¿Por qué es tan peligrosa la grasa abdominal?

La grasa corporal es necesaria, pero un exceso es muy dañino

Funciones de la grasa corporal
La grasa que se acumula en la zona del abdomen es la más peligrosa ya que puede ocasionar problemas cardiovasculares. Stephan Zabel / Getty Images

Pregunta.- ¿Qué es la grasa abdominal y por qué es peligrosa? 

Respuesta.- La grasa abdominal es aquella que se acumula en la zona de la barriga. Aumenta en la época de la menopausia, por la caída brusca de los estrógenos, las hormonas femeninas. La acumulación excesiva de grasa abdominal aumenta el riesgo de padecer enfermedades de corazón, diabetes u obesidad. 

¿Delgada pero obesa?

Sí, puedes estar delgada pero si acumulas esta grasa, busca ayuda para adelgazar.

 De hecho, antes de empezar una dieta de adelgazamiento, conviene saber cómo funciona nuestro organismo, en especial cuáles son las funciones de la grasa y cuál es el papel de la dieta y del ejercicio físico para que no se acumule.

Marisol Guisasola, una reconocida periodista especializada en salud, ha recopilado todas estas preguntas en su libro ‘La dieta Holística’, editorial La esfera de los libros, en el que ha participado la prestigiosa Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona. El resultado ha sido un manual ameno y lleno de respuestas que pueden guiar y ayudar a todas las personas que necesiten perder peso o, simplemente, quieran cuidarse.

1.- Qué es la grasa

Por ejemplo, cuando hablamos de grasa, ¿a qué nos estamos refiriendo exactamente? La autora explica que existen distintos tipos de grasa que se localizan en diferentes lugares del cuerpo. Está la grasa subcutánea y la abdominal. La masa libre de grasa, por su parte, sería la musculatura, el sistema esquelético, vísceras, órganos y agua.

La grasa sirve para almacenar energía y que esté disponible en momentos de necesidad. El músculo, por su parte, quema y necesita mucha más energía que la grasa. En palabras de la periodista Guisasola: “mientras el músculo está utilizando energía para sus funciones, la grasa la está ahorrando”.

2.- Cuáles son sus funciones

Además de almacenar, la grasa también genera sustancias que influyen en diversos procesos del organismo.

Por ejemplo, los adipocitos o células grasas producen una hormona denominada leptina. Esta es la responsable de decirle al cerebro que hay suficientes reservas y que ya se puede dejar de comer, es decir, inhibir el apetito.  También se necesita para la gestación ya que en el momento de la reproducción el organismo se servirá de ella para que el embarazo llegue a buen término.

La grasa, por tanto, es necesaria, sin embargo un exceso es muy perjudicial para la salud. Además de influir en el control del peso corporal, aumenta el riesgo cardiovascular ya que existen “unas sustancias proinflamatorias en ella que actúan sobre las arterias, deteriorándolas, favoreciendo la hipertensión, la formación de placa arterial y de trombos y aumentando el riesgo de ataques cardiacos e ictus”, indica la autora en su libro.

3.- Qué pasa con la grasa abdominal

Según los expertos, la grasa subcutánea no es tan peligrosa como la abdominal. De hecho, puede ser hasta protectora. Sin embargo, la abdominal sí pone en riesgo la salud. De hecho, incrementa los niveles de colesterol LDL, es decir, colesterol malo, los triglicéridos y la tensión arterial con lo que aumenta entre dos y cuatro veces la posibilidad de sufrir enfermedades del corazón. Asimismo, hay un mayor riesgo de coagulación y se produce una inflamación de los vasos sanguíneos.

Por tanto, tratar de reducir la barriga no tiene que considerarse sólo un criterio estético sino sobre todo de salud.

4.- Cómo saber si tengo demasiada

Tener un peso adecuado, advierte la autora del manual, no exime de preocuparse de la salud cardiovascular y general. Y es que, un estudio publicado en The Archives of Internal Medicine en agosto de 2010 reveló que las mujeres que gozaban de un peso normal tenían más riesgo de enfermar. Por eso insistieron en que el peso no es el único indicativo de salud, sino que hay que medir también la cintura. Los riesgos comienzan a partir de los 88 centímetros (34,3 pulgadas) en las mujeres y los 102 en los hombres (39,8 pulgadas).

5.- Qué hacer para reducir la grasa abdominal

Ejercicio y una dieta sana y equilibrada. No hay que olvidar que la grasa no se quema a nivel local, sino general.

Por tanto, no basta con hacer abdominales si lo que se pretende es reducir la abdominal. Para conseguir este objetivo hay que reducir las reservas de grasa de todo el organismo. Para ello, se deberán realizar rutinas de ejercicio atlético y cardiovascular por lo menos cinco veces por semana durante 45 minutos así como llevar una dieta baja en grasa. El ejercicio debe ser regular y practicado a diario. Cualquier actividad física como andar a paso rápido, correr, montar en bicicleta, nadar, trabajar en el jardín, etc bastarán notar los beneficios. Es importante disfrutar de ella para poder realizarla en la medida de lo posible, todos los días.

6.- Por qué es tan peligroso el exceso de grasa y la obesidad

Marisol Guisasola ofrece en su libro una comparación a modo de explicación: ¿Qué puede ocurrirle a un coche si siempre sobrepasa su carga por ejemplo, en 100 kg? El motor deberá realizar un esfuerzo mayor y las piezas se irán desgastando. Resultado: durará menos. Lo mismo puede ocurrir con el cuerpo humano. La obesidad, o el exceso de grasa sobrecargará el corazón, los pulmones, sistema renal, etc con lo que el riesgo de sufrir enfermedades en estos órganos vitales aumentará.