Puedes conseguir que tu adolescente no se enfade

Aprende a desactivar su mal humor de los adolescentes

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José Serrano

Padres y madres de adolescentes se quejan con mucha frecuencia de las discusiones continuas con sus hijos e hijas. Y es que la adolescencia, y muchas veces también la preadolescencia, es una época en la que chicos y chicas cambian continuamente de humor y en ocasiones se muestran enfadados, sobre todo con sus padres.

Lo primero que deben entender los padres de los adolescentes es que esa es una reacción natural de la época de su vida que están viviendo.

En este momento, sus hijos adolescentes están forjando su propia personalidad, están decidiendo quiénes y cómo van a ser en el futuro. Y muchas veces ese proceso se hace contra los padres que representan para ello los niños que fueron hasta ahora.

Esas continuas discusiones y esos malos humores habituales no quieren decir que los adolescentes hayan dejado de querer a sus padres, ni tampoco que hayan dejado de necesitarlos. Pero lo que sí necesitan es mostrarse diferentes y casi opuestos a sus padres. Y de esa actitud se derivan muchas discusiones que a veces complican mucho la vida de la familia.

Lo primero que los padres de esos chicos y chicas deben tener claro es esto. Así esas discusiones nunca llegarán a algo peor y los padres podrán darles menos importancia. También hay que tener claro que la adolescencia se termina, todos los adolescentes dejan un día de serlo y entonces incluso los que se han peleado con dureza con sus padres durante esos años, vuelven a acercarse a ellos, ahora como adultos o casi adultos.

Pero también es bueno que los padres de los adolescentes sepan que hay algunas fórmulas para acabar con esas discusiones sin que lleguen a más, antes de que se conviertan en un dolor de cabeza. Para conseguirlo hay tres fórmulas. Cada uno puede emplear la que mejor funcione con su hijo adolescente.

  • Humor. Si consigues conectar con humor en medio de una discusión con tu hijo o hija adolescente no tengas ninguna duda de que la discusión se ha acabado. Normalmente es un poco difícil porque los adolescentes no suelen destacar por su sentido del humor, pero si tu hijo o hija lo tiene, utilízalo. Si le haces reír o incluso sonreír, su enfado, por grande que sea, se desinflará en un instante. Pero ten mucho cuidado, que no piense que te estas riendo de él porque entonces en vez de calmarse se enfurecerá aún más.
  • Amor. Una muestra de amor a un adolescente enfadado puede desactivar su mal humor en un instante, sobre todo por lo inesperado. Si él o ella esperan que tú reacciones enfadado a su mal humor pero tu reacción no solo es la contraria sino que le das una muestra de tu amor por él o ella, se quedará tan sorprendido que en un instante se olvidará de que estaba discutiendo.
  • Comprensión. Es el arma infalible. Muestra comprensión hacia tu hijo o hija adolescente. Pero no la finjas, no intentes que parezca que le comprendas cuando no sea así porque eso no funciona, los adolescentes saben distinguir perfectamente si es cierto o no porque igual que tú conoces a tu hijo o hija, él o ella te conoce a ti. Si quieres usar esta vía para desactivar las discusiones, debes comprenderle de verdad. Para ello haz un ejercicio de empatía, ponte en su lugar y recuerda cuando tú eras adolescente cómo te sentías. Verás como funciona.

Y si pruebas con una combinación de las tres, tienes el éxito grantizado.