¿Qué es la eclampsia?

eclampsia
El manejo de la preeclampsia es la mejor prevención de complicaciones graves como la eclampsia. ©Getty Images/ERproductions Ltd.

La eclampsia es una complicación grave en el embarazo que causa convulsiones, te puede llevar a un estado de coma temporal, y puede causar sufrimiento fetal y otras emergencias médicas. La eclampsia afecta sólo a madres que sufren casos severos de preeclampsia, pero no a todas (una de cada 200 madres con preeclampsia). En América Latina, la eclampsia es responsable de 25% de las muertes maternales, según la Organización Mundial de la Salud.

Factores de riesgo

Aún no se conocen las causas de la eclampsia, pero podría deberse a factores genéticos, alimentación deficiente, el funcionamiento de tu sistema nervioso o tu actividad cerebral. Sí se sabe que entre más severos sean tus síntomas de preeclampsia (presión arterial elevada en el embarazo), mayor tu riesgo de padecer eclampsia.

Los siguientes factores también son predisponentes de la eclampsia:

  • Tu edad – un embarazo después de los 35 años o antes de los 18.
  • Tu salud – si tienes historial de diabetes, hipertensión arterial o enfermedades de los riñones.
  • Antecedentes familiares – si tu madre o tus hermanas han sufrido eclampsia.
  • Tu raza – la condición se presenta con mayor frecuencia en mujeres de raza negra o de descendencia africana.
  • Presión sanguínea elevada
  • Embarazo múltiple
  • Si este es tu primer embarazo

Síntomas y señales de emergencia

Si padeces preeclampsia y notas estos síntomas, contacta a tu médico de inmediato y sigue sus instrucciones:

  • Dolores de cabeza intensos y persistentes
  • Trastornos nerviosos
  • Resequedad en la boca
  • Náuseas y vómitos
  • Agitación intensa
  • Confusión o pérdida del conocimiento
  • Presión arterial muy alta, mayor a 160/100
  • Exámenes sanguíneos anormales
  • Visión borrosa, doble, alterada o pérdida temporal de la vista
  • Dolores musculares

    Una convulsión en una mujer embarazada es una emergencia médica y requiere atención inmediata. Busca ayuda y trata de acostarte para evitar una caída. 

    Para que puedas reconocer mejor el inicio de una convulsión, familiarízate con sus cuatro etapas:

    1. Invasión. En la primera etapa de una convulsión puedes sentir tics o espasmos leves en tu rostro, generalmente alrededor de la boca. Tus ojos se quedan fijos en un solo punto o en blanco.
      Duración: 10 a 20 segundos.
    2. Contracciones tónicas. Los músculos se ponen rígidos. Tienes dificultad para respirar y tu piel se pone pálida o azulada. Tus manos forman puños rígidos y apretados, espalda se arquea y los dientes se cierran con fuerza.
      Duración: 30 segundos máximo.
    3. Contracciones clónicas. Ocurren movimientos musculares fuertes e involuntarios y dejas de respirar. Tienes salivación excesiva que parece espuma en la boca.
      Duración: 1 a 2 minutos.
    4. Coma. Pierdes la conciencia y no recuerdas lo sucedido.
      Duración: minutos u horas.

    Riesgo para ti y tu bebé

    La eclampsia pone en peligro tanto tu salud como la de tu bebé:

    • Durante una convulsión, varios de tus órganos dejan de funcionar y puedes perder el conocimiento.
    • Cuando esto sucede, el ritmo cardíaco de tu bebé desciende y puede tener sufrimiento fetal.
    • Una convulsión puede causar desprendimiento de la placenta.
    • La gravedad de tu condición puede obligarte a tener un parto prematuro, con todas las complicaciones que eso puede implicar para el bebé.
    • Además, si te caes o golpeas a causa de una convulsión, podrías arriesgar una pérdida del embarazo.
    • Durante una convulsión se limita el flujo de oxígeno a tu bebé. 

    Tratamiento

    La eclampsia no tiene cura. El tratamiento consiste en monitorear tu embarazo, prevenir las convulsiones y el nacimiento de tu bebé. El objetivo es mantenerte estable para darle tiempo a tu pequeño de madurar dentro del útero y evitar un parto demasiado prematuro. En el caso de eclampsia, si tu bebé tiene sufrimiento fetal o el médico considera que su vida está en peligro, una cesárea de emergencia puede ser necesaria (más información en: ¿Necesitas una cesárea?

    6 razones médicas que la ameritan).

    La mejor forma de prevenir la eclampsia es mantener tu preeclampsia bajo control y vigilarla muy de cerca. Tu médico debe también descartar otras posibles razones para las convulsiones, como epilepsia, aneurismas, tumor cerebral o reacción ante algún medicamento. De ser necesario, te puede recetar medicinas para disminuir la hipertensión arterial o anticonvulsivos.

    En la mayoría de los casos, la eclampsia desaparece después del nacimiento del bebé, aunque podría presentarse también en los primeros días posparto.

    Fuentes:
    Biblioteca Nacional de Medicina. Eclampsia. Accedida 24 de junio del 2012.
    Preclampsia Foundation. What is Eclampsia. Accedida 15 de febrero del 2016.
    World Health Organization. Managing Eclampsia. Accedida 24 de junio del 2012.

    También conocido como: Toxemia del embarazo con convulsiones