Qué esperar después del parto: las primeras horas de recuperación posparto

Cuidados después del parto
©Getty images/RubberBall productions

Tu recuperación posparto inicia justo después del nacimiento de tu bebé. A partir de ese momento tu equipo médico se divide en dos: quienes cuidan a tu bebé y realizan sus chequeos y procedimientos administrativos, y quienes te cuidan a ti, sanan tus heridas y velan porque tu cuerpo inicie su recuperación. Estos son los síntomas y procesos normales que puedes atravesar justo después de dar a luz:

Alumbramiento

El alumbramiento es el nacimiento o extracción de la placenta, y se considera la tercera de las etapas del parto.

Sucede poco después del nacimiento de tu bebé, cuando tu útero se contrae y la placenta se desprende. Tu médico la extrae y verifica que esté intacta; también puede masajear el útero externamente para ayudarle a que se contraiga. Es posible que sientas un poco de incomodidad durante el proceso, pero después del parto y ya con tu bebé en brazos, el alumbramiento suele pasar desapercibido.

Sutura de la episiotomía o desgarros

Después del alumbramiento, tu médico se concentra en reparar tus heridas (episiotomía o desgarros). Si no tuviste anestesia epidural, tu médico puede aplicarte anestesia local para hacer las suturas. Por lo general sólo se afecta la capa de piel en el área del perineo, pero si es necesario, tu médico repara las capas inferiores primero y termina con la piel. El hilo quirúrgico utilizado se desintegra por su propia cuenta en una semana más o menos, o tu médico puede retirar los puntos en tu cita de control posparto.

También te puede interesar:

¿Cuándo pasa el efecto de la anestesia?

El tiempo que requieras para salir del efecto de la anestesia epidural depende de la cantidad que te haya sido administrada, pero entre una y dos horas es un tiempo promedio prudencial.

La epidural afecta los músculos en tus piernas, entonces debes quedarte en cama hasta que pase su efecto. Quizá te sientas mareada, te cueste orinar en un principio o tengas dolor de cabeza, espalda o en el perineo, pero es importante que te levantes y camines con ayuda cuando tu equipo médico lo recomiende para prevenir coágulos sanguíneos y agilizar tu recuperación.

Tu cuerpo y apariencia física después del parto

Durante el embarazo puedes aumentar entre 25 y 35 libras en promedio (11-15 kgs), y con el nacimiento del bebé pierdes unas 13 libras (5 kg) correspondientes al bebé, la placenta y líquido amniótico (más información en: Cómo se distribuye el peso en el embarazo?). Esas libras de más te quedarán durante varias semanas o meses hasta que tu cuerpo vuelva a la normalidad. Después del parto tu apariencia será más como de una mujer de cinco meses de embarazo; toma esto en cuenta a la hora de empacar tu maleta para el hospital.

Sangrado vaginal

El sangrado vaginal, llamado loquios, es normal después del parto. La sangre proviene de tu útero, de las vías sanguíneas en el punto de unión de la placenta.

En un inicio es abundante y color rojo vivo, pero su cantidad y apariencia cambian con el paso de los días (más información en Sangrado vaginal después del parto: ¿cuánto es normal?).

Dolor en el perineo

El perineo, esa área entre la vagina y el recto, se estira a niveles sorprendentes durante el parto, y es normal que sientas un poco de dolor. Compresas frías pueden ayudar a mitigarlo, y también puedes utilizar analgésicos recomendados por tu médico.

Contracciones uterinas

Después del parto tu útero queda más o menos del tamaño de una toronja, a la altura de tu ombligo. En los próximos días atraviesa un proceso rápido de involución hasta alcanzar su tamaño normal. Es posible que sientas incomodidad como resultado de las contracciones. Si es necesario, tu médico te puede dar medicamentos para el dolor.

Dificultad para orinar y estreñimiento

Los cambios en el ritmo de tu sistema digestivo son normales durante el parto y posparto. A eso súmale los efectos hormonales, una vagina y perineo adoloridos, tu miedo a presionar las suturas de una episiotomía o desgarro y músculos resentidos. El resultado puede ser dificultad para orinar o incontinencia urinaria, y estreñimiento o incontinencia fecal. Aunque son síntomas normales, debes tratar de ir al baño a las pocas horas después del parto para reducir la presión pélvica y ayudarle a tu cuerpo a volver a la normalidad. Si tu problema es más bien incontinencia persistente, infórmale a tu médico.

Frío y calor

El sube y baja hormonal y el efecto de medicamentos pueden causar variaciones en tu termostato interno. En tanto no sufras fiebre mayor a 100,4°F, no tienes de qué preocuparte. 

Continúa leyendo:

Fuentes:
Biblioteca Nacional de Medicina. Después de un parto vaginal en el hospital. Accedida 15 de enero del 2016.
Cleveland Clinic. Physical Changes After Delivery. Accedida 12 de enero del 2016.
Murray, Sharon, and McKinney Emily. Foundations of Maternal-Newborn and Women”s Health Nursing. Chapter 17: Postpartum Physiologic Adaptations. Saunders; 6 edition (October 2013), pp. 390-420. Accedido en línea 12 de enero del 2016.