¿Puedo tener masajes en el embarazo?

Masajes en el embarazo
©Getty Images/JLPH

En esta época de estrés y cambios en tu cuerpo, nada suena mejor que un masaje para relajarte. Las buenas noticias es que tener masajes en el embarazo sí es permitido en la mayoría de los casos. Es más, ¡es recomendado! Sin embargo sí debes tomar en cuenta ciertas precauciones.

Beneficios de los masajes en el embarazo

El masaje es una forma de terapia alternativa, y como tal puede ayudarte a aliviar dolores e incomodidades de forma natural en el embarazo.

Estos son algunos de sus beneficios:

  • Ayuda a combatir la depresión en el embarazo (el masaje prenatal se ayuda a elevar los niveles de serotonina - bajos niveles de esta se asocian con la depresión).
  • La terapia de masajes puede ayudar a prolongar la gestación y prevenir los nacimientos prematuros 
  • Te ayuda a reducir el estrés y la ansiedad (además de sus efectos relajantes, los masajes reducen los niveles de las hormonas causantes del estrés).
  • Mejora la circulación, alivia dolores musculares, reduce la inflamación, y disminuye el dolor de piernas y espalda.
  • Alivia la tensión sobre nervios (en especial el nervio ciático) y diferentes parte de tu cuerpo.
  • Los masajes prenatales pueden ayudar durante el parto a reducir el dolor, su duración y mejorar los resultados.
  • Te ayuda a dormir mejor.
  • El masaje estimula el sistema inmunológico, lo que te ayuda a prevenir enfermedades de forma natural.

Los masajes quedan prohibidos si…

El primer paso antes de probar cualquier método de medicina alternativa o terapia física durante el embarazo es consultarle a tu médico, pues sí existen algunos casos en los que el embarazo es contraindicado, por ejemplo:

Precauciones

Existen diferentes técnicas de masajes y la mayoría pueden adaptarse para las mujeres embarazadas.

La clave es evitar la presión sobre ciertos puntos. A la hora de recibir un masaje, toma las siguientes precauciones:

  • No existe una organización oficial que regule la práctica de los y las masajistas, por lo que está en tus manos verificar sus credenciales. Asegúrate que solo una persona con entrenamiento adicional y conocimiento del cuerpo y las necesidades de una mujer embarazada te atienda. De otra forma puede ser mayor el daño que el beneficio. Sí existen agrupaciones de terapeutas físicos y masajistas que certifican sus calificaciones, como la American Massage Therapy Association –este es un buen lugar para empezar tu búsqueda–.
  • Evita cualquier masaje en tu abdomen, pero si quieres atención a esta área, asegúrate que el contacto sea ligero y no haya presión en tu panza.
  • La mejor posición para los masajes en el embarazo es de lado, hacia tu costado izquierdo. Para sentirte más cómoda, puedes usar almohadas. Recuerda que descansar sobre tu espalda pone presión sobre tu vena cava, que es la encargada de llevar la sangre de la parte inferior de tu cuerpo hasta el corazón. Eso podría disminuir tu presión sanguínea y afectar el flujo de sangre, nutrientes y oxígeno a la placenta. Acostarte sobre tu costado derecho pone presión sobre la vena cava y sobre tu hígado.
  • Algunos masajistas tienen mesas especiales para embarazadas, con agujeros para tu panza y pecho. Estas tampoco son recomendadas, pues podrían presionar tu espalda. Lo mejor es acostarte sobre tu lado izquierdo.
  • Evita los masajes con calor, en particular los que incluyen vendas calientes, ceras, barro, vapor, saunas o jacuzzis con agua caliente. Según la Organización de Especialistas de Información Teratológica (encargada del estudio de defectos congénitos causados por exposiciones durante el período prenatal), en el embarazo tu temperatura corporal no debe exceder los 101° Farenheit (38,3° Celcius o centígrados), pues podría causar pérdida del embarazo o malformaciones congénitas. Esta precaución debes tenerla desde el principio del embarazo.
  • Algunos puntos sensibles en tus tobillos y muñecas pueden estimular los músculos pélvicos. Si estás cerca de tu fecha probable de parto o tienes riesgo de parto prematuro, tu terapeuta debe evitar estos puntos.
  • Durante un masaje, debes evitar la presión fuerte o profunda en las piernas. Durante el embarazo tienes mayor riesgo de padecer trombosis (coágulos sanguíneos que aparecen con mayor frecuencia en las piernas), y la presión podría hacer que estos se desprendan y causarte complicaciones graves.
  • Para evitar riesgos, algunos centros de masaje o terapia física prefieren no ofrecer masajes a clientas en su primer trimestre de embarazo. Si bien esta es la etapa de mayor riesgo de pérdida del embarazo, no existen estudios que indiquen que los masajes aumenten este peligro. En todo caso, y por mayor seguridad, convérsalo con tu médico de antemano y hazle saber a tu masajista que estás embarazada.

Fuentes:
American Massage Therapy Association. Pregnancy Massage. Accedida 7 de julio del 2012.
American Pregnancy Association. Prenatal massage: Massage During Pregnancy. Accedida 7 de julio del 2012.
Field, Tiffany, et al. Yoga and massage therapy reduce prenatal depression and prematurity. En: Journal of Bodywork and Movement Therapies. 2012 Apri; 16(2):204-209. Accedido en línea el 6 de marzo del 2016.