¿Qué es la pericarditis aguda?

No es una dolencia grave, pero necesita tratamiento con fármacos

Pericarditis, causas, sintomas y tratamiento
La pericarditis aguda es una inflamación de cualquiera de las dos membranas del pericardio que envuelven el corazón. Science Photo Library/PASIEKA/Getty Images

La pericarditis aguda es una inflamación de cualquiera de las dos membranas del pericardio que envuelven el corazón formando un saco. La causa más común de esta inflamación es una infección vírica, bacteriana o por hongos. Produce dolor en el pecho -que empeora con la inspiración profunda y al estar tumbado- y fiebre. Generalmente, no es una dolencia grave y se cura con tratamiento farmacológico. Es poco frecuente que derive en problemas crónicos y en pericarditis de repetición.

El pericardio y sus funciones

El pericardio es como una lámina doblada en forma de saco. Tiene una pequeña cantidad de líquido, que actúa a modo de lubricante y envuelve todo el corazón. Es la estructura que está en contacto con el pulmón, protegiendo el músculo cardíaco (miocardio).

Las dos capas del pericardio seroso son:

  • Pericardio parietal: es una capa interna y fibrosa que envuelve todo el corazón.
  • Pericardio visceral o epicardio: es la capa más externa está en contacto con la superficie del corazón. Esta capa contiene tejido adiposo, nervios, arterias y venas coronarias.

¿Cuáles son las causas de la pericarditis?

Las causas que pueden producir la pericarditis aguda pueden ser múltiples, pero la más común es una infección vírica, bacteriana o causada por hongos.

La pericarditis también puede desarrollarse:

  • Otras condiciones médicas (artritis reumatoide, lupus, insuficiencia renal, leucemia, infección por VIH o sida).
  • Lesiones en el pecho, en el esófago o en el corazón.
  • Ciertos medicamentos que disminuyen el sistema inmunológico.

Síntomas de la pericarditis aguda

El síntoma más frecuente es un dolor agudo y punzante en el pecho, que se localiza en general en el centro del tórax y hacia la parte izquierda del esternón.

Es posible que el dolor se extienda hacia el cuello y el hombro izquierdo. Su intensidad varía con los movimientos y la respiración. Suele aumentar con la inspiración profunda, al tragar y al estar tumbado y mejora al sentarse. El dolor en el pecho puede ser similar al de la angina de pecho al irradiar hacia el brazo izquierdo. Suele provocar fiebre.

Otros síntomas pueden ser:

  • Dificultad para respirar al estar acostado.
  • Tos.
  • Fatiga.

Diagnóstico de la pericarditis aguda

No existe una confirmación del diagnóstico en análisis o pruebas diagnósticas específicas, excepto el roce pericárdico. Es un ruido característico, solamente audible en los primeros momentos de la enfermedad, que se puede detectar con una auscultación de la zona durante la exploración física.

El uso de electrocardiograma (ECG) ayuda a confirmar el diagnóstico, ya que produce cambios en el trazado. También se suele hacer una radiografía de tórax (RX). Esta prueba complementaria permite observar el aumento de la silueta del corazón, si se ha producido un derrame pericárdico importante. Además sirve para detectar si hay una anormalidad en los pulmones y permite determinar si la causa de la pericarditis podría estar relacionada con una tuberculosis o tumores.

El ecocardiograma ayuda a cuantificar el derrame de una forma más precisa, y comprobar si este afecta a la función del corazón.

El diagnóstico más frecuente, que es la pericarditis vírica, es de carácter clínico en la mayoría de los casos. Se suele hacer por exclusión, ante la exploración clínica y la falta de signos en las pruebas diagnosticas (ECG, RX o ecocadiograma).

Tratamiento de la inflamación del pericardio

Dependerá de la causa que ha producido la pericarditis. Aunque el reposo se considera esencial para la recuperación.

En algunos casos—si ha sido producida por virus o se desconoce su origen- se suelen recetar medicamentos antiinflamatorios durante algunas semanas hasta que desaparezca el dolor y la fiebre. En algunos casos, el paciente puede que sienta dolor precordial después de haber sido curada la pericarditis (dolor de recuerdo).

Pero esta condición no implica complicaciones ni afecta a su evolución (pronóstico).

En un 20% de los casos se produce una recaída. Para tratarla, se administran otros fármacos como la colchicina de manera prolongada.

Para las infecciones producidas por bacterias como la fiebre reumática se suelen recetar antibióticos, y en caso de haber pus o de producirse un derrame pericárdico, se drena quirúrgicamente.

Es poco frecuente que evolucion a procesos más graves como:

  • Pericarditis constrictiva: está causada por la inflamación crónica o por una lesión de la membrana que rodea el corazón (pericardio). Produce dolor que aumenta al echarse en la cama y disminuye al inclinarse o sentarse hacia delante. Aunque es raro que aparezca debido a la aparición de los antibióticos.
  • Derrame pericárdico persistente: se produce cuando aumenta el líquido que hay entre las dos capas del pericardio, o se produce sangre o pus. No suele ser grave si no está asociado a otros problemas cardíacos, como la insuficiencia cardíaca. Se reabsorbe con el tiempo. El derrame pericárdico es grave cuando se produce por un traumatismo y por procesos extracardíacos como una neoplasia (tumor) o leucemia (en inglés).
  • Taponamiento cardíaco: cuando el líquido pericárdico es muy abundante puede afectar el funcionamiento del corazón, produciendo un taponamiento. Es una urgencia médica.

Referencias:

Pericarditis. Medline Plus. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Accedido: 9 de noviembre del 2012. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000182.htm

Maisch B, Seferovic PM, Ristic AD, et al. Guidelines on the diagnosis and management of pericardial diseases executive summary; The Task force on the diagnosis and management of pericardial diseases of the European society of cardiology. Eur Heart J 2004; 25:587.