¿Que es el algodón?

Cotton plant, Texas, 1996
Planta de algodón en flor. Photo courtesy of USDA Natural Resources Conservation Service

El algodón es una de las fibras más utilizadas por todo el mundo, y las tejedoras no somos una excepción. Es suave al tacto, agradable de trabajar y fácil de conseguir. Conozcamos un poco mejor esta fibra

El algodón proviene del algodonero, planta del género Gossypium, perteneciente a la familia de las malváceas, com más de 40 variedades conocidas. Las hilachas del algodonero son una fibra suave que crece para proporcionar protección a las semillas de la planta de algodón.

Al madurar las semillas, la cápsula se abre y las fibras salen disparadas al exterior, dando a la planta ese aspecto nevado tan característico.

El algodón es un producto único. Sus fibras son blandas y aislantes, resistentes la rotura por tracción lo que la hace adecuada para la fabricación de tejidos. Se puede lavar en agua hirviendo y puede ser tratado con productos químicos. Por esta razón en muy útil en los hospitales como material apto para su esterilización. Además admiten el blanqueado y teñido. Todo ello hizo que el algodón se convirtiera hace mucho en un producto de importancia fundamental para el hombre.

Si bien es la fibra más común en la actualidad, fue la última fibra natural en alcanzar una importancia comercial. Aunque los antiguos griegos y romanos la utilizaban para toldos, velas y prendas de vestir, en Europa su uso no se extendió hasta varios siglos después. Hoy en día, se cultiva comercialmente en gran parte del mundo.

Los principales productores son China, India, Estados Unidos, Pakistán y Brasil

Del algodonero se aprovecha prácticamente todo. Además de sus fibras también se utiliza la cáscara de la semilla para forraje de ga­nado, la harina como alimento en ganadería y fertilizante agrícola, el aceite extraído de la se­milla se usa en la preparación de margarinas, cosméti­cos, y glicerina.

Adicionalmente, del algodón se obtienen otros productos: Materias primas para fabricar jabón, fibras para tejer y para la fabricación de prendas de vestir, productos farmacéuticos, caucho y plásticos. La celulosa obtenida de la planta se utiliza en algunos cosméticos.

Además, el algodón se usa en productos industriales como filtros para acondicionadores de aire, balsas salvavidas, cintas transportadoras, carpas, neumáticos de automóvil, piscinas, cascos de seguridad o ventiladores de mina. Incluso el papel moneda con que se hace el Euro está hecho de algodón en su totalidad, al igual que el dólar en sus versiones más modernas.

Lamentablemente el cultivo de algodón es uno de los que más productos químicos utilizan ya que la planta es susceptible a una gran variedad de plagas y enfermedades, lo que significa que los productores de algodón deben usar productos químicos fuertes, como los plaguicidas, que pueden contaminar las tierras de cultivo. Recientemente, los científicos han modificado genéticamente la planta de algodón para reducir la dependencia de estas sustancias químicas.

Por este motivo ha aumentado la demanda del algodón orgánico a nivel global. La agricultura orgánica se basa en la rotación de cultivos en lugar de utilizar fertilizantes artificiales.

Asimismo tiene especial cuidado con los trabajadores que llevan a cabo dichos cultivos, asegurando condiciones de trabajo dignas.

El algodón orgánico es cultivado en tierras certificadas libres de sustancias tóxicas y de todo tipo de pesticidas e insecticidas. El cultivo de algodón convencional, a diferencia del orgánico, usa casi una cuarta parte de los insecticidas fabricados en el mundo y más del 10 % de los pesticidas, rompiendo así el equilibrio natural de las tierras de cultivo y dañando a las personas que entran en contacto con los mismos.