¿Por qué se producen las palpitaciones cardíacas?

Pueden variar por causas desde muy benignas a causas muy graves

Qué son las palpitaciones
No son peligrosas cuando no están asociadas a una cardiopatía. alengo | Getty Images

Las palpitaciones son latidos rápidos de los que somos conscientes. Varían de una persona a otra. Son muy frecuentes y no indican ningún peligro cuando no están asociadas a una cardiopatía. Mientras que algunos individuos son capaces de notar los latidos normales del corazón, otros no son conscientes ni de percibir los latidos alterados.

El grado de molestia también es diferente para cada persona. Lo frecuente es percibir el latido cuando estamos acostados sobre nuestro lado izquierdo.

Pero cuando el ritmo normal del corazón se altera, pudiendo ir demasiado deprisa (taquicardia) o demasiado despacio (bradicardia) se produce una arritmia. Las hay desde inofensivas (extrasístoles) hasta altamente peligrosas, cuando afectan a la capacidad de bombeo del corazón (arritmias ventriculares).

Los mecanismos que regulan el latido

El corazón regula su propio latido de forma independiente mediante un sistema de nódulos y fibras específicas que no solo marcan el ritmo, si no que le permiten una contracción sincrónica y eficaz.

No obstante, el ritmo del latido cardíaco está muy influenciado por el sistema nervioso. A través del nervio vago, el sistema nervioso puede enlentecer la frecuencia cardíaca y acelerarla a través del sistema simpático. Este mecanismo disminuye nuestras pulsaciones cuando estamos relajados, por ejemplo mientras dormimos, y las aumenta en situaciones en las que estamos nerviosos como cuando estamos esperando a alguien.

Así en situaciones de estrés emocional nuestro cuerpo activa un mecanismo de alerta, en el que participa no solo el cerebro si no varias hormonas como la adrenalina o la noradrenalina que aumentan nuestra tensión arterial y aceleran el corazón.

Esta respuesta se manifiesta en casos puntuales. La ventaja es que en situaciones de riesgo, como por ejemplo al cruzar una calle, este mecanismo nos permite correr más rápido de lo que podríamos imaginar o auxiliar a personas con heridas cuando normalmente nos entran mareos con solo ver sangre.

Estos mecanismos actúan sobre el nódulo sinoauricular (SA), que es el marcapasos específico del corazón. Si el nódulo enferma tenemos un segundo nódulo que toma el relevo. Se trata del nodo auriculo-ventrícular, que actúa cuando la frecuencia desciende, en general a 50 pulsaciones por minuto, asegurando que el corazón sigua latiendo de manera eficaz. En casos concretos, si esta frecuencia no es eficaz para la persona y se cansa o en casos en los que el daño en el nódulo sinusal es permanente es posible que necesite un marcapasos externo.

La contracción del músculo cardíaco a nivel celular se efectúa mediante un intercambio de iones, principalmente calcio y potasio, que se intercambian a través de la membrana de la célula. Por esta razón, la concentración de calcio y potasio en sangrees un factor decisivo, y debe permanecer dentro de unos límites. Tanto el exceso como el defecto de estos minerales ponen en riesgo la contracción del corazón pudiendo ocasionar un paro cardíaco.

Causas de las palpitaciones

Las palpitaciones pueden ser ocasionadas por causas de muy benignas a muy graves y se pueden clasificar en:

  • cardíaca (por ejemplo: por arritmias benignas o peligrosas, una valvulopatía, una cardiopatía, una miocardiopatía, etc).
  • relacionadas con las drogas. Algunos medicamentos para  la hipertensión  (vasodilatadores, etc).
  • hábitos (por tomar sustancias excitantes como la cocaína, la cafeína, la nicotina, etc).
  • metabólica (por ejemplo: tirotoxicosis, hipoglucemia, etc),
  • psiquiátrica (como los ataques de pánico, la ansiedad o el estrés, ).
  • exceso de catecolaminas (por ejemplo: el miedo, el ejercicio, etc).
  • estado de alta de salida (anemia, etc).

Síntomas de las palpitaciones en el corazón

El síntoma principal de las palpitaciones es la percepción de un latido fuerte. Es importante saber que el corazón tiende a estabilizar su ritmo y tiene un tiempo, llamado período refractario, durante el que no recibe estímulo. Durante estas fracciones de segundo, el corazón se protege de arritmias peligrosas. Este mecanismo se activa también cuando por causas de nerviosismo, estrés o medicación se adelanta un latido.

El corazón hace una pausa un poco más larga después. Esta pausa compensatoria le sirve al corazón para retomar su ritmo normal, y  “compensar” así el latido que se ha adelantado.

Si la persona es capaz de notar este latido que se ha acelerado, también se dará cuenta de que el siguiente “tarda” un poco más en llegar y es posible que se asuste. Podemos estar tranquilos, ya que, en principio, es un mecanismo fisiológico que ayuda al corazón para continuar con su ritmo normal.

Diagnóstico de las pulsaciones rápidas

Los tipos de pruebas para su diagnóstico se harán en función de la historia clínica y de las enfermedades asociadas. En general, las pruebas complementarias para detectar trastornos del ritmo cardíaco son:

  • El electrocardiograma (ECG): es la principal prueba para el diagnóstico de las arritmias. Pero tiene sus limitaciones, ya que solo muestra la frecuencia cardíaca en un período breve.
  • El Holter de 24 horas:  es un aparato que monitoriza el ritmo cardíaco durante 24 horas. El paciente debe anotar todas sus actividades diarias habituales y los síntomas que tiene durante la prueba.

Tratamiento

El tratamiento para las palpitaciones se basará en gran medida en la causa que las ha producido.

Referencias:

Palpitaciones cardíacas. Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU. Accedido: 12 de mayo de 2014 http: /http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003081.htm

Manual Merck de Información Médica para el Hogar. Oceano.