Qué es Savasana y cuáles son sus beneficios

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Savasana es un descanso físico y mental profundo. Además de revitalizar promueve la habilidad natural del cuerpo para sanar. Parker Deen /Getty Images

Savasana es una de las principales posturas restaurativas, de relajación, y la principal para la práctica de Yoga Nidra. Como las demás posturas restaurativas, nos da un descanso profundo, recarga el cuerpo de energía e induce a una relajación tal que éste comienza a sanar de manera natural. El sistema nervioso entra en reposo y la mente también se relaja. Por lo tanto, es benéfica para ayudar en el tratamiento de dolores y como terapia de algunas enfermedades.

Entre sus otros beneficios está liberar la tensión de los hombros y el cuello, tratar la fatiga, favorecer a las personas con presión arterial alta y curar el insomnio. Savasana nos hace sentir bien, revitalizados y en equilibrio. Es una excelente terapia para el estrés y se emplea como parte del tratamiento de condiciones psicológicas como la ansiedad severa. 

Sus instrucciones son muy sencillas pero parece más fácil de lo que es si no estamos acostumbrados a la quietud, al silencio y a relajar la mente. Para muchos es una de las posturas más difíciles porque es más mental que física. Sólo funciona si estás totalmente relajado, sin moverte para todas partes, sin irte mentalmente a otro lugar, sin resistencia o juicios, y además, sin dormir. La quietud trae calma interior y lo mismo ocurre en sentido contrario. 

No es gratuito que su nombre en sánscrito sea literalmente "la postura del muerto".

Savasana es soltar completamente las tensiones del cuerpo y de la mente pero estando despiertos. Es así como debemos estar físicamente, sin ninguna tensión y casi olvidándonos del cuerpo, aunque interiormente seguimos despiertos y presentes. El reto es aquietar la mente, llevar la atención a la respiración, y desapegarnos de los miles de pensamientos que tenemos por segundo y a los que nos aferramos.

Con amor y paciencia, traer la mente al presente, a la respiración abdominal.

La relajación requiere soltar, permitir que el cuerpo esté completamente distensionado y la mente quieta, pero al mismo tiempo conservando la atención plena. Es curioso que atención, cambiando una sola letra, signifique a-tensión. Pues la atención verdadera es un estado de fluidez en el cual no hay tensión pero hay presencia y conciencia plenas, y hay una sensación de integración entre cuerpo, mente y espíritu y con una realidad trascendente, que es la esencia del yoga. 

Savasana es como terminamos las prácticas de asanas y pranayama, permitiendo que los efectos de los ejercicios sean asimilados y que la energía nuevamente se asiente. También es un momento importante para finalizar la práctica, para que haya una transición paulatina hacia el mundo exterior y para que al trabajo físico añadamos la relajación indispensable para que se recargue el cuerpo. A la relajación física se suma la relajación mental, pues la una es imposible sin la otra.

Necesitamos de lo menos 15 minutos de Savasana para alcanzar un estado de relajación lo suficientemente profundo a nivel físico, mental y espiritual. Savasana tiene varias etapas y sólo alcanzamos la verdadera relajación luego de varios minutos.

En ciertas tradiciones se dice también que son necesarios por lo menos cinco minutos de relajación en Savasana por cada 15 de práctica de posturas de yoga.

Pero, además de esto, es una práctica en sí misma, que podemos incorporar a nuestra vida todos los días durante 20 o 30 minutos diarios como un descanso revitalizante. La relajación en Savasana, por sus cualidades mentales y por la postura que implica, es un descanso tanto o más poderoso que el sueño (donde la mente sigue tan activa como durante la vigilia durante la mayor) que nos deja completamente renovados, lúcidos y positivos.

Savasana es el momento más feliz para la mayoría de yoguis. Es una práctica muy importante del yoga por sí sola pero también es una manera de conectarnos con el estado interior del yoga antes de comenzar las asanas y es el premio final de una buena práctica.

Es el momento cuando verdaderamente nos relajamos, la mente está tranquila y el cuerpo se ha esforzado, calentado y estirado, listo para soltar y pasar de hacer a no hacer nada. Es el momento de simplemente, ser. Todo lo que "hacemos" en el yoga es para lo contrario, para que no haya acción ni esfuerzo. 

Es Savasana estamos en un estado donde el gasto de energía es mínimo y donde la mente deja de agotarnos con tensiones y altibajos emocionales. Así permitimos que el cuerpo se recargue, sane de manera natural y encuentre su salud perfecta.

 

Fuentes:

Parragon Books Ltd., The book of yoga, the Bridgewaterboo Company Limited, Bath, 2010

Fraser Tara, Total Yoga, Duncan Baird Publishers, London, 2007.

Swami Vishnu Devananda, El libro de yoga, Alianza Editorial, Madrid, 2001.

The Sivananda Yoga Center, The Sivananda Companion to Yoga, Gaia Books Limited, New York