¿Qué es una bolsa de valores?

Y cómo invertir en el mercado bursátil

En las noticias económicas o financieras es muy común que mencionen términos como “ha subido la bolsa” o “cayeron las acciones”, y para muchos pueden ser términos un poco esotéricos.

Pero para tener una idea clara de lo que se refieren es necesario saber qué es una bolsa de valores y entender su funcionamiento, y hasta puede ser que te animes a participar en la bolsa ya sea de manera directa o indirecta.

¿Qué es una bolsa de valores?

No es otra cosa que una entidad u organización privada en la que se transan instrumentos financieros como son las acciones y bonos.

Cuando una empresa busca financiar su expansión, puede recurrir a emitir acciones que luego serán vendidas a inversionistas que desean participar de los potenciales beneficios de la empresa, así como también de los riesgos. La bolsa de valores es el punto de encuentro entre las empresas que buscan capital y los inversionistas que buscan oportunidades donde colocar su capital.

Si los inversionistas luego deciden vender sus acciones a otros inversionistas, la bolsa de valores facilita la transacción.

Un poco de historia

La primera bolsa de valores fue creada en Amberes, Bélgica, en 1460 y el término deriva de la familia de banqueros Van Der Buerse, en cuyo palacio localizado en Brujas, Bélgica, se realizaban encuentros de carácter mercantil.

Las primeras transacciones constituían básicamente títulos de deuda pública, corporativa, y hasta deuda personal.

A principios del siglo XVII, la Compañía Holandesa de Indias Orientales estableció la Bolsa de Valores de Amsterdam, que en la actualidad es la más antigua del mundo, con la finalidad de buscar inversionistas para financiar sus expediciones en Asia.

No era para menos, ya que dichas expediciones se hacían por mar y tenían que sortear los riesgos asociados a un naufragio y a la piratería.

Así que para reducir el riesgo, la compañía buscaba inversionistas interesados en financiar la expedición a cambio de ser partícipes de las ganancias del viaje. Para cada expedición se constituía una compañía que se disolvía al concluir el viaje; de esta manera los inversionistas diversificaban su riesgo invirtiendo en diferentes expediciones.

Esto más tarde evolucionó en la constitución de empresas societarias y el pago de dividendos.

En la actualidad existen muchas bolsas de valores alrededor del mundo, unas más importantes que otras, y en algunos países se les conoce como bolsas de comercio, pero la finalidad es la misma: facilitar la compra y venta de títulos valores.

Cómo invertir en la bolsa de valores

Existen diferentes maneras de invertir en la bolsa de valores, y éstas pueden ser:

• Corredor de bolsa: El primer paso es abrir una cuenta con un corredor o agente de bolsa. Los corredores pueden ser en línea, de descuentos, y aquellos que proveen servicio completo. Cada uno de estos tienen sus ventajas y desventajas, por lo tanto es necesario que conozcas la diferencias entre éstos y así elegir el que más te conviene.

Una vez establecida la cuenta puedes empezar a comprar acciones, y el corredor te cobrará una comisión por cada transacción.

• Fondos mutuos: Este es el método más fácil de invertir en el mercado bursátil. Si no dispones de tiempo para investigar los fundamentos de las empresas y hacer un seguimiento de las mismas, puedes usar los servicios que ofrecen la compañías administradoras de fondos mutuos. Estos cobrarán honorarios por administrar los fondos.

• Fondos cotizados: Es muy parecido al anterior con la diferencia de que puedes comprarlos directamente como si estuvieras comprando acciones, aparte de que los fondos cotizados no son activamente administrados sino que siguen un índice de mercado. Necesitarás haber establecido una cuenta con un corredor para comprar ETFs.

• Planificador financiero: Algunos planificadores son corredores registrados o trabajan directamente con corredores de bolsa, el único problema es que los servicios y honorarios pueden resultar más costosos.

• Planes de inversión directa (DRIPs): Estos planes permiten comprar acciones directamente de las empresas emisoras sin necesidad de usar los servicios de un corredor y así evitas pagar comisiones. Los dividendos automáticamente se reinvierten en la compra de más acciones, y el precio depende de la cotización en bolsa.