Pulmones: el aire que nos da la vida

El intercambio gaseoso tiene lugar en los pulmones

Cómo son los pulmones
Los pulmones, las estructuras más complejas del cuerpo humano, son los órganos principales del sistema respiratorio y uno de los más grandes del organismo. Science Photo Library - Andrzej Wojcicki | Getty Images

¿Sabías que hinchamos nuestros pulmones unos quinientos millones de veces durante una vida para atraer aire fresco (oxígeno o O2) y expulsar aire usado (dióxido de carbono o CO2)? Y que, en condiciones normales, respiramos 25.920 veces por día, 1.080 por hora y de 18 a 20 veces por minuto. Increible, ¿verdad? Pues además lo hacemos utilizando solo una octava parte de nuestra capacidad pulmonar.

Gracias al milagro de la respiración nuestras células reciben el oxígeno que necesitan para realizar las funciones que nos dan la vida.

Con cada respiración, en reposo, inhalamos y exhalamos medio litro de aire aproximadamente.

El sistema cardiovascular trabaja conjuntamente con el sistema respiratorio para distribuir oxígeno y nutrientes, y llevarse los desechos (dióxido de carbono).

Descubre los pulmones

Los pulmones, las estructuras más complejas del cuerpo humano, son los órganos principales del sistema respiratorio y uno de los más grandes del organismo. Ocupan casi todo el pecho. Situados dentro de la cavidad torácica, delimitada por las costillas, franquean, como dos torres medievales de forma cónica y de una textura parecida a una esponja de baño, la cavidad pericárdica que protege el corazón.

El pulmón derecho es el más grande, ya que el izquierdo tiene que cederle una parte de su espacio para acogeral corazón. Cada pulmón está dividido en lóbulos; el pulmón derecho en tres secciones y el izquierdo en dos.

Son los encargados de transformar el aire que respiramos en oxígeno, que será transportado a través del sistema cardiovascular  a todas las células del organismo.

Aunque nuestros pulmones prefieren el aire tropical (cálido, húmedo y limpio), muchos de nosotros  los maltratemos llenándolos de humo, polvo y gases industriales, especialmente los fumadores. Gracias a un complejo sistema de purificación del aire, estos órganos se defienden de bacterias y polvo.

Respirar por la nariz, calienta el aire y filtra en parte las partículas en suspensión.Es fácil de observar, si te mocas con un pañuelo de tela blanco en la ciudad verás como queda más sucio que cuando lo haces en el campo, debido a que la contaminación es menor.

¿Qué es la pleura?

La pleura es una capa doble de membrana serosa que facilita el movimiento de los pulmones en cada respiración (inspiración y espiración). Entre las dos capas, y para facilitar su deslizamiento, hay siempre un poco de líquido que actúa de lubricante. Pero algunas enfermedades pueden provocar que se acumule demasiado líquido (derrame pleural).

El sistema respiratorio

El sistema respiratorio realiza el intercambio gaseoso; carga oxígeno y descarga dióxido de carbono de la sangre. El corazón ayudará a realizar el retorno venoso. La respiración se inicia cuando inspiramos, entonces el aire entra por las fosas de la nariz, o por la boca y es canalizado por la faringe, para pasar a la tráquea. Allí se divide en dos vías llamadas bronquios, distribuyéndose en cada uno de los pulmones. Para después ramificarse como un árbol boca abajo en otras estructuras menores (bronquios secundarios y terciarios). Seguirá su camino por una red de conductos que se van estrechando (bronquiolos), hasta llegar a los alvéolos, unos sacos de aire microscópicos, donde se produce el intercambio gaseoso.

Los alvéolos son estructuras elásticas, que agrupadas como racimos de uva, están rodeadas por unas diminutas redes de capilares (los vasos sanguíneos con el diámetro más pequeño del cuerpo).

Son tan diminutos que los glóbulos rojos de la sangre tiene que circular en fila india, de uno en uno y de forma ordenada. A través de sus finísimas paredes la sangre descarga su desecho de dióxido de carbono (CO2) y toma oxígeno renovador, produciéndose el mágico intercambio gaseoso.

Cuando inspiramos, el diafragma se contrae, como si desinfláramos una pelota, y se hace menos abombado, mientras que las costillas se mueven hacia arriba y hacia afuera para elevar el esternón. Al espirar, el diafragma se relaja, se hincha como un globo, y los pulmones expandidos se contraen, haciendo que las costillas y el esternón se muevan hacia abajo. Puedes observarlo tú mismo. Haz la prueba.

Funciones del sistema respiratorio

La principal función del sistema respiratorio es el intercambio gaseoso.  Este se encarga de suministrar el oxígeno necesario a las células del organismo, además de eliminar el dióxido de carbono, potencialmente nocivo.

El cerebro tiene un centro respiratorio a través del cual podemos establecer cambios en nuestra respiración. También se estimula por la presencia de excesivo CO2 en sangre. Si la concentración aumenta, el cerebro entiende que algo no va bien y “manda” a los pulmones respirar de forma más frecuente y profunda.

Los pulmones filtran el aire contaminado, eliminando partículas de polvo, microbios nocivos alérgenos, y sustancias químicas peligrosas, irritantes y cancerígenas. La tos es precisamente un mecanismo de defensa para librarnos de sustancias nocivas. Esta función de filtro está en el origen del cáncer de pulmón por tabaquismo, ya que el tejido pulmonar retiene y recibe el impacto de las sustancias cancerígenas del tabaco y aditivos.

Las necesidades de oxígeno del organismo aumentan en función de la frecuencia y del volumen. Cuando hacemos ejercicio, necesitamos más oxígeno.

Referencias:

Fisiología Humana.Stuart Ira Fox. Editorial McGraw Hill.Interamericana. 2003

Manual Merck de Información Médica para el Hogar. Oceano.