Práctica taoísta para compartir energía con tu pareja durante el sexo

Revitalízate energéticamente, a la vez que te conectas más con tu pareja

Comparte energía sexual con tu pareja
©Ellen Denuto/The Image Bank/Getty Images

Puedes compartir e intercambiar energía sexual con tu pareja durante el sexo. Además del efecto revitalizante a nivel energético y físico, tiene el beneficio de crear un profundo sentido de conexión  e intimidad emocional con tu pareja, y de ella contigo.

Según las prácticas sexuales taoístas, este intenso intercambio energético entre la pareja durante el sexo también prolonga la experiencia del placer orgásmico durante horas así como la conexión mutua, aunque el sexo haya finalizado y ya no estén juntos físicamente.

Los taoístas llaman a esta experiencia el "orgasmo del alma".

Esto ocurre porque durante un orgasmo intenso las energías sexuales de la pareja se unen y entrelazan, más aún si ambos sienten afecto y amor entre si. Es una conexión energética que los une más allá del cuerpo físico. Y es posible fortalecer aún más esta conexión cuando voluntariamente colocas tu intención en dar y recibir energía sexual en pareja.

Pasos para compartir la energía sexual con tu pareja

1. Adopten una posición sexual donde ambos estén cara a cara

La posición más recomendada es aquella donde la pareja está sentada, pero también puede ser cualquier otra donde ambos puedan mirarse a los ojos y tener un contacto estrecho entre sus cuerpos.

2. Mantengan el corazón abierto y los genitales conectados en todo momento

Mira profunda y suavemente a los ojos de tu pareja, mientras abres tu corazón y dejas que su suave energía amorosa se expanda hacia ella.

A la vez, los genitales se ambos estarán siempre conectados.

3. Unan las lenguas para cerrar el circuito

Cuando las lenguas de ambos se mantienen en contacto se forma un circuito cerrado entre tú y tu pareja. De esta manera, la energía sexual puede circular con más facilidad y fluidez entre ambos.

4. Estimulen la energía sexual

Mediante besos sensuales y caricias apasionadas vayan despertando la energía y la excitación sexual.

5. Inicien la unión sexual y deténganse cuando el nivel de excitación sea muy alto

Cuando el nivel de excitación de la pareja sea muy alto - especialmente en el hombre - hay que reducir los movimientos fuertes, intensos y rápidos. Una buena estrategia es reducir la profundidad de la penetración y mantener sólo la punta del pene dentro de la vagina. Así se reduce con facilidad la excitación masculina y el hombre no traspasa el límite en el que la eyaculación es inevitable. Esto también hará posible que ambos se enfríen un poco.

6. Contraigan los músculos pélvicos y bombeen la energía sexual

A lo largo del coito cada integrante de la pareja hará contracciones con sus músculos pélvicos, sin que este ejercicio se convierta en la meta. Es otra forma de activar la energía sexual. Para lograrlo, hay que espirar y luego contraer los músculos pélvicos, como si se halaran hacia arriba estos músculos para retener la orina.

Si las contracciones de los músculos que rodean la vagina excitaran demasiado al hombre, se recomienda que el hombre contraiga primero sus músculos pélvicos y después la mujer.

Inmediatamente después de contraer tus músculos pélvicos, visualiza que estás bombeando la energía sexual desde el hueso sacro - ubicado más arriba de tu coxis - hasta hacerla ascender por tu columna hasta la parte más alta de tu cabeza.

Visualiza que allí tu energía sexuales hace espirales dentro de tu cabeza. Luego, visualiza como baja por la parte anterior de tu cuerpo hasta llegar al perineo y luego al hueso sacro. De esta manera, habrás hecho que tu energía sexual haga el recorrido de la órbita microcósmica, como la llaman los maestros taoístas.

Para una explicación en mayor detalle sobre hacer circular la energía sexual por tu cuerpo, te recomendamos leer:

7. Continúen el encuentro sexual y hagan circular la energía sexual por sus propios cuerpos

Sin que la excitación sea muy alta y sin llegar aún al orgasmo, la pareja puede continuar la unión sexual con penetración, a la vez que cada tanto tiempo se detienen un poco para hacer circular la energía sexual como se explicó antes, en sus propios cuerpos.

8. Intercambien la energía sexual cuando haya suficiente

Cuando se haya creado y haya hecho circular suficiente energía sexual en los cuerpos de ambos, será el momento de intercambiar energía sexual. Al principio, tal vez no sepas si es el momento adecuado para hacerlo, pero con un poco de práctica sabrás notar cuándo el nivel de energía sexual de cada quien está fluyendo agradablemente, como una suave corriente o burbujas de placer que recorren por dentro el cuerpo.

Para compartir e intercambiar la energía sexual:

  • La mujer visualizará que está enviando una fresca energía yin (energía femenina) desde su vagina hacia su compañero.
  • Al mismo tiempo, el hombre visualizará que está enviando una cálida energía yang (energía masculina) desde su pene hacia su compañera.
  • Envíale también a tu pareja energía amorosa desde tu corazón, intercambiándola directamente desde un contacto pecho a pecho entre ambos.
  • Absorbe la energía de tu pareja a través de tus genitales y elévala por tu columna, así como hiciste con tu propia energía sexual. Contrae tus músculos pélvicos si es necesario para que la ascensión de la energía se facilite.
  • Luego, permite que esa energía sexual que te ha enviado tu pareja descienda por la parte delantera de tu cabeza y de tu cuerpo. Toquen sus lenguas para que este descenso se produzca con más facilidad, mientras que los genitales permanecen todavía unidos. Esto cerrará el circuito mientras circula la energía sexual entre ambos.
  • Almacena la energía sexual por unos momentos en tu abdomen, unos 5 centímetros por debajo del ombligo. Sonríe mientras sientes la fuerza y vitalidad radiante de la energía sexual en tu cuerpo.

9. Hagan circular la energía sexual entre ambos varias veces

En lugar de mantener la energía sexual en la zona del ombligo, continúa intercambiando y compartiendo energía sexual con tu pareja (paso 8) haciéndola circular después por tu cuerpo, siguiendo el circuito de la órbita microcósmica. Repitan este proceso 3, 6 o 9 veces. Los maestros taoístas de la antigua China decían que al intercambiar y hacer circular la energía 9 veces, la energía sexual se transforma en energía espiritual.

Por ser una energía más sutil, es más fácil que tu cuerpo pueda asimilarla y almacenarla, con muchos beneficios para tu salud, tu sexualidad y tu bienestar emocional y espiritual.

10. Visualiza cómo las almas de ambos se unen

Finalmente, imagina que la energía orgásmica de naturaleza sexual y espiritual de tu pareja se une con la tuya por encima de sus cabezas. El propósito de esta visualización es las almas de ambos se unan durante esta forma meditativa de unión sexual.

Fuentes:

Chia, M. y Carlton A., R. (2006). La mujer multiorgásmica.