Primer chakra (Muladhara)

primer chakra
El primer chakra es la raíz del sistema físico y energético. PaCondryx/ Getty Images

Color: rojo

Elemento: tierra

Sentido: olfato

Expresión mental/ espiritual: supervivencia, confianza, estabilidad, poder

Expresión corporal: glándulas suprarrenales, sistema circulatorio, sistema óseo, dientes, uñas, ano, colon, piernas y pies

El primer chakra (Muladhara) es nuestra raíz física, ancestral y vital. Está ubicado en la base del coxis, entre el ano y los genitales, y su función en el cuerpo se relaciona con la fortaleza de los huesos, los dientes, las uñas, el intestino, las piernas y los pies.

Constituye la energía primordial sobre la que desarrollan los otros chakras, por lo cual su buen funcionamiento es determinante para nuestro desarrollo espiritual y el adecuado funcionamiento de todas las dimensiones que nos conforman. Es el primero de nuestros chakras inferiores, que son aquellos que consolidan la manifestación más individual y más gruesa de nuestro ser (la material). 

Muladhara chakra es el centro energético que nos provee la energía vital. Es, además, la raíz de nuestro sistema energético, por ser el primero de nuestros siete chakras principales. Aquí reposa el kundalini, la energía cósmica de la que habla la tradición tántrica; y Sushumna, Ida y Pingala, los principales canales energéticos (nadis) comienzan también en este punto, por lo que este primer chakra es el centro de los ciclos de energía sutil que la medicina yóguica identifica.

Este chakra regula las fuerzas que se relacionan con nuestro ser físico y nuestra relación con el mundo material, además de la conexión con la tierra.

Es el más cercano a nuestra naturaleza más básica y tribal y el más alejado de nuestro ser trascendente, pero es tan necesario como los más espirituales porque procura nuestra supervivencia y nuestro bienestar físico, así como nuestra seguridad personal. Es nuestro ser más elemental que requiere solidez y conexión con la tierra como proveedora de vida, fuerza y protección.

Es además la pulsión que procura nuestra supervivencia, por lo que nos motiva a actuar. Pero además nos da el impulso básico para funcionar día tras día, no solo como un latido primitivo, sino como la confianza y el calor cuerpo-mente de donde sale la capacidad de acción, la identidad grupal, la autoestima y motivación básicas. Es el aspecto que nos conduce a construir y a buscar la estabilidad.

Por ser el impulso que nos da vida, seguridad ontológica y física, confianza y poder, es una parte fundamental de nuestro ser y tenerlo en cuenta es esencial para nuestro bienestar. Corresponde a esta energía nuestro bienestar físico, el estar conectados con la tierra y el entorno natural, así como con nuestro cuerpo como una manifestación de la tierra y escuchar sus necesidades. Su pulsión se conecta con nuestro ser corpóreo, primitivo y terrenal.

El rojo que lo identifica corresponde al color de la energía más primitiva de la tierra y por tanto también de la vida que emana de ella. También es el color de la sangre. Nuestro plano más instintivo necesita del primer chakra para sentir que tiene techo, comida y vestido, pero además que su bienestar está asegurado. Esto tiene varias dimensiones además del bienestar físico, pues constituye el arraigo grupal que nos da un sentido de pertenencia, un lugar espacial y psicológico, y abarca además un plano de protección mental y emocional.

Pero si nos adentramos en el aspecto físico, nos damos cuenta además que este bienestar se relaciona también con los ciclos y necesidades naturales del cuerpo para desarrollar su potencial y su vitalidad. 

Un primer chakra débil se puede manifestar en inseguridad, depresión, problemas de salud, falta de estabilidad y problemas económicos. Es común que se debilite ante grandes cambios o al cambiar de lugar. Su función desequilibrada puede generar agresividad, posesividad o codicia. Para abrirlo y estimularlo, es recomendable estar en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio físico, además de una serie de posturas de yoga como las de pie, que nos dan fuerza y estabilidad, o aquellas sentadas que estimulan la base de la columna vertebral. Las terapias con cristales y piedraspreciosas, colores, esencias y sonidos también son efectivas.