¿Por qué Maria Sharapova no puede ganarle a Serena Williams?

Sharapova Serena Williams

La final del Mutua Madrid Open (Premier Mandatory, arcilla) terminó con un nuevo triunfo de la afroamericana, la cual no sólo es la número uno del mundo, sino que, además, tiene un absoluto dominio ante la siberiana.

Al respecto, los números son contundentes. Maria Sharapova y Serena Williams se han enfrentado en 15 oportunidades en el circuito principal de la WTA y el registro favorece a la norteamericana, quien lidera por 13-2 y, en paralelo, lleva 12 victorias seguidas ante la rusa.

Por superficies, Williams lidera en dura (8-1), arcilla (3-0) y pasto (2-1).

La estadística llama la atención, pues es evidente que la menor de las hermanas Williams y Sharapova son, por lejos, las mejores jugadoras de la actualidad en el tenis femenino. Por algo son las dos primeras del ranking WTA y, entre otras cosas, son de las pocas tenistas que lograron ganar los cuatro Grand Slams a lo largo de su carrera.

Los únicos triunfos de Maria Sharapova se remontan al lejano 2004, temporada en la cual la siberiana doblegó a Serena Williams en la final de Wimbledon y del WTA Championships. A partir de entonces, la estadounidense se quedaría con los siguientes 12 encuentros y en todo este período cedería apenas cuatro sets.

Aún más, entre 2009 y marzo de 2013, Sharapova ni siquiera pudo ganarle una manga a Williams y en varios partidos de este período sufrió contundentes derrotas. Difícil olvidar, por ejemplo, el 6-0 y 6-1 de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Para cerrar el capítulo de las estadísticas, entre 2012 y 2013 han jugado en seis ocasiones, con igual cantidad de victorias para Williams y apenas un set ganado por Sharapova.

Los motivos del tremendo desequilibrio

Más allá de los números, cabe analizar por qué se produce esta abismal diferencia entre dos jugadoras que han sido muy exitosas y que, ciertamente, quedarán en la historia del tenis femenino internacional.

Pocas veces se vio una "lucha de titanes" tan desigual. Por ejemplo, las belgas Kim Clijsters y Justine Henin finalizaron sus encuentros con un saldo de 13-12 favorable a Clijsters, mientras que el historial de las hermanas Williams se inclina hacia Serena (14-10).

En otros confrontes históricos, la suiza Martina Hingis y la estadounidense Lindsay Davenport chocaron en 25 oportunidades y la norteamericana lideró por 14-11, en tanto que Chris Evert y Martina Navratilova, ambas de Estados Unidos, disputaron 80 duelos y ahí se impuso Navratilova por un apretado 43-37.

Emulando lo ocurrido entrea Sharapova y Williams, podrían nombrarse, entre otros, el 9-3 de Davenport sobre su compatriota Jennifer Capriati y el holgado 28-8 de la alemana Stefi Graff ante la española Arantxa Sánchez.

En fin, ejemplos de uno u otro tipo siempre habrá, pero lo que importa es entender por qué se produce un desequilibrio tan fuerte entre Maria Sharapova y Serena Williams. En este sentido, a continuación algunos factores que podrían ser determinantes en el historial de confrontaciones entre las actuales número uno y dos del mundo:

- Una línea de base más poderosa que otra: ambas jugadoras juegan en la línea de base y desde ahí construyen su dominio, pero Serena Williams es mucho más sólida que Maria Sharapova.

¿Por qué? Básicamente, porque el derecho de Serena es más peligroso y más variado.

- El servicio: los progresos de Sharapova en este ítem -especialmente con el primer saque- son evidentes y cada vez está sacando mejor, pero eso aún está lejos de igualar lo hecho por Williams. Esta última tiene un gran servicio, el cual no sólo tiene potencia (mucha), sino que también posee técnica y una gran capacidad de variar. Que algunos digan que el saque de Serena Williams parece de hombre es algo que resume, de muy buena forma, el asunto en cuestión. En este punto, la rusa sigue al debe, no sólo por la calidad del primer servicio, sino que también por el segundo (las doble faltas).

- Versatilidad en el juego: Maria Sharapova es una jugadora muy agresiva y potente, pero no tiene grandes armas en el plano técnico y normalmente sigue con la suya hasta el final, es decir, golpea en forma plana y busca ganar el punto de esa forma.

Esta fórmula (o estrategia, si así se prefiere) no es suficiente para doblegar a una jugadora como Serena Williams, mucho más fuerte e imponente que la siberiana. Es aquí donde Sharapova echa de menos una mejor muñeca y una mayor capacidad de improvisación y variación de golpes.

- Fortaleza mental: uno de los grandes apoyos de Serena Williams es que tiene una gran capacidad de luchar y seguir adelante incluso en los momentos difíciles. Junto a eso, sabe hacer sentir su favoritismo en la cancha y maneja muy bien los momentos de cada partido. Esto la hace ser muy fuerte en lo psicológico, algo que no tiene Maria Sharapova. La rusa ha mejorado mucho en este ámbito, pero queda la impresión que cuando juega contra la menor de las Williams siente la presión y no logra olvidar la pesada mochila psicológica que carga en su espalda.

- Capacidad de relajarse: en los duelos entre ambas jugadoras se suele ver a una concentrada y tensa Sharapova, mientras que, al otro lado de la red, se puede apreciar a una comprometida, pero relajada Williams. Y no es que esta última esté jugando o riéndose, pero se ve que su lenguaje corporal expresa mayor soltura.

- En definitiva, se podría resumir diciendo que Serena Williams es una jugadora mucho más completa que Maria Sharapova y esto es algo que involucra el plano técnico, físico y táctico.

Fotografía: Matthew Stockman / Getty Images