Productos y objetos caseros para limpiar, reciclar y cuidar la ropa de los niños

Ecología y ahorro para eliminar manchas y suciedad

Los niños se manchan constantemente durante su crecimiento y aprendizaje. Foto © Marian Álvarez

Los niños manchan y ensucian su ropa constantemente. Tratar las manchas y la suciedad con productos naturales que siempre tenemos en casa es lo más recomendable para ahorrar dinero y asegurarse resultados. Además, así preservamos la piel infantil de la agresión de los productos químicos de limpieza, y cuidamos y reciclamos la ropa sin atacar el medio ambiente.

  • Agua oxigenada: Esa maravilla llamada peróxido de hidrógeno, es el auténtico oxiaccion que ahora nos ofrece el mercado de forma más elaborada y más cara; los denominados quitamanchas con oxígeno activo. Recobra la blancura de la ropa blanca, de la que amarillea, ayuda a que desaparezca una mancha de sangre, y si al planchar cualquier prenda se ha tostado un poco, esa mancha de quemado desaparece con agua oxigenada.
  • Aguarrás : El aguarrás hay que utilizarlo con cuidado (frotando con un paño) pero disuelve manchas de alquitrán, de betún y de las pinturas recientes al aceite o sintéticas con las que se pueden manchar en el colegio . Si se une a la acetona se acaba con las manchas de grasa, de pegamento y de barniz.
  • Alcohol : Es un quitamanchas perfecto para limpiar grasa o pegamento. También elimina olores, como el del aguarrás si se ha utilizado para disolver una mancha de pintura. Quita bien las manchas de bolígrafo, rotulador y la mayoría de las tintas. Consigue que desaparezcan los cercos de barro una vez eliminado en su mayoría con un cepillado en seco y las manchas de hierba. Mezclado con amoniaco, elimina los cercos de las manchas de sudor en prendas que no se pueden lavar fácilmente. Tenlo a mano si tus hijos se manchan jugando o practicando deportes.
  • Amoniaco : Disuelve casi todo tipo de suciedad y es el mejor quitamanchas casero si se mezclan unas gotas con limón exprimido y una pizca de sal. Se humedece un trapo con la mezcla y se frota la mancha. Acaba con casi todas después de dejarlas secar y cepillarlas.
  • Bicarbonato : Con unas cucharadas disueltas en agua caliente, quita muy bien las manchas amarillas de la ropa guardada. Es perfecto para limpiar vestidos de comunión, encajes y puntillas, etc. También absorbe manchas de grasa si se mezcla en seco con detergente de la lavadora y talco. Y, por supuesto, actúa como desodorante natural de la ropa incorporado a la lavadora.
  • Glicerina : Es perfecta para ablandar casi cualquier mancha, sobre todo las más duras o las más antiguas. Si recibes ropa de niños de segunda mano, las manchas muy viejas se pueden eliminar si antes se ablandan con esta sustancia. Si los pequeños han jugado con un pintalabios, es la glicerina el producto adecuado para sacar esa mancha.
  • Jabón de Marsella : O cualquier jabón natural. Es uno de los mejores productos para absorber y eliminar la mayoría de las manchas. Simplemente hay que frotar las manchas con él y un poco de agua templada o caliente, y después meter la ropa a la lavadora. Es mágico con las manchas de deposiciones de bebé, las de fruta y las de papilla y leche. Y perfecto para la ropa de los más pequeños y de las pieles más delicadas. Además, tampoco contamina.
  • Lejía : Sabemos que es perfecta para la ropa blanca, que la limpia y la desinfecta, porque es capaz de eliminar bacterias y gérmenes. Es mejor diluirla en agua fría, porque en agua caliente se potencia sus efectos y desgasta más la fibra de la ropa.
  • Limón : Es un desengrasante natural que será muy útil para disolver manchas de aceite o salsas grasas.
  • Paños secos y limpios : Para acabar con cualquier mancha conviene siempre poner un paño seco y limpio debajo de la misma y actuar con el disolvente adecuado. Así, el paño recoge la suciedad que se va desprendiendo de la prenda.
  • Polvos de talco : Son un magnífico absorbente de la grasa de comidas y salsas. También ayuda a mantener una mancha cercada (por ejemplo, de rotulador) mientras actúa un disolvente sobre ella (alcohol).
  • Toallas en desuso : Tenlas a mano para poner sobre ellas a secar la ropa infantil más delicada, como el punto o la lana. Así no se deformarán y ayudarán en la absorción de la humedad excedente, puesto que estas prendas no se deben centrifugar ni retorcer. También son un remedio eficaz para secar prendas delicadas, como trajes de cristianar, o vestidos de gala o fiesta. Se evita dejar marcas de las pinzas o que se deformen las telas y encajes especiales.
  • Toallitas de bebé : Tras haber tenido un hijo y conocerlas, los padres ya no nos desprendemos de ellas nunca. Son perfectas para acometer la limpieza y absorción inmediata y en fresco cuando se produce cualquier mancha. Esta acción, o bien la hace desaparecer, y se erradica con un posterior lavado normal, o bien facilita que la prenda no quede arruinada si la mancha es muy grave e intensa y no se puede tratar de inmediato. Sirven para la ropa, las mochilas, los plumieres, los zapatos y zapatillas, los complementos como bisutería, y te pueden ayudar a limpiar incluso los juguetes.
  • Vinagre : El vinagre es perfecto como suavizante natural de la ropa. Con añadir un poquito al agua de lavado, reduce la alcalinidad de los detergentes, desinfecta la ropa y la suaviza. El suavizante que utilizamos suelen ser contaminante y consigue que los tejidos naturales pierdan alguna de sus propiedades. Además, aporta la capacidad de devolver el esplendor a los colores y levantarlos cuando han perdido fuerza por el frotamiento de una mancha, por ejemplo.