Perfil de Julio Ramón Ribeyro

Perfil biográfico de Julio Ramón Ribeyro

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Foto Lima en escena

Julio Ramón Ribeyro es uno de los mejores escritores peruanos, perteneció a la generación del 50.  Nació en Lima en 1929 y falleció en 1994. Provenía de una familia de clase media alta, estudio derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Fue profesor universitario, periodista, agregado cultural y llegó a ser embajador del Perú ante la Unesco. Sus libros han sido traducidos a varios idiomas inglés, francés, alemán, italiano, holandés, polaco.

  

Cuentista por excelencia

 Ribeyro llevó la narración peruana a su máxima expresión y lo puso en la cumbre en latinoamerica. Escritor reflexivo, retrató a la clase media de Lima, considerado el maestro del relato corto; sin embargo usó diversos géneros. Entre sus novelas destacan Crónica de San Gabriel (Premio Nacional de Novela en 1960), Los Geniecillos Dominicales (1965), Cambio de Guardia (1976); en el teatro Fin de semana (1961), Vida y pasión de Santiago el pajarero (1966), Atusparia (1981). Por otra parte creo textos testimoniales, como  Prosa Apátridas, el diario íntimo en La Tentación del Fracaso y Solo para Fumadores (1973). Además En 1983, recibió el Premio Nacional de Literatura, y diez años después, el Nacional de Cultura. Su obra se puede apreciar en la Casa de la Literatura Peruana.

La narrativa de Ribeyro 

Se caracteriza por su limpieza textual, corrección, escritura impecable, precisa.

Su escenario fue la ciudad de Lima, especialmente bajo los primeros efectos de la migración; más adelante se convertirá en el personaje central de toda su obra. Desde su primer cuento La vida Gris (1949), escribió alrededor de nueve libros de relatos, reunidos en cuatro volúmenes llamados La Palabra del Mudo .

Los primeros dos fueron publicados en 1973, el tercero en 1977 y el último en 1992,  por otra parte, también escribió relatos fantásticos.  

Para muchos se diferenció en diversos aspectos de sus contemporáneos de la generación del cincuenta, tales como Congrains Martín, Oswaldo Reynoso y se reunía con escritores similares Eleodoro Vargas Vicuña, Carlos Eduardo Zavaleta, Pablo Guevara, Francisco Bendezú, Alberto Escobar. 

EL universo de Ribeyro

En tono melancólico, reflexivo, incrédulo, algo cínico e irónico mostraba en su prosa un universo propio, que se destacaría de manera innegable, retrataba a personajes impávidos, mediocres, frustrados, marginales, angustiados, pusilánimes, grises, atrevidos. Presenta una percepción de la condición humana distinta, gris, amalgamada con la garúa húmeda de Lima,

Se puede ver en todos sus personajes, desde los marginales de extracción baja hasta los pequeño burgueses, artistas, académicos intelectuales, aristócratas sin dinero. El universo de Ribeyro se presenta desencantado, el Perú fue su tema, su personaje, su trama; incluso lo llevó hasta su exilio en 1952, en sus relatos. 

Muy pocos escritores lograron enmarcar el desencanto limeño de esos tiempos, con tanta fuerza y lucidez, pleno de soledad con gotas de acidez.

En definitiva el cuento fue el genero privilegiado, el cual se muestra en sus letras; a través de su libro de cuentos Gallinazos sin Plumas (1955) de temática urbana, como otros cuentos La insignia, Al pie del acantilado, Alienación, El doblaje, Silvio en El Rosedal y Al pie del acantilado.

La mayoría de ellos muestran puro realismo urbano, donde caracteriza lo mejor y lo peor de Lima después de la colonia, migratoria, racista y sin tapujos. Perteneció a la generación del Boom, no obstante no fue partícipe de ella. Experimentó con diversas estructuras desde las tradicionales de Chejov, Edgar Allan Poe hasta Kafka. 

Otros escritores peruanos: 

Javier Heraud

José María Arguedas  

 Julio Ramón Ribeyro estableció 10 reglas para escribir un buen relato breve, al igual que su contemporáneo Julio Cortázar. Son las siguientes:

Decálogo para escribir un texto breve:


1.El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector a su vez pueda contarlo.

2.La historia puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada y si es inventada real.

3.El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que pueda leerse de un tirón.

4.La historia debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto mejor. Si no logra ninguno de estos efectos no existe como cuento.

5.El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin ornamentos ni digresiones. Dejemos eso para la poesía o la novela.

6.El cuento debe sólo mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja.

7.El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, informe, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya y pueda el lector reducirla a su expresión oral.

8.El cuento debe partir de situaciones en las que él o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión y pone en juego su destino.

9. El cuento no debe tener tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible

10.El cuento debe conducir necesaria, inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Si el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.