¿Qué es el cloud computing y qué beneficios aporta a la empresa?

Servicios económicos sin necesidad de infraestructura

Cielo con nubes y servidores de Internet de fondo
Foto © Lucian Savluc. Flickr

El concepto cloud computing empieza a ser cada vez más conocido. Traducido al español como "la nube", se trata de un entorno en el que es posible almacenar diferentes tipos de contenido o aplicaciones, sin tener que disponer de una infraestructura propia que lo mantenga.

En el caso del cloud computing, se refiere a la posibilidad de utilizar servicios en la Red sin disponer de la estructura necesaria que hace falta para mantener y ofrecer este tipo de servicio.

Un ejemplo práctico es Gmail. Al utilizar este proveedor de correo electrónico, el usuario no necesita disponer de un servidor para alojar la información, ni de un equipo técnico en su casa para que resuelva los problemas puntuales que le puedan surgir. De ello se encarga la compañía que crea, mantiene y mejora la plataforma, en este caso Google, ofreciendo a sus clientes un servicio de cloud computing que les permita, con pocos recursos, obtener un beneficio que de otra forma solo las personas o corporaciones con grandes recursos podrían llevar a cabo.

¿Qué otros beneficios puede aportar el cloud computing a la empresa?

El primero de ellos es la rapidez. Si fuese necesario realizar un desarrollo completo de una aplicación o plataforma, una empresa necesitaría un presupuesto y meses de trabajo, mientras que a través de los servicios cloud computing, solo necesita unos pocos días.

Por ejemplo, un emprendedor que quiere abrir su tienda on-line, no tiene por qué crear una tienda de cero, sino que puede utilizar plataformas ya creadas como Prestashop u OsCommerce entre otras.

Otro beneficio fundamental, sobre todo en el caso de emprendedores o pequeñas empresas, es el ahorro. Ni instalación, ni producto, ni personal. Todos estas partidas que encarecerían hasta límites astronómicos un desarrollo individual, se ahorran con las soluciones cloud computing.

Mayor estabilidad y más adaptabilidad

El hecho de que los desarrollos de las empresas de cloud computing cuente con profesionales muy cualificados, importantes presupuestos y grandes infraestructuras, permite crear productos más potentes y mejorados. De este modo, aportan ventajas frente a un desarrollo individual, permitiendo una mayor adaptabilidad y más seguridad y fiabilidad por ser más estables y presentar menos errores, debido a su nivel de exigencia.

Basados en una estructura multiusuario, todos los usuarios estarán beneficiándose del mismo tipo de aplicación, pero cada uno puedo personalizarla a su manera para que satisfaga sus necesidades. Volviendo al ejemplo de una tienda on-line, si un emprendedor utiliza Prestashop, podrá personalizar su tienda según sus preferencias y las de sus clientes: aspecto, forma de presentar sus productos, métodos de compra, etc.

También se debe considerar la adaptabilidad que ofrece el cloud computing. Gracias a actualizaciones constantes, sus usuarios pueden beneficiarse de los últimos avances sin tener que hacer nada, mientras que en el caso de un desarrollo propio, el trabajo crearía obsoleto y sería necesario volver a crearlo de nuevo, con el coste que supondría nuevamente.

Todo por un módico precio

En las anteriores líneas ya se ha justificado por qué existe un ahorro económico en este tipo de servicios frente a un desarrollo a medida solicitado de forma individual, sin embargo, cabe prestar también atención al precio que los servicios de cloud computing tienen.

En primer lugar, existen los servicios gratuitos, como Gmail, financiado a través de la publicidad que ofrecen en su plataforma o los servicios adicionales por un coste adicional.

En segundo lugar, existen los servicios de pago, como por ejemplo, los servicios de alojamiento de páginas web. Puede que un servicio de alojamiento de un dominio cueste en torno a 200 dólares anuales, pero ¿cuánto costaría disponer de un almacén con enormes máquinas que trabajan como servidores, junto con personal que se encargue de solucionar los problemas técnicos que presenten?

Sin necesidad de hacer un cálculo, se puede saber que muchísimo más.

Poniendo como ejemplo un servicio con coste mensual, es posible pensar en Spotify, que por una baja cuota cada mes, ofrece música ilimitada, tanto de álbumes como de radios. No es necesario pensar durante mucho tiempo qué podría costar desarrollar una plataforma así desde cero. El número de usuarios, en ese caso, descendería drásticamente.

De este modo, por un bajo coste mensual o anual, las empresas pueden mantener sus recursos destinados a tecnología en otras aplicaciones o desarrollos.