Pido la paz y la palabra

Temas, estructura y estilo de este importante poemario de la posguerra

Pido la paz y la palabra
Pido la paz y la palabra.

Pido la paz y la palabra (1955) es un libro de poesía social de Blas de Otero (1916-1979, España), que señala la evolución del poeta del existencialismo a la literatura comprometida que hace hincapié en la solidaridad humana y la esperanza.

La poesía social tiene su origen en un contexto histórico marcado por la época de la posguerra y el franquismo, pero también nace del cansancio de los poetas de la lírica religiosa, surrealista y evasiva.

En vez de ignorar los problemas de la sociedad o buscar la salvación en Dios, los poetas sociales retan a los hombres a cambiar su realidad social.

Temas:

Preocupación por España

Este ejemplo viene del poema “Juntos”:

(porque soy hijo de una patria triste

[...]

¡ah, no podrán, jamás podrán vencerme,
porque mi mano se me va y se agarra
a otra mano de hombre y a otra mano
que me encadenan, madre inmensa, a ti!.

Ausencia de Dios

Este tema aparece en el poema “Me llamarán, nos llamarán a todos”: “Aquí / no se salva ni dios. Lo asesinaron”.

Esperanza

Este ejemplo es del corto poema “Ahora”:

Caminos.
Sol en los hombros, avanzan
unidos.
Hay. Siempre. Hay
caminos.

Otro ejemplo es del poema "En el principio", donde afirma su esperanza en la poesía como arma social:

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
[...]
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
[...]
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Solidaridad con otros hombres

Reclama justicia por los hombres en “Pido la paz y la palabra": “Pido la paz y la palabra / Escribo / en defensa del reino / del hombre y su justicia”.

Estilo y estructura:

Destacan el coloquialismo y el prosaísmo para comunicar la urgencia del mensaje. El lenguaje es depurado y los versos, cortos.

El poeta casi no emplea figuras retóricas, salvo el uso moderado de metáforas, símiles y sinestesia, como en el poema "En el principio" que citamos arriba.

Blas de Otero rechaza la poesía surrealista, puramente lírica y llena de artificios, y aboga por una poesía social que pide justicia. En "Ni una palabra" dice:

Ni una palabra
brotará en mis labios
que no sea
verdad.
Ni una sílaba
que no sea
necesaria.
[...]
Destruí
los sueños, planté
palabras
vivas.

Hay un cambio de persona del "yo" al "nosotros", que es un indicio importante del paso que da de la poesía existencial a la social . El poeta encuentra su sitio entre el resto de los hombres y busca un mundo mejor a través de la literatura. 

Blas de Otero también emplea en este libro la intertextualidad, nombrando a otros poetas en sus versos, como el poema “Con nosotros”: “En este Café se sentaba don Antonio Machado”. Y en "Posición", escribe: “Amo a Walt Whitman” y “Escucho a Nietzsche”.