¿Qué es el sistema venoso?

Tenemos dos sistemas venosos interconectados

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El sistema circulatorio o cardiovascular tiene una extensión de unos 100.000 km de vasos sanguíneos. SCIEPRO | Getty Images

La circulación venosa o circulación de retorno está integrada por una amplia red de venas que llevan la sangre con menor porcentaje de oxígeno desde los diferentes tejidos al corazón para ser oxigenada en los pulmones y, de nuevo, devolverla a los tejidos a través de las arterias.

Los capilares son los vasos sanguíneos más pequeños. Tienen un diámetro de 8-12 micras, 1 micra o 001 mm, que comparado con los dos vasos más grandes, -la arteria aorta de 25 mm o la vena cava de 20 mm-, la diferencia es notable.

Son el último eslabón del árbol arterial (primero van las arterias, luego las arteriolas y, por último, los capilares) y a su vez el primero de la ramificación venosa (capilares, vénulas, venas).

Nuestro sistema arterial es único, pero el venoso es doble. Así, mientras que tenemos solo una arteria femoral, hay una vena superficial y profunda por cada arteria.

¿Cuáles son las venas más importantes del cuerpo humano?

Existen dos sistemas venosos interconectados entre sí por unas venas llamadas perforantes que dirigen sangre desde el sistema venoso superficial al profundo.

  • Sistema venoso superficial: se encuentra bajo la piel. Está compuesto por una extensa red de venas visible en las piernas y en los brazos de color azul. Su misión es llevar la sangre con poco oxigeno de la piel y del tejido subcutáneo hacia el sistema venoso profundo.
  • Sistema venoso profundo: constituye  la red venosa principal que acompaña a las arterias y desemboca en las venas cavas superior e inferior (las más grandes del organismo que llegan al corazón).  Este sistema venoso está situado principalmente en las extremidades, es decir, en piernas y brazos.

    La función de las venas

    La misión del sistema circulatorio es fundamental ya que su finísima pared permite que el oxigeno y los nutrientes emigren desde la sangre hacia los tejidos y viceversa. A través del flujo sanguíneo además de transportarlos a las células, recogen sustancias de desecho que serán expulsadas al exterior por la orina, heces o sudor.

    Nuestro sistema cardiovascular tiene una extensión de 150.000 kilómetros, lo que equivale a la distancia que supondría dar cuatro vueltas a la Tierra.

    Retorno venoso

    Debido a que la sangre circula a una presión relativamente baja por el sistema venoso, el retorno de la sangre hasta el corazón está garantizado por unos mecanismos de bombeo. Estos impiden, mediante unas válvulas semicirculares, que la sangre no pueda retroceder siguiendo la gravedad, y al mismo tiempo aprovechando que el efecto del corazón que actúa como una bomba aspirante. 

    Así cuando estamos de pie, son las venas profundas, situadas en las pantorrillas, las que se encargan de que la sangre sea impulsada hacia arriba para que llegue el corazón. La contracción muscular que se ocasiona al caminar ejerce presión sobre las venas y a modo de masaje ayuda a que la sangre se impulse hacia arriba, favoreciendo así el retorno venoso al corazón.

    Las válvulas venosas

    Entre estos mecanismo que mantienen el sentido ascendente del flujo sanguíneo destaca el aparato valvular. Un sistema constituido por unas válvulas que funcionan gracias a la contracción muscular. Formadas por una especie de bolsillos de tejido de revestimiento de una sola capa celular (endotelio), estas válvulas abren y se cierran al paso de la sangre para asegurar que el flujo sanguíneo circule por un solo sentido hacia el corazón.

    Estas barreras de paso se encuentran en las piernas entre los gemelos (válvula proximal y válvula distal) y cuya función es dirigir la sangre hacia el estómago e impedir que retorne hacia los pies.

    Las venas superficiales también disponen de válvulas pero sin la presión que ejerce el músculo, por lo que el flujo sanguíneo es más lento que en las venas profundas.

    Referencias:

    El cuerpo humano. Guía ilustrada de sus estructuras, funciones y trastornos. Steve Parker. Editorial Dorlin Kinsley 2007

    Fisiología Humana.Stuart Ira Fox. Editorial McGraw Hill.Interamericana. 2003