¿Qué es un ángel caído?

Los ángeles caidos
Escultura de los ángeles caidos, 1893, por Salvatore Albano, Brooklyn Museum, Nueva York. Foto por Billy Hathorn, Creative Commons Attribution 3.0 Unported license.

Un ángel caído es una criatura de esencia angelical que por haberse rebelado contra Dios ya no puede regresar al cielo. El término "ángel caído" no aparece en la Biblia, pero se utiliza para referirse a aquellos ángeles que han pecado.

Lucifer, o Satanás, es el ángel caído más conocido, aunque en la mitología judeo-cristiana existen varios tipos de ángeles caídos en adición a Satanás.

La caída de Santanás

Del pasaje de Ezekiel 28:12-18 en la Biblia, se interpreta que Satanás fue un querubín creado por Dios que, a pesar de haber sido perfecto y hermoso, se llenó de maldad y fue expulsado del cielo.
Según se interpreta el Apocalipsis 12:3-4, Satanás se rebeló contra Dios y se llevó a un tercio de los ángeles con él.

Dios mandó al arcángel Miguel a pelear contra Satanás y sus ángeles. Cuando Satanás perdió la batalla, él y sus ángeles "cayeron" y no pudieron regresar al cielo. A estos ángeles y a Satanás se les llama demonios.

Los Grigori o los "hijos de Dios"

Cuando el término "ángeles caídos" se utiliza en plural, muchas veces se refiere a un mito del judaísmo que aparece en el libro de Enoc y que reaparece en Génesis 6:1-4. El mito de los "Vigilantes", o "Grigori" en griego, se identifica como el mismo que presenta el Génesis cuando les llama "los hijos de Dios" a los seres celestiales que se aparearon los las mujeres de la tierra. Estos ángeles estaban encargados de velar por los humanos, pero fueron vencidos por la lujuria. Según el libro de Enoc, tenían un jefe, llamado Shemihaza, que les dijo:

"Temo que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran pecado". Pero ellos le respondieron: "Hagamos todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente". Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al respecto los unos con los otros, bajo anatema.

(Libro de Enoc, 6, 3-5)

En Génesis, la historia cuenta que: "Cuando los hombres comenzaron a multiplicarse por toda la faz de la tierra, y les nacieron hijas, sucedió que los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas. Entonces tomaron mujeres para sí, las que escogieron de entre ellas."

Estos ángeles no pudieron regresar al cielo por haberse mezclado con la humanidad y haberla corrompido. Según interpretaciones del Libro de Enoc, los Grigori fueron 3, 200 o 200,000. Algunas interpretaciones distinguen entre los Grigori y los ángeles caídos, que son identificados como sus hermanos.

Satán y los Grigori

El capítulo 29 del Segundo Libro de Enoc menciona que "uno de la orden de los arcángeles concibió un pensamiento imposible, poner su trono más alto que las nubes encima de la tierra, para tener un rango igual que el del Señor". Este ángel fue expulsado del cielo.

En uno de los manuscritos aparece una inscripción añadida que identifica a este ángel como "Satanail", o Satanás. Por esto a veces los teólogos concluyen que Santanás fue el jefe de los Grigori y el que los instigó a pecar contra Dios. Sin embargo, otros teólogos creen que Satanás y Shemihaza son dos ángeles caídos distintos.

Consecuencias de la caída de los ángeles

Los ángeles caídos procrearon con las mujeres unos gigantes llamados Nefilim o Nephilim, que luego habitaron Canaán.

Los ángeles también corrompieron a los hombres, enseñándoles cosas que provocaron discordia entre los humanos. El ángel caído Azazel les enseñó los secretos de la guerra.

Esto causó la ira de Dios.

Según Enoc 10, 11-14, Dios mandó al arcángel Gabriel a eliminar a los Nefilim y hacerlos entrar "en una guerra de destrucción". Al arcángel Miguel le pidió que les diera el siguiente mensaje:

"...ve y anuncia a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron con ellas en su impureza, ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la destrucción de sus queridos!" También le pidió al arcángel Miguel que los encadenara durante setenta generaciones.

Después de la destrucción de los Nefilim, Dios causó el Diluvio Universal para destruir a los humanos corruptos. Los Nefilim habían contaminado la descendencia de Adán con el pecado de los ángeles caídos.