Principios y reglas de las escuelas de yoga

El yoga también tiene su etiqueta

Las escuelas y estudios de yoga son islas de serenidad en medio del frenesí de la vida urbana. 123RF

El yoga es un estado, más que una serie de ejercicios. Y como con todo lo que nos resulta desconocido, te puedes sentir algo cohibido si eres nuevo en yoga. Este artículo tiene como propósito darte una idea de cómo es un centro de yoga (estudio o escuela) y de algunos códigos y pautas fundamentales de los espacios dedicados a esta tradición, y que obedecen a los bellos principios de amor, silencio, pulcritud, sencillez, contemplación y trabajo interior.

Y si tienes alguna experiencia con el yoga, puedes incorporar algunos consejos para mejorar tu práctica.

Antes de ir a tu clase, despójate de los elementos exteriores que puedan generar estrés, distracción o pesadez. Por eso, una de las principales recomendaciones es que te prepares con tiempo para alistarte, llegar y alinearte mentalmente con la armonía de la atmósfera. Intenta llegar diez o quince minutos antes para que tengas tiempo suficiente de cambiarte si es necesario, quitarte medias y zapatos, para ubicar tu mat y para estar unos minutos en silencio unos minutos mientras el profesor da inicio a la clase. Llegar tarde ocasiona interrupciones y puede generarte ansiedad y tu práctica de yoga debe, por el contrario, darte ser una experiencia tranquila y agradable.

Personalmente creo que es mejor entrar un poco tarde que ir, pero algunas academias no permiten el ingreso luego de cinco o diez minutos.

En otras se pide que quienes llegan tarde entren luego de la relajación inicial así que infórmate, pero en todo caso intenta llegar a tiempo. Otra cosa: lo mejor es que estés ligero y que hagas tu práctica por lo menos dos horas después de comer, o cuatro si ha sido una comida grande. Llega bien hidratado porque no se acostumbra tomar agua durante la práctica.

En nuestro artículo sobre cómo comenzar a practicar yoga encontrarás más recomendaciones sobre la preparación.

Despójate de las cargas

Con la sencillez de la preparación, en yoga inicias el desprendimiento de tantas necesidades, estímulos, pensamientos y emociones que tenemos. Este mismo principio se aplica también a tu atuendo. Necesitas ropa que te permita moverte, pero para respetar el ambiente espiritual de los centros de yoga (los gimnasios pueden ser un poco diferentes), lo mejor es que estés vestido con sencillez y modestia. Un pantalón de sudadera (u otro que te permita movilidad) y una camiseta es lo más común. Y como la tradición filosófica yóguica hace énfasis en la pulcritud y el cuidado personal y del entorno, siempre usa ropa limpia y mantén una actitud respetuosa contigo y los demás.

Por esto mismo, lo primero que debes hacer al entrar en un centro de yoga es quitarte los zapatos. Es una norma básica de higiene, común a todos los estudios de yoga y escuelas. La mayoría tienen estantes para zapatos junto a la entrada. Por lo general, debes quitarte las medias también para favorecer el equilibrio y tu firmeza en el suelo pero puedes preguntar si está bien que te las dejes si hace mucho frío.

Puedes dejarte un ligero suéter durante los días de invierno o utilizar una camiseta de manga larga. Casi todos tienen vestieres para cambiarte. Averigua dónde puedes dejar tus cosas, pues aunque algunas personas entran a los salones con maletines y abrigos y los dejan en un rincón, pueden llegar a incomodar.

Trae tu atención al momento presente. Así que por favor: ¡apaga tu celular o ponlo en silencio! Es fundamental para tu concentración y para respetar la armonía de la clase que no haya interrupciones. Pon en pausa tus responsabilidades y tensiones y entrégate a la clase desde el principio hasta el final. Verás cómo el mundo se presentará más bonito y después de la clase tendrás más claridad mental y serenidad para afrontar las preocupaciones.

Templos de bienestar

Una de las características de los centros de yoga es que son algo así como islas de paz y tranquilidad en medio del ruido y del ritmo de vida urbana, por lo cual es muy importante ir acorde con esto.

Si tienes que hacer una llamada antes o después de la clase, o tienes una conversación con alguien, hazlo en voz baja. Recuerda que la clase te ayuda a entrar en esta comunión de cuerpo, mente y espíritu con sus métodos, pero la unión se intenta mantener siempre.

Las escuelas de yoga son en su mayoría lugares donde encontrarás una energía muy especial porque siguen principios de una antigua tradición filosófica y espiritual. Algunos son más místicos y devocionales que otros, y algunas corrientes se inclinan hacia los espacios más ascéticos o simplemente funcionales donde se imparte una técnica, pero hay algunos, por los que tengo una preferencia, que podrían compararse con lugares sagrados o templos por su ambiente ritual. En este caso puedes esperar salones con objetos simbólicos de la tradición espiritual yóguica como las velas o lámparas de aceite, incienso, imágenes de buda o de dioses hindúes, imágenes de flores de loto o mandalas, florecitas de colores y música. Cuando te familiarices con ellos sabrás que no son religiosos, pero sí muy reconfortantes y propicios para el trabajo interior.

El ambiente de las escuelas, academias y estudios de yoga es positivo, calmado y respetuoso. Busca un lugar donde te sientas a gusto e inspirado. Luego de la primera sesión, verás que es muy fácil entender la dinámica, que las normas son muy sencillas y más todavía, que te sientes tan renovado y maravillosamente que te preguntarás por qué no lo habías hecho antes.