendido.
  • Organiza una venta de garaje. Con el buen tiempo, y en lugares donde puedas exponer tus muebles, es sencillo organizar una venta de este tipo. En determinadas ciudades es probable que tengas que consultar si tienes que solicitar permisos especiales por parte de los municipios.
  • Anúncialos en internet o en periódicos de ventas de segunda mano, en la sección correspondiente. Procura que, en esos anuncios, tengan un aspecto atractivo, aportando fotografías y ofreciéndoles en lotes lógicos: conjunto de sillas de comedor (incluyendo o no mesa), sofá de esquina, mueble librero, conjunto de muebles para habitación infantil, etc. Piensa en las necesidades que pudieran tener y llamar la atención de los posibles compradores.
  • En Facebook, por ejemplo, puedes encontrar grupos de intercambio y venta de muebles en internet circunscritos a zonas determinadas.

2.- Si no tienes tiempo para venderlos, dónalos a alguna entidad benéfica

Hay asociaciones benéficas que recogen a domicilio tus muebles en buen estado.

Ellos los arreglan, los repasan y, en general, mejoran su aspecto para venderlos en sus locales. Normalmente, recogen de forma gratuita todos los enseres que puedan ser aprovechables. Si están en mal estado te cobrarán algo por llevarlos a un punto limpio o al lugar de reciclado que los municipios ponen a disposición de los vecinos. Ese es el procedimiento habitual, aunque cada asociación tiene sus propias formas de actuación.

Estas entidades se dedican a dar trabajo y recaudar fondos para personas que están en situación social de exclusión o próxima a ella. Son asociaciones con fines parecidos a Emaus, Ejército de Salvación, RETO, etc. dependiendo de los países.

3.- Regálalos a amigos, familiares o conocidos

Habla con familiares y amigos y cuéntales sobre los muebles que tienes en buen estado.

En ocasiones, sin salir de tu círculo más íntimo, habrá personas que necesiten y agradezcan alguna de estas piezas. Regalar muebles es una manera de desprenderte de ellos sabiendo que van a ser útiles a otras personas cercanas, especialmente, cuando tienen algún tipo de significado para ti.

Los muebles infantiles son especialmente fáciles de "colocar" pues al tener una utilidad más limitada en el tiempo, no tener que comprarlos supone un buen ahorro en una familia. En ese caso, es importante comprobar, en concreto, el estado del moisés y la cuna y si el uso no ha afectado a su seguridad.

4.- Lleva los enseres inservibles a un punto limpio o de reciclaje

Seguro que tienes muebles y enseres que están en mal estado. En ese caso, , práctica la conciencia ecológica y deposítalos en los lugares que tu municipio reserve para el reciclado de residuos. Repasa las 5 "R" mediambientales también con tu mobiliario.