¿Qué es un shock?

Está ocasionado por una bajada de presión arterial persistente

Shock cardiogénico
El shock se produce una bajada de presión arterial persistente que no revierte espontáneamente. SEBASTIAN KAULITZKI | Getty Images

El shock ocurre cuando la presión arterial es demasiado baja y no llega el suficiente suministro de sangre y oxígeno a los órganos y tejidos del organismo. Puede ser ocasionado por cualquier trastorno que disminuye el flujo sanguíneo cuyas causas pueden ser infecciosas, mecánicas o por pérdida de sangre. El shock pone en peligro la vida de una persona y es importante obtener ayuda inmediatamente. El tratamiento del shock dependerá de la causa.

Tipos de shock

Entre los principales tipos se encuentran:

  • Shock hipovolémico, la causa es un sangrado interno o externo, o enfermedades que suponen grandes pérdidas de líquidos (diarreas persistentes, grandes quemaduras, insolación muy severa).
  • Shock séptico, provocado por infecciones localizadas en principio pero que acaban en el torrente sanguíneo y por lo tanto “colonizan” varios órganos.
  • Shock anafiláctico, el desencadenante es una reacción alérgica grave
  • Shock neurogénico, originado por malestar emocional extremo debido a una tragedia personal o desastre.
  • Shock cardiogénico: su origen se encuentra en el corazón que deja de bombear sangre con eficiencia, es decir es incapaz de propulsar 60 centímetros cúbicos en cada latido y mantener la presión arterial suficiente para que los órganos y los tejidos puedan perfundirse. Las complicaciones cardíacas graves durante o después de un infarto son las causas más frecuentes que provocan un shock. Entre ellas destacan: la ruptura del músculo cardíaco producido por ataque cardíaco, el desgarro de los tendones/pilares que permiten abrir y cerrar las válvulas cardíacas, la presencia de líquido muy abundante en la cavidad pericárdica (saco que envuelve el corazón), la falta de contractilidad del músculo cardíaco, el bloqueo cardíaco, el paro cardíaco o bradicardia extrema, taquicardias muy rápidas o las arritmias ventriculares que vuelven la contracción ineficaz.

    Pero el déficit de bombeo también puede tener motivos extracardíacos como la embolia pulmonar o una infección sanguínea generalizada que puede causar el fallo funcional de varios órganos como el riñón o el hígado.

    Síntomas del shock

    Los síntomas de un shock abarcan piel pálida, azulada, fría al tacto y transpirada, pulso débil, respiración irregular y acelerada, dolor en el pecho, boca seca, pupilas dilatadas y reducción del flujo de orina.

    El shock también va acompañado de confusión, pérdida de lucidez y conciencia, disminución de la capacidad de concentración, inquietud y agitación. Síntomas de riego cerebral deficiente.

    Diagnóstico del shock del corazón

    Lo más característico de un shock es el pulso débil y la bajada de presión arterial (presión sistólica menor de 90 mm Hg). La presión baja más de 10 puntos después de estar acostado (hipotensión ortostática).

    Para diagnosticar se hacen pruebas para comprobar que el corazón no está bombeando de forma eficiente y por lo tanto se está acumulando líquido en los pulmones, entre ellas el cateterismo cardíaco en la arteria pulmonar, la radiografía de tórax, el electrocardiograma, el ecocardiograma, la angiografía coronaria o la gammagrafía del corazón. Otros exámenes de laboratorio (enzimas cardíacas, química sanguínea, gasometría arterial, o hormona estimulante de la tiroides y hemograma pueden ayudar a determinar si se está produciendo un shock cardiogénico.

    Tratamiento del choque

    Es una emergencia médica por lo que hay que llamar al servicio de emergencias médicas (9-1- 1 si vives en Estados Unidos). Para auxiliar a una persona que está sufriendo un shock es importante mantenerla en calor con las piernas algo elevadas para facilitar el retorno de sangre al corazón.

    El tratamiento del shock es siempre hospitalario y deben tratarse múltiples factores, el más importante es el mantenimiento de la presión y, en general, la corrección de las constantes vitales, tensión arterial, pulsaciones eficaces y una vez estabilizado el paciente, se trata el origen del shock.

    Para aumentar la presión arterial y mejorar la actividad del corazón de forma inmediata se suministran líquidos por via intravenosa y algunos fármacos (dopamina, epinefrina o dobutamina…). En caso de arritmias graves será necesario el uso de un desfibrilador, el implante de un marcapasos temporal o de medicamentos vía intravenosa para reestablecer el ritmo cardíaco normal. Cuando hay poca respuesta a la medicación, se coloca en la arteria aorta un catéter de contrapulsación que permite mantener artificialmente el latido cardíaco.

    Dependiendo del tiempo que se ha estado en shock y de los órganos que han sido mayormente afectados la persona puede recuperarse íntegramente o quedar deficiencias, por ejemploictus o necesitar diálisis.

    Referencias:

    Shock cardiógeno. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Accedido: el 13 de abril de 2015. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000185.htm