Qué es una partición del disco

Cuántas particiones debes tener y de qué tipo

disco duro
 walknboston/CC BY 2.0/Flickr

Una partición del disco es una forma lógica de dividir un disco duro físico. Puede haber una sola partición que ocupe todo el disco. O estar dividido en varias particiones lógicas que en parte funcionan como si fueran varios discos duros dentro de uno. A cada partición se le asigna una letra (C:, D:, E:, etc.). Es posible usarlas y acceder a ellas de modo hasta cierto punto independiente.

Cuántas debes tener y de qué tipo

Como mínimo hace falta una aunque puedes crear más si quieres.

La cuestión es si conviene o no. Ve las ventajas e inconvenientes:

Ventajas de tener varias particiones

  • Mejor organización del disco. Tenerlo dividido en varias separa hasta cierto punto elementos distintos de tu equipo. Como Windows y tus programas por un lado o tus archivos por otro.
  • Poder crear una imagen del sistema que sólo incluya Windows y los programas instalados. Ocupará menos y será más rápida de hacer porque no estás obligado a copiarlo todo.
  • Más facilidad al instalar Windows o cambiarlo. En especial si tienes que formatear. Bastaría hacerlo con la partición donde esté Windows en lugar de formatear el disco entero.
  • Poder instalar varios sistemas operativos en el mismo PC. Cada uno en una partición distinta del disco.

Inconvenientes

  • Menor espacio disponible. Las particiones se reservan una parte para poder funcionar. Y puede haber limitaciones relacionadas con el tamaño de los archivos que contienen.
  • Peor rendimiento. Al menos cuando se usan programas o datos de particiones distintas. O si transfieres datos de unas a otras.

NOTA:
Algunas de estas desventajas no se aplican a disco duros SSD. No tienen partes mecánicas y separadas de forma física como los discos normales.

La mejor opción

En general lo que más conviene es una de estas dos alternativas:

  • Tener dos particiones. Una con Windows, tus programas y los documentos que abras o uses de forma habitual. Y otra partición distinta para archivos a los que no accedas a menudo. Como fotos, vídeos, documentos antiguos, instaladores de programas, etc.
  • Tener una sola partición dejando parte del disco sin particionar. Irá más rápido. Siempre puedes ampliarla o crear otra en esa parte "libre" (no particionada) cuando sea necesario porque necesites más espacio.

Sigue los pasos adecuados según tu Windows para:

¿Cuál es el tamaño ideal que deben tener?

Como norma general no debería ser menos de 50 o 60 GB. Pero eso es el MÍNIMO. Quizá tú necesites el doble o diez veces más. El mejor tamaño depende de tu versión de Windows y lo que pienses guardar en cada partición o particiones. Para determinarlo en tu caso concreto ten en cuenta estas cosas:

  • Necesitas particiones mayores si tienes un Windows moderno como Windows 7 y sobre todo Windows 8 o Windows 8.1. Ocupan mucho más espacio que XP.
  • Hazlas más grandes si tienes muchos programas y archivos. O si ocupan mucho.
  • Ten "perspectiva de futuro". Es muy probable que acabes necesitando más espacio del que piensas. En caso de duda haz las particiones mayores. Mejor tener espacio de sobra que de menos.
  • Cuenta con dejar bastante espacio libre. Conviene que al menos un 15-20% de la partición esté siempre vacía. Sobre todo si es la de Windows. Ve la forma de liberar espacio en Windows 7. O hacerlo en Windows 8 u 8.1 o en Windows 10.

    ¿Qué formato conviene que tengan?

    Hay varios tipos de formato entre los que elegir. Lo más recomendable casi siempre en este caso es formatear como NTFS. Ofrece mejor rendimiento, estabilidad y seguridad que otras opciones.

    NOTA:
    Si tienes una partición en formato FAT es posible cambiar de FAT a NTFS sin perder tus datos. Sigue ese enlace para ver un tutorial paso a paso.