Qué es la creatividad y cómo fomentarla

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Patrizia Savarese / Getty Images

La creatividad es una de las fortalezas del carácter de la psicología positiva. Es decir, es uno de los rasgos de nuestro carácter que puede ayudarnos a tener vidas más satisfactorias y felices.

La persona creativa es aquella capaz de producir ideas o comportamientos que son originales; es decir nuevos, sorprendentes o inusuales y que además supongan una contribución positiva a la vida de esa persona en particular o de las personas en general.

Para ser creativo no basta con tener una idea original (las alucinaciones de los esquizofrénicos pueden ser muy originales), sino que también debe de ser adaptativa.

La creatividad como fortaleza

La creatividad se considera una fortaleza del carácter porque hace a una persona sentirse bien. Las actividades creativas, como dibujar o encontrar una solución original y eficaz a un problema, motivan a las personas, las hacen sentirse orgullosas de sí mismas, les ayudan a pasar un buen rato, a disfrutar de la belleza del arte e incluso aportan sentido a sus vidas.

La creatividad puede también mejorar las vidas de los demás a través de determinados inventos que pueden utilizar para mejorar la calidad de sus vidas o mediante obras de arte que pueden admirar y disfrutar. Nuestras vidas están llenas de productos que son el resultado de la inventiva humana, desde el sofá en que te sientas hasta el aire acondicionado que evita que pases calor en verano y frío en invierno, el simple lápiz con el que subrayas un libro, o la ropa que llevas.

Gran C y pequeña c

La creatividad es un rasgo del carácter en el que las personas se sitúan en algún punto de una línea que va desde la persona muy poco o nada creativa hasta la persona que es enormemente creativa, de manea que es algo que todos tenemos en mayor o menor medida.

Las personas poco creativas rara vez o nunca tienen una idea original y si la tienen es posible que no funcione.

En un término medio se encuentran las personas que muestran creatividad en sus vidas diarias (creatividad c), como cuando, por ejemplo, encontramos alguna utilidad para un objeto que estábamos a punto de tirar o cuando decoramos nuestras casas de un modo original. Son aquellas personas que son capaces de ser creativas en sus vidas y sus trabajos pero no llegan a crear productos que ejerzan una gran impresión en los demás más allá de su círculo personal de amigos, familiares y compañeros de trabajo.

Por el contrario, existen artistas, compositores, científicos, pintores, etc., que han llegado a ser famosos por su gran creatividad (creatividad C).

Creatividad, salud mental y psicopatología

Básicamente, la creatividad es un signo de salud mental y bienestar emocional. La creatividad puede ser también terapéutica en sí misma, como las terapias basadas en el arte, la escritura o la música, que nos ayudan a expresar emociones, procesarlas y superar conflictos.

No obstante, al imaginar personas muy creativas no es raro que venga a la mente la imagen del genio creativo loco o excéntrico. Las personas altamente creativas muestran a veces rasgos que podrían considerarse psicopatológicos, como una introversión que puede llegar a la retirada social, depresión, episodios maníacos y conductas antisociales.

De hecho, la creatividad suele ser más alta en personas en cuyas familias hay un mayor grado de psicopatología de lo normal.

A pesar de esto, la creatividad no está relacionada con la psicopatología. Por ejemplo, los artistas creativos, sobre todo los poetas, son más susceptibles de padecer depresión pero no así los científicos creativos. La mayoría de las personas creativas no padecen psicopatología en mayor medida que el resto y cuando la padecen parece ser más una consecuencia de su creatividad (por ejemplo, por padecer las críticas de los demás), en vez de ser la creatividad una consecuencia de la psicopatología.

Muchas personas creativas explotan sus dificultades emocionales para lograr una mayor efectividad, sacando partido de algo que podría ser una desventaja o impedimento, e incluso se ha llegado a considerar la creatividad como una estrategia de afrontamiento para los problemas emocionales, como el caso del poeta deprimido que recurre a la poesía para expresar su dolor, transformándolo en algo creativo, que le ayuda a entender lo que le sucede, o la vida, o el dolor en general, siendo un modo de superación y crecimiento personal.

Personalidad y creatividad

Las personas muy creativas tienden a ser independientes, inconformistas, poco convencionales, suelen tener muchos intereses, están más abiertos a las nuevas experiencias y más dispuestos a asumir riesgos, y tienen una mayor flexibilidad cognitiva.

Sin embargo, existen variaciones en la personalidad según el tipo de idea o conducta creativa de que se trate. Por ejemplo, los científicos creativos son muy diferentes de los artistas creativos. Los científicos son más inteligentes, menos abiertos a las nuevas experiencias y más convencionales, situándose en estos rasgos más o menos en un punto medio, entre la población general y los artistas. Por el contrario, los artistas son más sensibles que los científicos.

También hay variaciones según el grado de creatividad, de manera que las personas que muestran creatividad en sus vidas diarias (creatividad c) tienen personalidades más parecidas a las de la probación general, mientras que aquellos que muestran obras creativas ganadoras de premios (creatividad C) tienen perfiles de personalidad más diferentes. Incluso los científicos altamente creativos tienen personalidades más parecidas a las de los artistas creativos que a los científicos menos creativos.

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Cómo fomentar la creatividad en tu día a día

A veces los días resultan aburridos y monótonos, llenos de las mismas tareas y rutinas de siempre, de manera que pueden empezar a parecer que son todos iguales. La monotonía puede acabar generando esa sensación de hastío o cansancio mental que te deja sin fuerzas y sin ganas hasta que surge algo nuevo e inesperado que te saca de tu rutina y parece devolverte la energía momentáneamente.

No obstante, existe un remedio sencillo para combatir este estado. Consiste en utilizar la creatividad para hacer tus días más entretenidos y diferentes, introduciendo esos pequeños momentos inesperados que te resultarán estimulantes.

1. Proponte ser creativo. El primer paso, por supuesto, consiste en proponerte usar tu creatividad a lo largo del día. Es decir, proponte mirar las cosas desde perspectivas diferentes. En vez de tirar algo que no te sirva puedes pensar modos de “reciclarlo”, usándolo para hacer otra cosa. No pidas ayuda enseguida para resolver dudas o problemas y trata de buscar la solución por tu cuenta. Mira a tu alrededor con ojos diferentes, tratando de descubrir cosas nuevas en lo familiar. Al preparar la comida, prueba una receta nueva y exótica de vez en cuando. Haz pequeños cambios en la decoración de tu casa o pequeñas reparaciones…

2. Usa tu mente. Hazte preguntas sobre cosas que leas, escuches o ideas que se te ocurran.

Trata de ir más allá, no limitándote solo a recibir información sino utilizándola para hacer algo nuevo con ella. Por ejemplo, puedes limitarte a leer este artículo pasivamente, o puedes usarlo para generar tus propias ideas, o ampliar o modificar algunas de las ideas propuestas, de manera creativa, o incluso contribuir dejando algún comentario aquí abajo.

3. Utiliza tus emociones negativas en tu provecho. Las emociones desagradables como tristeza, miedo, frustración, etc. te indican que tienes un problema que resolver. Y la resolución de problemas requiere creatividad. Por tanto, cuando sientas una de esas emociones considérala una buena oportunidad para desarrollar tu creatividad y hazlo.

4. Hazte preguntas que empiecen por “¿Y si…?” Por ejemplo, yo puedo estar escribiendo este artículo pero, en un momento dado, me detengo y me pregunto: ¿Y si…? Entonces miro a mi alrededor para encontrar cómo acabar esa frase y digo: ¿Y si planto una gran dipladenia de flores rojas en una maceta en el balcón para que se enrede por toda la barandilla? Podría habérseme ocurrido cualquier otra cosa, pero eso es lo que me ha traído mi mente, y puede servir.

5. Deja de pensar que no eres una persona creativa. Si has creído eso hasta ahora, deja de creerlo. La creatividad forma parte de todo ser humano. Si hasta ahora no has sido una persona muy creativa es porque no has usado mucho esa capacidad, pero puedes empezar  hacerlo ahora y desarrollarla.

6. Aprende a manejar la ansiedad y el estrés. Nada bloquea más la creatividad que estar en un estado de estés o de ansiedad.

En esta web encontrarás diversos artículos sobre ansiedad y estrés que te ayudarán en este sentido.

7. Implícate en alguna actividad de tipo artístico o creativo, como escribir, dibujar, etc.