¿Por qué no bajo de peso?

Algunos errores en la dieta pueden sabotear tu régimen para perder peso

Mujer averiguando por qué no adelgaza
Si no adelgazas, revisa bien el listado de ingredientes. Te sorprenderá descubrir calorías ocultas. Peter Dazeley / Getty Images

Pregunta: ¿Por qué no bajo de peso?

Si te preguntas por qué no consigues adelgazar a pesar de estar a dieta, quizá pueda serte de ayuda este artículo. Y es que a diario cometemos algunos errores que nos parecen inofensivos pero que, a la larga, añaden más calorías a tu cuerpo y esto se traduce en kilos de más. Por ello, si tu intención es perder peso y de manera saludable, repasa los siguientes puntos por si te identificas con alguno de ellos.

Y si es así, te contamos cómo solucionarlo para que puedas cumplir tu objetivo. 

La regla más básica para adelgazar es gastar las calorías que consumimos. Es decir, compensar lo que comemos con ejercicio físico. Y, por supuesto, no comer en exceso y detectar aquellas calorías escondidas en los alimentos. Asimismo, si consumes un exceso de hidratos de carbono y no los quemas, acabarán almacenándose en tu organismo en forma de grasa. Lo mismo ocurre con los lípidos que consumimos. Aunque se trate de grasas buenas como el aceite, también hacen que engordes, con lo que hay que comer con moderación.  

Estas pueden ser la razones más básicas por las que no adelgazas. Pero hay otros errores. Además, las mujeres podemos engordar a pesar de estar a dieta por causas fisiológicas. Te aconsejo que leas este artículo para saber si es tu caso. 

¿Cuántas comidas haces al día?

Has decidido ponerte a régimen y para ello, decides prescindir de las comidas que menos te apetecen, por ejemplo, el desayuno.

Así, comienzas el día con un café o una infusión, aguantas hasta el almuerzo sin tomar nada y te basta una ensalada pero llegas a tu casa, después de una dura jornada laboral, y asaltas la nevera, devoras todo lo que hay en el plato y, por supuesto, no prescindes del postre. Resultado, kilos de más.

 

Saltarse una comida engorda, aunque creas que adelgaza. Y no solo por lo que te contaba en el anterior párrafo, sino porque tu cuerpo pensará que vienen épocas de escasez y reservará en forma de grasa cualquier alimento que consumas. 

Durante el día hay que hacer cinco comidas. El desayuno, por ejemplo, debe ser una parte importante puesto que su aporte energético es vital. Los estudios demuestran que quiénes desayunan adecuadamente rinden mejor en el trabajo y su estado anímico mejora. Que no falten los cereales como el pan, lácteos, alguna proteína, como por ejemplo, una loncha de pavo y una pieza de fruta. A media mañana, es conveniente parar y comer algo. Una barrita acompañada de un yogur ayudará a que no llegues con demasiada hambre a la comida. Ésta debe componerse de verduras y proteínas, fundamentalmente. A media tarde, sacia el hambre con una pieza de fruta y una infusión. De este modo, la cena no será tu principal comida del día ya que por la noche, el metabolismo no digiere del mismo modo los alimentos y el riesgo del engordar es mayor. Decántate por una cena ligera. Una ensalada y un huevo duro por ejemplo.

El tamaño sí importa

Da igual que comas una ensalada o verduras al vapor, el tamaño de los platos en los que comes y, por lo tanto, las raciones, sí que influye a la hora de ganar o perder peso.

Son varios los estudios que señalan que cuanto mayores sean las cantidades, mayor peligro de ingerir más calorías de la cuenta. Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por la Universidad de Cornell advirtió de que al servir mayor cantidad, se puede llegar a comer hasta un 40 por ciento más. Los autores de la investigación, realizada en universitarios, culparon a los large (léase como raciones grandes) que se sirven en restaurantes o, incluso, en colegios, como un factor responsable del incremento de peso y la obesidad.

¿Con qué acompañas tus ensaladas?

De nuevo nos topamos con un error muy frecuente: atiborrarse de ensaladas porque no engordan. En realidad, podría decirse que la lechuga en crudo no contribuye a incrementar el peso. Sin embargo, los ingredientes que la acompañan o los aderezos sí pueden esconder más calorías de las que crees.

Para alertar sobre ello, la asociación británica de consumidores Which? realizó un estudio sobre las ensaladas más consumidas en el mercado y halló algo muy sorprendente: algunas de ellas no son tan sanas y ligeras como parecen y pueden contener más calorías que una hamburguesa con patatas fritas. Es el caso de la Smedleys Atlantic Prawn Marie Rose Salad, que contiene más de 800 calorías y más de 60 gramos de grasas.

Tu metabolismo ya no es el mismo 

Las personas tienden a ganar peso a medida que se hacen mayores, pero normalmente es debido a que tienden practicar menos ejercicio, o lo practican de un modo más suave, lo que significa que se quema un menor número de calorías diarias. Como consecuencia, se produce una pérdida de masa muscular, que se reduce a masa corporal magra – la composición del organismo sin incluir la grasa-, que se traduce en una tasa metabólica lenta. El ejercicio aeróbico realizado unas cuatro o cinco veces por semana ayudará a quemar grasas y evitar que se acumulen con los años.

¿Cuánta fibra consumes? 

Algunas dietas restrictivas, como las bajas en carbohidratos, pueden causar deficiencias de fibra. Ésta es esencial para mantener un óptimo peso corporal ya que contribuye a la sensación de saciedad, combate el estreñimiento y mejora el tránsito intestinal.

¿Padeces estrés? 

El estrés puede ser el resposable del aumento de peso. Por una razón muy sencilla: las personas que padecen estrés pueden incrementar el consumo de alimentos, normalmente, ricos en grasas saturadas y descuidar los hábitos saludables así como no realizar ejercicio físico por falta de tiempo o pereza. Pero además, en una situación de estrés crónico, el organismo libera una hormona denominada cortisol. Ésta disminuye la tasa metabólica del cuerpo y se produce el aumento de peso.

¿Has hecho alguna dieta milagro?

En contra de lo que se piensa, no hay ningún alimento que pueda hacer adelgazar. De hecho, según explicó el doctor Francisco Grande Cavián en su libro Nutrición y Salud, editorial Temas de Hoy, "los únicos alimentos capaces de hacer perder peso son los que se quedan en el plato, es decir, los que no se consumen".

Aún así, muchas mujeres se someten a dietas milagro que prometen adelgazar rápidamente aunque lo cierto es que volverán a engordar con igual celeridad cuando vuelvan a la dieta normal. ¿Por qué? Al llevar a cabo una dieta milagro, se pierden líquidos y glucógeno, pero no grasa (el objetivo de una dieta de control de peso, es perder la grasa). En una dieta restrictiva, el metabolismo se enlentece y, al volver a comer, cualquier alimento puede hacer engordar.