¿Qué es un ashram?

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Exterior del ashram de la organización El arte de vivir en Bangalore, India. ©Gopan G Nair/ Getty Images

Un ashram es un centro espiritual a donde vamos a estar inmersos en una forma de vida yóguica. Se trata del lugar donde reside una comunidad espiritual, originalmente en reclusión y en condiciones de gran austeridad. Es el hogar del gurú (guru quiere decir "quien quita la oscuridad", es el maestro iluminado cuyas enseñanzas sigue una escuela determinada), literal o simbólicamente. En cada ashram suele habitar un swami, o maestro espiritual.

Aunque son originarios de India en la actualidad hay ashrams en diferentes partes del mundo que siguen los principios tradicionales. 

Son lugares de gran belleza y mística pero a donde vamos a trabajar en nuestro crecimiento interior con entrega y voluntad. Es un lugar de retiro a donde vamos a encontrar silencio, a sanar, a llenarnos de amor y luz, a estudiar, a crecer interiormente y a incorporar a nuestra vida las enseñanzas de la antigua sabiduría del yoga. Esto se hace por medio del trabajo integrado de todo nuestro ser: la limpieza y salud de nuestro cuerpo, la purificación, armonía y afinamiento de nuestra mente, y la elevación de nuestro espíritu.

Los ashrams más tradicionales se fundamentan en los ocho elementos del yoga clásico y los cuatro caminos del yoga mencionados en el Bhagavad Gita. Por tanto, se practica karma yoga (el trabajo desinteresado para la comunidad), jñana yoga (el trabajo intelectual a través del estudio de los textos sagrados), raja yoga (las prácticas para el control de la mente como las posturas, los ejercicios de respiración y la meditación) y bhakti yoga (el amor devocional que se manifiesta como cantos y ofrendas).

De esta manera, incorpora todas las prácticas de la tradición. En un ashram, el yoga es una filosofía y toda una forma de vida.

Originalmente la palabra ashram viene del sánscrito y significa “esfuerzo”. De esta definición podemos asumir que es un lugar muy bello porque está protegido de las agresiones del mundo y de sus preocupaciones, y a donde se recurre para el refugio espiritual y el crecimiento interior, pero que al mismo tiempo representa el reto de aceptar un estilo de vida bastante ascético.

Esto es porque se buscar la libertad más difícil, a la que se aspira en los caminos religiosos: la libertad del espíritu.

En este sentido, son lugares que funcionan sobre preceptos diferentes al mundo, pero los más auténticos, en especial los que están ubicados en India, al mismo tiempo son muy estrictos. La disciplina es necesaria porque uno de sus objetivos es cambiar nuestros hábitos nocivos y nuestros patrones mentales que nos encadenan al sufrimiento y a nuestra perspectiva limitada de la vida. Para esto es indispensable el fortalecimiento de la voluntad.

Para estar en un ashram es necesario aceptar ciertas condiciones que evitan disrupciones de la energía predominante, que es elevada y mística y para que haya un avance interior. Los ashrams son por lugares que tienen unas características sátvicas (les fuerzas del mundo relativas a la luz y la armonía). Por ejemplo, se observa una dieta sátvica: está prohibido el consumo de carnes o elementos estimulantes o putrefactos, de alcohol o drogas. Se recomienda música, lecturas y hábitos también de este tipo, sátvico. Las otras dos fuerzas son tamásica  (letárgica), y rajásica (estimulante). Se observa el celibato, el silencio, la limpieza externa, de mente y cuerpo.

También se recomienda humildad y apertura, la participación en las actividades de cada día, la actitud positiva.

Por tanto, nada de lo que sucede en un ashram auténtico es arbitrario o gratuito. Desde el lugar físico, la disposición de las horas del día, los espacios, los hábitos, las prácticas, la alimentación, los colores y símbolos, todo tiene un sentido y está basado en una antigua sabiduría. Son lugares de retiro (ahora temporal) donde hay propósitos espirituales y que se basan en valores elevados como la compasión, la salud, la paz, la unidad y el desarrollo del ser pero también para el mejoramiento de la sociedad.

Constituye un lugar alejado del mundo, usualmente en medio de la naturaleza, donde los monjes y aspirantes espirituales podían profundizar en su camino dedicado a la búsqueda de la verdad y la trascendencia.

En la actualidad existe la posibilidad de tener una inmersión espiritual en estos centros espirituales por una temporada como visitante, siempre y cuando exista un interés auténtico en aprender sobre este antiguo conocimiento, abrir la mente para la evolución del espíritu y acomodarse a sus normas.

Aunque se trata originalmente de una tradición asociada con el hinduismo, que comparte textos fundacionales, símbolos y maestros de esta tradición, hoy un ashram es visitado por estudiantes de yoga, meditación y personas de diferentes culturas y creencias. Si bien puede tener elementos de alguna tradición determinada, un ashram universal no tiene necesariamente inclinaciones religiosas, ya que se fundamenta originalmente en la tradición filosófica del Vedanta, que busca la integración. El yoga se trata más bien una filosofía y una ciencia con este origen.