Perro, compañero y eterno amigo

10 motivos por los cuales amas más a tu perro que a las personas

Te quiere con locura
Foto © Juliet White / Getty Images

¿A veces sientes que amas más a tu perro que al resto de la humanidad? No estás solo. Muchos dueños de perros se sienten igual y prefieren la compañía de su mascota a la de una persona. Aunque no debes aislarte de los demás, son muchas las formas como un perro se hace querer y se convierte en preferido incluso entre humanos. Te digo por qué es así.

1. Está contigo en las buenas y en las malas. Si estás bien, tu perro está a tu lado y si estás mal también.

Te escucha y casi nunca te interrumpe. A veces protesta, suelta algún ladrido, pero casi siempre es por pura emoción. Su habilidad de escuchar y brindarte su apoyo y compañía lo convierten en uno de tus mejores amigos.

2. Te agradece todo lo que haces por él. Nadie sabe agradecer mejor que un perro. Todo en él apunta hacia el agradecimiento: la forma como mueve la cola, como te lame la mano, como te incita a jugar, las vueltas que da cuando se emociona por algo, sus pequeñas características que lo hacen único. Claro, de vez en cuando, y en algunos casos muy de vez en cuando, no hace nada de caso. Eso es porque tiene su propia personalidad. Pero sigue siendo perfecto.

3. Es feliz y no tiene cambios de humor. No va de feliz a triste o viceversa. No se escandaliza ni se enoja. Siempre te espera y no le importa si estás tarde. Te extraña, pero no pierde tiempo en protestas. Cuando llegas a casa está muy contento de verte.

Para él todo ocasiona curiosidad. Él ve la vida con ojos inocentes. Todo es juego, diversión, alegría, por lo que incluso un perro mayor se comporta como un cachorro. Aunque no sabe que ahí reside la fuente de la juventud, parece que así es. Él se mantiene eternamente joven. Vive tranquila o enérgicamente.

Cada día lo lleva con emoción.

4. No tiene malicia. A menos que haya recibido una mala educación o que haya sufrido algún tipo de trauma, los perros son seres que traen bienestar, cariño y alegría al ser humano. Para él su dueño es una especie de dios a quien ama y venera.

5. No te culpa. Para él tú no tienes la culpa de nada, no hay que culpar a nadie. El mundo es mucho más simple sin culpas o remordimientos.

6. Te quiere, te ama, está loco por ti. Siempre es amor a primera vista. Cuando te ve es como si fuera la primera vez. Es algo recíproco entre ustedes. Cuando tú lo ves, no piensas, “¿Tu otra vez?” sino que te das cuenta de cuánto lo extrañaste. Eso es ahora y siempre.

7. No hace promesas. Eso de hacer promesas para luego no cumplirlas no es propio de tu perro. No te cancela citas ni te dice que va a hacer algo que al final termina olvidando o simplemente no hace.

8. Jamás te abandonaría. Nunca se aburrirá de ti. No se marchará ni te dirá adiós. Todo lo que haces le parece bien y lo hace saltar.

9. Guarda todos tus secretos. Una cosa es definitivamente cierta: tu secreto está a salvo con tu perro. No se lo contará a nadie.

10. Él no tiene secretos. Es transparente, jamás te ha engañado y jamás te engañará.

Nunca te ha dicho una mentira. A menos que aún no esté adiestrado, las sorpresas que te brinda tu perro suelen ser agradables.