¿Puedo curar la gripe?

Combate la gripe conociendo a tu enemigo y reforzando tus defensas.

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La dieta equilibrada fortalece las defensas. Imagen Tim Hawley / Getty Images

No hay un medicamento para curarla. Lo mejor es 'superarla' y prevenir el contagio. Conoce cómo subir tus defensas, los remedios más eficaces, las medidas de higiene más adecuadas para prevenir la gripe y si eres población de riesgo para recibir la vacuna.

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El invierno y la gripe 

Con la llegada del invierno, comienza el contagio de enfermedades infecciosas como la gripe.

Es muy difícil combatirlas puesto que se transmiten muy fácilmente y tienen un alto índice de contagio. Además, los espacios cerrados hace que los virus campen a sus anchas y sea más fácil enfermar. Por esto, es muy difícil prevenir la temida gripe. 

Tampoco existe una cura puesto que la gripe se transmite por un virus que no responde a medicamentos como los antibióticos. Sí hay ciertos fármacos que pueden aliviar los síntomas pero, como dicen los expertos médicos, lo mejor que puede hacerse es 'superarla' puesto que es una enfermedad que remite espontáneamente en la población sana.

Lo que sí podemos hacer para combatirla es fortalecer nuestro sistema inmunitario a través de la alimentación, con alimentos ricos en vitaminas y minerales, ejercicio y descanso adecuado. Esto no solo nos ayudará a que nuestro cuerpo haga frente al virus y no se produzcan los molestos síntomas, sino que además, de contraerla, la curación sea más rápida.

Antes de detallar qué alimentos son los imprescindibles para subir las defensas, y prevenir la gripe, repasemos qué es este trastorno y por qué se produce.

¿Qué es la gripe?

La gripe es una infección vírica que afecta a todo el aparato respiratorio. Gripes y resfriados comparten algunos de los mismos síntomas (estornudos, tos, dolor de garganta), pero son causados por diferentes virus.

El patógeno responsable de la gripe es el virus de la influenza (concretamente, las cepas A y B). Este virus muta cada año creando cepas nuevas por lo tanto, el organismo no está inmunizado. Esto facilita que se produzca la infección y el contagio.

El virus de la gripe se contagia de una persona a otra al hablar, toser, estornudar, besarse, o incluso tocar objetos contaminados. Los virus que causan gripe sobreviven mejor cuando la humedad es baja, durante los meses más fríos del año. El tiempo frío también hace que se seque más la mucosa de las fosas nasales, haciéndola más vulnerable a las infecciones virales.

¿Cuánto dura la gripe?

Los síntomas de la gripe aparecen entre uno y tres días después de la infección y la mayoría de las personas se recuperan en una semana, aunque pueden sentirse cansadas durante más tiempo. La fiebre alta es algo habitual cuando se padece gripe y es una de las primeras señales para distinguirla del resfriado. Puede subir hasta 38ºC. Si sube más, es aconsejable bajarla con fármacos. Si llega a 40ºC o más, hay que acudir al médico, ya que puede producir daños serios en la salud. 

Lo normal es que los síntomas desaparezcan tras 7 o 10  días. Sin embargo, si persisten, el estado de salud general se deteriora, o si se da un empeoramiento de las funciones respiratorias, es importante consultar con un médico.

¿Cómo tratar los síntomas de la gripe?

No existe un tratamiento curativo pero sí medicamentos dirigidos a combatir los síntomas. En este sentido, los antigripales cuentan con distintos principios activos que pueden aliviar el proceso gripal: paracetamol para tratar el dolor y la fiebre; fenilefrina para ayudar a descongestionar las fosas nasales, así como clorfenamina, un antihistamínico que ayuda a disminuir la secreción nasal. Es importante recordar, que la automedicación puede comprometer la salud y que es importante consultar al médico o el farmacéutico sobre la conveniencia o no de tomarlos.

Ahora que ya conocemos qué es la gripe y cómo manejar sus síntomas, podemos establecer un plan de ataque para prevenirla. Lo principal es tener muy buena salud y unas defensas bien altas para poder hacer frente a los virus.

 Una dieta variada y equilibrada con abundantes frutas, verduras, legumbres y granos enteros te ayudan. De todos modos, hay que recordar que se puede estar muy sano y padecerla también porque, como hemos dicho, es un virus con un alto poder de contagio. 

¿Cómo podemos fortalecer nuestras defensas?

Tenemos a nuestro alcance un arma muy poderosa para fortalecer nuestro organismo: nuestro propio sistema inmunitario. En este sentido, es imprescindible llevar una alimentación adecuada que contribuya a fortalecerlo. Las frutas, verduras y hortalizas proporcionan vitaminas, minerales y elementos fitoquímicos antioxidantes (como la vitamina C) que favorecen el buen funcionamiento de todo el organismo, incluidas las defensas. Su consumo diario durante todo el año, ejercerá una función preventiva.

Por su parte, alimentos como el ajo, la cebolla, la miel o en jengibre también ayudan a estimular el sistema inmunitario, tienen un efecto antibiótico y pueden ayudar a combatir los síntomas del resfriado y la gripe. Ocurre lo mismo con la miel, un excelente antibiótico natural.

El selenio y el cinc son otros minerales que pueden ayudar a reforzar las defensas. Podemos encontrarlo en alimentos como la levadura de cerveza, el germen de trigo o las nueces (selenio) y en losfrutos secosy las legumbres (cinc).

Otros hábitos saludables

Además de la dieta, el ejercicio físico, el descanso reparador y alejarse del estrés contribuirán a que tus defensas no se debiliten. 

Pero muy importante también es mantener una adecuada limpieza en tu hogar con un buen desinfectante. Utiliza productos adecuados de higiene de hogar y ten cuidado con estas superficies pues es donde pueden vivir los virus hasta 24 horas. 

  • Pomos de las puertas
  • Mando del televisor
  • Mesas de trabajo o de cocina 
  • Celulares, tabletas y otros dispositivos electrónicos móviles 
  • Trapos, toallas, utensilios de cocina 

¿Debo vacunarme contra la gripe?

No pasa nada si lo haces puesto que no hay efectos secundarios graves. Sí es posible que aparezcan algunos síntomas parecidos a la gripe pero, en general, son mucho más leves.

Si tienes alergia al huevo, no puedes vacunarte ya que la vacuna de la gripe contiene proteínas de huevo y podría producirte una reacción alérgica o choque anafiláctico. 

Sí es aconsejable que se vacunen las personas que tienen problemas respiratorios (asmáticos por ejemplo); problemas de corazón (puesto que las complicaciones de la gripe podrían acabar en un infarto); y las embarazadas. En este grupo de población se valora el riesgo/beneficio de administrar la vacuna y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que sí debería administrarse en el embarazo debido a las complicaciones que podrían derivarse de contraer la enfermedad, tanto para la madre como para el feto.

Las personas mayores de 65 años y el personal sanitario también deben vacunarse. 

Referencias:

  • Eccles R. Understanding the symptoms of the common cold and influenza. Lancet Infect Dis 2005; 5:718-725.
  • Eccles R. Mechanisms of symptoms of the common cold and influenza. Br J Hosp Med 2007; 68(2):71-75.
  • Eccles R. Mechanisms of symptoms of common cold and flu. In: Eccles R, Weber O, editors. Common cold. Basel, Switzerland: Birkhauser Verlag; 2009. 23-45.