Protege tu jardín con "mulch"

Conoce los tipos de pajote, viruta o “mulch” y sus beneficios para el jardín

Viruta, pajote de jardín o "mulch". Andrés Fortuño

Para que un jardín se mantenga en forma, hay que podarlo, fertilizarlo y mantenerlo bien hidratado. Creo que esto le queda claro a cualquiera que haya tratado un jardín. Sin embargo es común que nos olvidemos de la importancia que tiene el terreno. Una vez sembramos nuestras plantas, rara vez nos acordamos de que el sol, las fuertes lluvias y las altas o bajas temperaturas maltratan la tierra en que éstas viven.

Los terrenos también necesitan algunos cuidados. Recuerda que dentro de ellos existe todo un sistema de actividad biológica que ayuda a que tus plantas se mantengan saludables. Además, un terreno muy compactado, poco aireado y que no retenga la suficiente humedad puede ser dañino para las raíces de tus plantas y árboles.

Por otro lado, sabemos que sería una tarea titánica tratar de levantar todas las plantas de nuestro jardín, arreglar la calidad del subsuelo y luego resembrar las plantas. Y aunque para algunos jardines esto sería lo ideal, a continuación te presentaré otra solución mucho más fácil y económica llamada “mulch” (nombre en inglés).

¿Qué es el pajote, viruta para jardín o “mulch”?

Desde que existen árboles y arbustos sobre la tierra, existe el “mulch”. En un bosque, por ejemplo, las hojas y ramas secas que caen de los árboles forman con el tiempo una fina capa de materia orgánica que protege el terreno.

Esta es la manera en que se forma el “mulch” en la naturaleza.

En nuestras ciudades y jardines, conseguimos imitar este proceso natural agregando “mulch” preparado por el hombre para conseguir los mismos resultados y beneficios.

Beneficios del “mulch”

El utilizar “mulch” tiene tres funciones básicas en nuestros jardines.

La primera es retener la humedad en nuestros terrenos. La segunda proteger el terreno de temperaturas muy bajas o muy altas. La tercera, evitar el crecimiento de hierbas malas y la germinación de semillas no deseadas.

Un terreno seco y que no retenga humedad no permite que las plantas absorban los nutrientes en la tierra. Estos nutrientes se absorben a través del agua que corre por los terrenos. Por lo tanto, si el agua se evapora con demasiada facilidad no da tiempo a que ocurra esta absorción tan necesaria. El “mulch” crea una capa que evita la rápida evaporación de agua.

Tanto los excesos de calor como los de frío pueden ser muy dañinos para el terreno y por ende para muchas plantas. El “mulch” mantiene los terrenos frescos en épocas calientes y bajo una temperatura constante durante las épocas de frío.

Otro de los beneficios de aplicar “mulch” a los terrenos es que limita los rayos de sol que llegan a la tierra. Evitando así que germinen hierbas malas u otro tipo de semilla no deseada en el jardín.

Además de los beneficios mencionados arriba, aplicar una capa pareja de “mulch” en áreas donde el terreno queda expuesto ayuda a que los golpes de las fuertes lluvias no compacten o erosionen el terreno.

Un terreno compactado no permite el paso de oxígeno hacia las raíces de las plantas y termina por ahogarlas.

Diferentes tipos de “mulch”

Dependiendo del lugar donde vivas encontrarás una gran variedad disponible. Los hay desde orgánicos hasta plásticos. Pero todos tienen sus respectivos usos y beneficios.

“Mulch” Orgánico

Los más comunes son los orgánicos, estos pueden estar hechos con trocitos de madera, agujas del árbol de pino, paja, hojas secas trituradas, cáscaras de la cocoa o gravilla.

Además de cumplir con los propósitos primordiales antes mencionados, la ventaja de los orgánicos es que con el tiempo se deshacen y se convierten en alimento para las plantas. Sin embargo hay que tener cuidado, ya que en lugares donde existen altos grados de humedad estos pueden desarrollar hongos y atraer algunas plagas que buscan escondite.

Los que están hechos con gravilla, usualmente se utilizan para jardines en regiones áridas y donde proliferan los cactus u otras especies de plantas suculentas.

“Mulch” inorgánico

Estos son más duraderos ya que están hechos de plástico o goma. Inclusive, muchos tipos de “mulch” inorgánico se consiguen reciclando llantas de auto inservibles. Dependiendo de la zona de clima donde vivas puede o no servirte este tipo de “mulch”. Una de las razones es que tiende a sobre calentar los terrenos cuando el sol del verano aprieta. Así que es mejor utilizarlos durante las épocas de invierno para mantener el calor en el terreno.

También son muy buenos para utilizarse en jardines con frutos y vegetales, ya que al ser plásticos no sirven de casa a muchos insectos, hongos y otras plagas.

¿Cómo y cuándo aplicar “mulch”?

Lo primero que hay que hacer es limpiar bien el terreno, sobre todo eliminar las malas hierbas y sus semillas. Una vez esté limpio es importante esparcirlo de una forma pareja. Si dejas áreas descubiertas o poco espesas, la luz del sol se filtrará y puede que el “mulch” no sea igual de efectivo en todas las áreas del jardín.

Si quieres aplicar “mulch” para evitar las sequías de verano, aplícalo en la primavera, justo cuando comienzan a calentar la temperaturas. Esto protegerá el terreno y las raíces de tus plantas durante la primavera y verano.

Si por el contrario, quieres proteger el terreno y las raíces de los fríos del invierno, aplícalo durante el otoño. Es importante aplicarlo antes de que las temperaturas bajen demasiado.

A la hora de aplicar “mulch” lo más importante es asegurarte de que estás usando el tipo correcto para tu área. También fijarte que el terreno esté libre de plagas, hongos u otros problemas que pudieran agravarse al cubrirlo.

Una buena capa de “mulch” no sólo te puede ayudar a mejorar el terreno, pero es un proyecto fácil que le dará ese toque final y profesional que todos buscamos a la hora de crear nuestros jardines. Además no tendrás problemas en conseguirlo en los colores que prefieras.

Busca hoy el que más te convenga y manos a la obra, este es un magnífico proyecto para el fin de semana.