Propiedades del té verde y su relación con el cáncer

Qué beneficios aporta el té verde sobre el cáncer

Té verde y su posible efecto anticáncer
Té verde y su posible efecto anticáncer. vaiv/Getty Images

Cuando se habla de curación del cáncer hay que hacerlo con sumo cuidado, ya que se trata de una grave enfermedad, por tanto es conveniente no frivolizar e intentar ser lo más objetivo posible y actuar de forma muy cautelosa.

No obstante, sí que existen productos naturales que después de una serie de estudios se ha comprobado que pueden ayudar a prevenir y reducir células cancerosas. Este es el caso del té verde, que incluso instituciones oficiales sobre esta enfermedad, han reconocido sus cualidades anticancerígenas.

El cáncer puede sobrevenir por diferentes causas, pero es incuestionable que una de ellas puede proceder por una mala alimentación. Se dice que al menos en una tercera parte de todos los canceres diagnosticados son por esa causa.

Por tanto, seguir una sana dieta y tomar alimentos beneficiosos, como el caso del té verde, pueden jugar un papel crucial en la prevención, sobre todo, y en la mejoría en algunos casos y tipos de cáncer.

Instituto Nacional del Cáncer y el té verde

En una revista oficial de este instituto de Estados Unidos, se publicó un estudio que demostraba que el té verde, poseía cualidades anticancerígenas.

Esto supuso una agradable sorpresa a miles de ciudadanos del mundo que desde siempre habían apostado por la posible prevención o curación por métodos naturales, entre los que se encuentra, por supuesto, el té verde.

La noticia llego a casi todas las partes del planeta, ya que la agencia Reuters la extendió, indicando que se debía a una investigación del laboratorio del doctor Mukhtar, realizada en el departamento de dermatología de la Reserve University of Cleveland, Ohio.

Hay que resaltar que el laboratorio Mukhtar fue el primero en establecer el potencial de los polifenoles del té verde para la prevención del cáncer de piel, pulmón y próstata. Asimismo, informaron sobre los posibles efectos quimiopreventivos del cáncer en otro tipo de alimentos naturales, como el jengibre o la granada.

Este estudio revelaba que la epigalocatequina galata, que es una sustancia presente en el té verde, induce a la apoptosis o muerte programada de diversos tipos de células cancerígenas, sin afectar a las células sanas.

Este estudio no es el único sobre el té verde y sus efectos sobre el cáncer. Existen muchos otros, y actualmente se continúa estudiando las inmensas posibilidades que tiene el té verde en beneficio de la salud y su potencial como anticancerígeno.

Consumo de té verde y menor incidencia de cáncer en Japón

Tomando como ejemplo dos países: Estados Unidos y Japón, vamos a analizar unas circunstancias muy curiosas.

En Japón el consumo de tabaco es muy superior al de Estados Unidos, en cambio la incidencia de cáncer de pulmón y de esófago en el país oriental es muy inferior al de Estados Unidos.

Es sabido que los japoneses toman diariamente té, y que normalmente consumen el té verde. Datos como este, dejando al margen los estudios científicos, dan que pensar.

Hay un caso dentro de Japón, todavía más esclarecedor de estos hechos. Existe una zona, la prefectura de Shizuoka, en que, según las estadísticas del Ministerio de Salud, el porcentaje de muertes por cáncer es muchísimo menor que en el resto del país.

Al tratarse de una zona dedicada masivamente a la producción de té verde, donde los ciudadanos lo toman muy a menudo y muy concentrado. Todo ello sigue dando mucho que pensar.

Las catequinas del té verde y el cáncer

Las propiedades contra el cáncer que se asocia al consumo de té, es debido a las catequinas, sustancias pertenecientes a los flavonoides, que a su vez derivan de los polifenoles.

Toda esta terminología que puede parecer liosa, significa de forma sencilla que el té contiene unas sustancias con altas propiedades para la salud, llamadas catequinas. Están presentes en todos los tipos de té, pero el que contiene más cantidad es el té verde.

Al principio los investigadores encontraron que los componentes del té verde tenían una fuerte acción sobre las células cancerígenas, pero no sabían qué sustancias eran exactamente, hasta que descubrieron que eran las catequinas, y entre ellas, la más potente de todas la epigalocatequina galata EGCG.

Parece ser que esta catequina, inhibe la actividad de una enzima llamada uroquinasa, que los tumores malignos necesitan para reproducirse.

Además, como gran ventaja hay que destacar que la epigaloicatequina galata, no tiene ningún efecto tóxico sobre el organismo, a diferencia de otros inhibidores de la uroquinasa, que sí lo tienen.

Tomando té verde nos aseguramos de tomar una cantidad importante de esta sustancia, ya que una sola taza contiene 150 miligramos. Desde luego que para usarlo como tratamiento se debería utilizar en grandes dosis, pero como preventivo es un aporte extraordinario.

Hay que aclarar que estas propiedades que se le otorgan al té verde, la poseen también, obviamente, las diferentes clases dentro de él, como es el caso del té blanco, que en realidad es un tipo de té verde.