¿Por qué el calostro es tan necesario? La alimentación del recién nacido

Preguntas frecuentes sobre la alimentación los primeros días de vida del bebé

calostro, estómago del recién nacido
El estómago del recién nacido es del tamaño de una canica pequeña. Para sentirse satisfecho necesita comer solo una cucharadita de calostro. ©Getty Images/Mieke Dalle

El calostro es la primera leche materna que recibe el bebé, justo después de su nacimiento. Se trata de unas cuantas gotitas de una leche amarillenta, espesa y súper completa, a la que con frecuencia se le llama "oro líquido".

Esas gotitas de calostro contienen absolutamente todo lo que necesita tu bebé en sus primeros días de vida. En total son más de sesenta componentes nutritivos, incluyendo proteínas, vitaminas, minerales y grasas, en las cantidades justas para tu pequeño.

Hasta ahora no hay fórmula de lactancia artificial que se acerque a las cualidades del calostro.

¿Qué tiene de especial el calostro?

Para que te des una idea de qué lo hace tan especial, estos son algunos de los beneficios del calostro para tu recién nacido:

  • El calostro es una vacuna natural y personalizada para tu bebé. Los anticuerpos que se generan gracias al calostro lo protegen específicamente de los gérmenes y bacterias a los que está expuesto en su ambiente.
  • Se digiere con facilidad. La frecuencia con la que come el bebé estimula la producción de leche materna.
  • Tiene un efecto laxante, lo que estimula el movimiento digestivo y así se elimina más rápido el meconio (las primeras deposiciones oscuras del bebé). El cuerpo de tu pequeño también logra así deshacerse del exceso de bilirrubina y prevenir la ictericia.
  • El calostro crea una barrera protectora en el estómago e intestinos del bebé. Esto ayuda a prevenir la sensibilidad y alergia a alimentos.
  • El calostro contiene un anticuerpo llamado inmunoglobulina A que ayuda a proteger a tu bebé del ataque de gérmenes en áreas sensibles como la garganta, pulmones e intestinos.
  • La combinación de sodio, potasio, cloruro y colesterol en el calostro ayuda al óptimo desarrollo del corazón, cerebro y sistema nervioso del pequeño.
  • El calostro contiene antioxidantes que protegen las células y ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

Con solo unas gotitas de calostro, ¿no queda el bebé con hambre?

Al nacer, el estómago de tu pequeño es diminuto y por eso unas gotitas bastan. Según el Dr. Hernán Sierra, neonatólogo del Hospital de Niños de la Universidad de Illinois, “el estómago de un recién nacido tiene un tamaño de tres a cinco mililitros (una cucharadita), a los tres días aumenta a un volumen entre siete y diez mililitros (dos cucharaditas), y a los siete días alcanza los quince mililitros (una cucharada). Por esta razón, los recién nacidos no necesitan mucho volumen”.

Para que te des una idea, La Liga de la Leche describe el tamaño del estómago de un recién nacido como una canica pequeña. A los tres días el tamaño es el de una canica grande, y al cumplir la semana se asemeja a una bola de tenis de mesa (ping pong).

Además, los bebés nacen con una reserva de agua y calorías que los mantiene durante los primeros días, hasta que aumenta la cantidad de leche materna.

No te alarmes si tu bebé pierde peso al principio; no es por falta de alimento. En realidad, es completamente normal que el bebé pierda hasta 10% de su peso inicial durante los primeros días.

Este descenso termina entre el cuarto y sétimo día de nacido y luego empieza a subir otra vez. Todo esto es normal, y en tanto tu pequeño vuelva a su peso del nacimiento antes de cumplir catorce días, no tienes de qué preocuparte.

¿Qué pasa si le doy fórmula a mi recién nacido?

No le va a pasar nada grave a tu bebé si escoges darle fórmula para suplementar o como alimento principal, pero sí se pierde o contrarresta los beneficios del calostro.

Una gran desventaja es que al tomar fórmula en biberón el bebé succiona por reflejo (no hambre) y la cantidad que come no se auto regula. Para que te des una idea de cómo se siente tu pequeño, imagínate la última vez que comiste más de la cuenta –mucho más de la cuenta– y sentiste que tu estómago iba a estallar. ¿Recuerdas cómo no podías ni moverte y el sueño te invadió porque tu cuerpo necesitaba toda tu energía para digerir?

Algo así sucede con tu recién nacido al tomar fórmula esos primeros días.

Algunas madres dicen que la fórmula pareciera satisfacer más al bebé y duerme por más tiempo. En realidad, esto sucede porque el calostro se digiere más rápido, que es la forma de la naturaleza de promover el ciclo digestivo del bebé y el estímulo frecuente a la lactancia. La fórmula, en cambio, requiere más tiempo y energía para procesarse en su sistema.

¿Cómo sé si mi bebé está comiendo suficiente?

Por lo general, una sesión de comida de un recién nacido dura alrededor de quince minutos, pero eso varía dependiendo de cuánto calostro logre extraer tu pequeño, la fuerza de su succión y el acoplamiento adecuado. Un recién nacido satisfecho suele comer cada dos o tres horas.

Una señal más clara de la alimentación es el número de pañales mojados o sucios que tenga tu pequeño. Según La Liga de la Leche, durante los tres primeros días, mientras toma calostro, el bebé puede tener dos o tres pañales mojados. Una vez que baja tu leche materna, entre el tercer y quinto día, el número de pañales mojados aumenta a cinco o seis. En cuanto a las deposiciones, un recién nacido puede tener entre dos y cinco al día, y su apariencia cambia de café oscuro a verduzco y luego amarillento (más sobre este tema en Lactancia del bebé: cantidad, calidad y duración de las comidas).

¿Cuándo debo suplementar la alimentación del bebé con fórmula?

Ya sabes que la pérdida de peso inicial de un recién nacido no es señal de alarma, que unas cuantas gotitas de calostro son suficientes y que no debes preocuparte porque tu pequeño esté pasando hambre. Estas no son razones para suplementar la lactancia.

Ahora bien, sí existen motivos para darle a un bebé fórmula, pero estos son establecidos por el médico tras una evaluación del bebé. Según el Dr. Sierra, “algunas madres no van a producir una cantidad de leche adecuada al principio y esto puede poner al bebé en riesgo de ictericia o deshidratación. En estos casos el médico puede utilizar la fórmula como ‘puente’ mientras la producción de leche materna aumenta.

Esto debe ser una decisión científica y no emocional. La leche materna es el mejor alimento para un bebé. La fórmula puede ser una ayuda temporal pero nunca debiera sustituirla por completo”. La frase clave: una decisión científica y no emocional.

Fuentes:
Entrevista. Dr. Hernán Sierra, Neonatólogo. Children’s Hospital University of Illinois. Agosto 22, 2013.
La Liga de la Leche. El calostro único y especial. Accedida 2 de setiembre del 2013.
La Leche League. What is colostrum? How does it benefit my baby?. Accedida 2 de setiembre del 2013.
Riordan, Jan, and Wambach, Karen, editors. Breastfeeding and Human Lactation, Fourth Edition. India: Jones and Bartlett, 2010. Página 161
Organización Mundial de la Salud. Nutrient Adequacy of Exclusive Breastfeeding for the Term Infant Turing the First Six Months of Life. Accedida 2 de setiembre del 2013.