Qué debes hacer con tus hijos paso a paso si te vas a divorciar

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Javad Alizadeh

Un divorcio es una situación triste y estresante para cualquiera pero si además la pareja tiene hijos las cosas son aún más difíciles. Y si esos hijos son adolescentes la situación es todavía más delicada.

Cuando una pareja está viviendo una separación no tienen humor ni energía para mucho más que resolver su situación pero si tienen hijos ambos padres deben hacer un esfuerzo suplementario para ayudarlos a ellos a vivirlo de la manera menos traumática posible.

Ese esfuerzo repercutirá en el futuro de todos para bien.

Qué hacer paso a paso

  • Esperar a estar seguros. La pareja no debe informar a los hijos hasta que no estén seguros de que el divorcio es irremediable. Si se les cuenta antes de estar totalmente seguros y más tarde se cambia de opinión, lo único que se conseguirá es que los hijos vivan en una continua inseguridad porque pensarán que sus padres van a separarse en cualquier momento.
  • Ponerse en el lugar de ellos. Muchas parejas piensan que un divorcio es lo peor que les puede pasar y que nadie va a sufrir más que ellos con la separación pero eso puede no ser así. Los hijos pueden sufrir mucho con ello. Por eso los padres deben pensar lo que supone para sus hijos que ellos se separen. Deben entender que sus vidas van a cambiar, que todo aquello que les rodea va a ser distinto, que la estabilidad que conocen, que en la mayoría de los casos está basada en la familia se tambalea. Entendiendo muy bien lo que supone para los hijos, los padres podrán hacer que su divorcio sea menos traumático para los niños o los adolescentes.
  • Hacerlo juntos. Es fundamental que sean ambos padres los que hablen con su hijo o sus hijos adolescentes de que se van a divorciar. Aunque los hijos se lleven mejor con uno de ellos, aunque estén más cerca de su padre o de su madre es muy importante que sean los dos los que les comuniquen a sus hijos el divorcio. De esa manera, los hijos verán que aunque se divorcien, los dos van a seguir siendo sus padres, que de alguna forma todos van a seguir siendo una familia aunque no vivan en la misma casa y que ellos siguen siendo lo más importante tanto para su madre como para su padre aunque ellos hayan dejado de ser una pareja.
  • No mentirles si preguntan. La mayoría de las parejas no pueden disimular ante sus hijos que las cosas no van bien entre ellos por eso es bastante habitual que incluso antes de que les comuniquen que van a divorciarse los chicos o las chicas pregunten si eso va a ocurrir. Si la pareja aún no ha tomado una decisión definitiva es mucho mejor no explicárselo todavía. Decirles a los hijos que las cosas no van bien pero están intentado arreglarlas, puede tranquilizarlos.
  • Jamás hablar mal uno de otro. Tanto las madres como los padres deben entender que su cónyuge sigue siendo padre o madre de sus hijos y que para estos es igual de importante. Por eso es imprescindible también no trasladar a los hijos los problemas de la pareja. Es posible que el cónyuge haya sido un mal esposo o una mala esposa pero eso afecta exclusivamente a la pareja y debe quedar para esta, nunca decírselo a los hijos.
  • Buscar un adulto que pueda hablar con ellos. Antes de hablar con los hijos es una buena idea buscar un adulto que tenga confianza con ellos. Puede ser un familiar, el padre o la madre de un amigo o amiga con el que tengan especial confianza, un maestro que esté muy cercano a ello o incluso su entrenador su practican un deporte. Los padres deben hablar con ese adulto para que esté preparado y contarle lo que está ocurriendo en la familia. De esa forma, este adulto podrá intervenir y tranquilizar al adolescente.
  • Dejarles muy claro que ellos no tienen la culpa. Es muy importante que los adolescentes entiendan que la ruptura de la pareja se debe exclusivamente a esta. Muchos niños y adolescentes tienden a sentirse culpables de la separación de sus padres por eso hay que conseguir que entiendan que ellos no son culpables de nada.