¿Por qué mi gato es agresivo?

Conoce las causas

Tenle a tu gato cajas rascadoras en sus lugares favoritos para evitar que utilice tus muebles para afilar sus uñas. Foto: Glorimar Anibarro

Es un error que cometemos a menudo, pensamos que tener un gato es igual que tener un perro. Que si lo llamas va a venir a ti, que se convertirá en miembro de la familia al momento que pise tu hogar… Y pensando en esto traes un gato a casa y de repente notas que se comporta antisocial y no obedece ninguno de tus comandos. No es que no te quiera, es que el gato es diferente al perro. Aunque ambos son las mascotas favoritas en el mundo, sus realidades son totalmente opuestas.

Mientras tu perro es descendiente del lobo quienes pertenecen a un grupo y viven su vida entre ellos, el gato desciende del tigre quien vive solo y aunque cuida su familia, es territorial e independiente. También trae en su sistema patrones de comportamiento que consideramos agresivos aunque para ellos es simplemente parte de la realidad de ser gato.

Esta agresividad es una de las mayores causas de gatos llevados al refugio. Arañar los muebles, comerse las plantas, no usar la caja de arena, preferir tus manos o pies para jugar, todas estas son señales de agresión. Muchos dueños prefieren no lidiar con el problema y la solución más fácil es salir del gato.

¿Suena cruel verdad? La realidad es que la agresividad del gato tiene su explicación y tiene su forma de ser controlada. Necesitas paciencia y mucho amor. Tu gato no está molestando por simplemente molestar, te está explicando cómo se siente.

¿Qué dice esa agresividad?

• Un problema médico: Lo primero que debes descartar es que tu gato esté enfermo. Si no está orinando en la caja de arena, puede estar padeciendo de una infección del tracto urinario, o tener principios de diabetes. Los gatos son sumamente limpios y no hacen sus necesidades fuera de donde quede tapada y sin olor, significa que hay algo mal en su sistema.

Antes de tratar de cambiar su comportamiento, llévalo al veterinario y asegúrate de que está saludable.

• Tu casa no es agradable para el gato: No es justo exigirle al minino que haga sus necesidades en la caja cuando nunca está limpia, o que no arañe los muebles cuando no tiene ninguna otra superficie donde afilar sus uñas, o que no se suba a la mesa del comedor, pero es el único lugar donde puede mirar hacia afuera y entretenerse. Tu gato se adapta maravillosamente a su nuevo hogar, pero necesita ciertas necesidades básicas para que se sienta a gusto y obedezca tus reglas. Para vivir en armonía debes poner también de tu parte.

• Está aburrido: Tu gato está lleno de energía y necesita liberarla. Ejercitarse es parte importante de su rutina. Si tú eres su juguete favorito pero pasas la mayor parte del día fuera de casa, tu gato se verá tentado a jugar con los cojines del sofá o con tu nuevo colchón en la cama. Asegúrate de tenerle juguetes en casa para que se mantenga entretenido y evitas así que destruya tus muebles en tu ausencia. Otra manera de entretenerlo es trayendo a casa otro gato para que se hagan compañía. Toma un poco de tiempo adaptarlos y no siempre el resultado es positivo, pero si estás dispuesto a tratar, puede ser tu solución.

• Entrénalo bien de la primera: Un gatito que juega con tus manos y pies es adorable. Pero sabes que ese momentito de ternura se convertirá en horas de dolor cuando el gatito crezca y siga el juego de manos trayendo consigo rasguños y sangre (para ti por supuesto). TUS MANOS NO SON JUGUETES. Entrénalo desde pequeño a jugar con sus juguetes, esto ayudará a mantener tus extremidades en buen estado de salud.