¿Por qué estoy engordando si estoy haciendo dieta?

La genética o las hormonas pueden ser responsables del aumento de peso.

Por qué engordo si estoy haciendo dieta
La menopausia hace que las mujeres engorden a pesar de estar haciendo dieta. Terry Vine / Getty Images

Pregunta: ¿Por qué estoy engordando si estoy a dieta?

Existen muchas razones por las que engordamos a pesar de estar haciendo dieta. Generalmente, tienen que ver con errores que cometemos a lo largo del día, que consideramos inofensivos, tal como explico en este artículo, pero que a la larga, se traducen en más calorías que van transformándose en grasa. El resultado son kilos de más. 

Razones de peso

El desequilibrio entre la ingesta calórica (aporte de alimentos) y el gasto energético (ejercicio) del organismo –actual o pasado- es la causa principal por la que engordamos.

Esta ganancia no tiene porqué traducirse en un exceso de peso inmediato. De hecho, la mayoría de las personas obesas han ganado peso lentamente, a lo largo de muchos años. 

Aún así, hay otros motivos que nos cuesta más controlar y que pueden estar detrás del aumento de peso. En las mujeres, estos factores tienen que ver con cambios hormonales que suelen darse en etapas de la vida como la menopausia. También hay otros problemas, relacionados con el aparato reproductor, que pueden hacernos engordar. 

Por último, el estrés, la ansiedad o la depresión también son causas que pueden hacernos engordar, como podrás leer en este artículo.

A continuación, te mostramos los factores más comunes que pueden estar detrás del aumento de peso. Pero te recomiendo que acudas a un médico si estás haciendo una dieta controlada por un nutricionista y aún así no consigues adelgazar. 

¿Por qué engordamos?

Susceptibilidad genética: Una de las causas que pueden producir obesidad es la susceptibilidad genética, es decir, tener una predisposición.

Recientes investigaciones han visto que algunas personas con una variante determinada del gen FTO aumentan hasta en un 70 por ciento la predisposición a la obesidad. Un estudio, publicado en la revista médica The Journal of Clinical Investigation, ha indicado que esta alteración provoca un aumento de los niveles de la hormona del hambre, la ghrelina, y hace que las comidas de alto contenido graso sean más apetecibles.

Efecto rebote: Tras haber realizado una dieta de restricción calórica sin control médico muchas personas experimentan un aumento de peso conocido como efecto yo-yo o de rebote. Se pensaba que sólo ocurría si se había seguido alguna dieta rápida de las denominadas ‘milagro’. Sin embargo, estudios recientes han señalado que puede ocurrir incluso si ha habido un control médico y que las responsables son dos hormonas, la leptina y la ghrelina.

El estudio, llevado a cabo por el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), observó que podía determinarse previamente si un plan de régimen iba a tener éxito o no y si los pacientes recuperarían rápidamente el peso perdido tras la dieta.

La leptina (producida en el tejido adiposo) está implicada en la sensación de saciedad y le dice al organismo cuándo tiene que dejar de comer, mientras que la ghrelina (una proteína sintetizada por el duodeno y el estómago) despierta la sensación de apetito. Los pacientes sometidos al estudio, siguieron una dieta hipocalórica durante ocho semanas. Al cabo de seis meses, los mismos pacientes fueron reclutados de nuevo y se dividieron en recuperadores de peso y no recuperadores.

Se realizó un análisis de sangre a todos y se observó que los que habían ganado peso de nuevo mostraban ratios dos veces más altos en el momento basal que los que no lo padecieron.

¿Por qué engordan las mujeres?

Enfermedades o causas metabólicas: Algunas enfermedades como las cardiovasculares o del riñón pueden producir una incremento de la retención de líquidos con lo que pueden existir un aumento de peso aunque se esté a dieta.

Por otro lado, otros trastornos hormonales como el síndrome de ovario políquístico o el hipotiroidismo pueden ser los responsables de este incremento. El control ginecológico anual puede determinar mediante una ecografía si existe ovario poliquístico. Los problemas en la glándula tiroidea se diagnostican mediante una análisis de sangre.

El síndrome premenstrual, habitual entre las mujeres en edad fértil, también puede provocar un ligero incremento de peso.

Éste se debe a la retención de líquidos y viene acompañado además de tensión mamaria, pesadez en las piernas u otros síntomas como dolores de cabeza o irritabilidad. Suele aumentarse entre 1.5kg (3.3lb) a 3kg (6lb) según la cantidad de estrógenos y progesterona. Por ejemplo, si hay un exceso de estrógeno debido al estrés o el nerviosismo y una menor cantidad de progesterona por las mismas causas, el aumento de peso puede ser mayor.

Menopausia: Algunas personas aseguran que durante esta etapa de la vida no se engorda, sino que son las mujeres y el consumo de calorías o de alimentos ricos en grasas los responsables del aumento de peso. No es cierto. Durante la menopausia sí existe una ganancia de kilos ya que se producen muchos cambios fisiológicos en el cuerpo de una mujer. Ademas, presentan más tendencia a acumular grasa abdominal con lo que aumenta el riesgo vascular.

Durante la menopausia la pérdida de peso es más difícil y el descenso de hormonas femeninas provoca que aumente el apetito, se consuma más y se engorde aunque se esté a dieta ya que el gasto energético también es menor.

Según una investigación realizada por expertos de la Universidad de Pittsburg, en Estados Unidos, y publicado en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, para combatir la obesidad a partir de los 50 no bastan los métodos tradicionales sino que hay que introducir cambios en los hábitos alimenticios.

Por ejemplo, se debe aumentar el consumo de frutas y verduras, cambiar la carne y el queso por pescados, tomar más cereales y no consumir fritos. Asimismo, el ejercicio debe ser regular y diario (se considera una actividad óptima 45 minutos de paseo a buen ritmo. Aún así, la natación es un excelente ejercicio ya que no produce lesiones a nivel articular).

Por otro lado, algunas mujeres experimentan estados de ansiedad, irritabilidad y depresión que pueden dar paso a una mayor ingesta de alimentos, mayor sedentarismo o consumo de medicamentos como antidepresivos que pueden ser los responsables de este aumento.

La terapia hormonal sustitutoria también favorece el exceso de peso.

Embarazo: El aumento de peso durante el embarazo es necesario e inevitable. Según se explica en el artículo La dieta en el embarazo, los responsables son los órganos uterino y de la mujer. Se incrementan unos 12'5 kilogramos totales a causa de: el crecimiento del bebé, el aumento del pecho, a la palacenta, el líquido amniótico, líquidos maternales, o reservas de grasa. Ésta, depositada en el abdomen, la espalda, los muslos y los brazos, se debe a una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono. Pero debería desaparecer en la lactancia.

La razón de un aumento de peso mayor durante el embarazo es que algunas mujeres confunden comer para dos por comer por dos y superan las cantidades para satisfacer las necesidades nutricionales del embarazo. Y se produce un incremento de peso superior al normal que puede poner en riesgo la salud del bebé y de la madre.

Depresión: Al igual que las personas que padecen estrés, los individuos que sufren depresión, una enfermedad que se da más en mujeres, tienen más riesgo de adoptar hábitos de vida poco saludables, incrementar la ingesta de alimentos y no realizar ninguna actividad física que ayude a compensar el consumo con el gasto, norma básica para poder gozar de un peso corporal óptimo y frenar la obesidad.

Pero además, algunos estudios han señalado que existe una conexión genética entre depresión y obesidad. Un estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry señaló que en los pacientes con depresión recurrente existía una relación entre el gen FTO y su IMC (Índice de Masa Corporal). En concreto, los investigadores de la Universidad de Granada observaron que los pacientes con depresión tenía un IMC más alto y lo atribuyeron a este gen.

Referencias:

Central Ghrelin Regulates Peripheral Lipid Metabolism in a Growth Hormone-Independent Fashion

Short- and Long-Term Eating Habit Modification Predicts Weight Change in Overweight, Postmenopausal Women: Results from the WOMAN Study

Alimentación y Salud. Universidad de Murcia. España.

Medline Plus. Un servicio de Información de Salud de los Institutos Ncionales de la Salud (NIH) de los Estados Unidos.

1 Nutrición y Salud. Fracisco Grande Covián (1909-1995). Doctor en Medicina y Especialista en Nutrición. Profesor de Bioquímica en la Universidad de Zaragoza. España.

Rivera et al., Depressive disorder moderates the effect of the FTO gene on body mass index. Molecular Psychiatry (19 April 2011). - doi:10.1038/mp.2011.45.