Pasajes bíblicos sobre el Espíritu Santo

Son muchos los pasajes de la Biblia, tanto en el antiguo como en el nuevo testamento, que hablan del Espíritu Santo. Los siguientes versos bíblicos son simplemente para que tengas una idea sobre la obra del Espíritu Santo en la vida de los creyentes. También, algunos de estos pasajes revelan algunos de lostítulos y símbolos del Espíritu Santo.

Salmos 51:11: “…No me despidas de tu presencia, ni quites de mí tu santo espíritu!” (RVC)

Isaías 11:2: “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.”  (RVR1960)

Ezequiel 36:26-27: “Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.” (NTV)

Zacarías 4:6: “Así que el ángel me dijo: «Ésta es la palabra del Señor para Zorobabel: “No será por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi Espíritu  —dice el Señor Todopoderoso—.” (NVI)

Lucas 11:13: “Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre que está en el cielo dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?” (BLPH)

Juan 14:15-17: Si me aman, obedecerán mis mandamientos.  Le pediré al Padre y les dará otro Consejero  para que esté siempre con ustedes:  El Consejero es el Espíritu de la verdad.

 El mundo no lo puede recibir porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes lo conocen porque vive con ustedes y estará en ustedes.” (PDT)

Juan 14:26: “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.” (LBLA)

Juan 16:12-15: “Aún tengo muchas cosas que decirles, pero ahora no las pueden sobrellevar.  Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saber las cosas que habrán de venir.  Él me glorificará, porque tomará de lo mío y se lo hará saber.  Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y se lo dará a conocer a ustedes.” (RVC)

Hechos 1:8: “...pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.” (RVR1995)

Hechos 2:1-4: “Cuando llegó el día de Pentecostés, todos ellos estaban juntos y en el mismo lugar.  De repente, un estruendo como de un fuerte viento vino del cielo, y sopló y llenó toda la casa donde se encontraban.  Entonces aparecieron unas lenguas como de fuego, que se repartieron y fueron a posarse sobre cada uno de ellos.  Todos ellos fueron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu los llevaba a expresarse.” (RVC)

Hechos 2:38: “Entonces Pedro les dijo: “Arrepiéntanse y sean bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo.” (NBLH)

Romanos 8:26: “Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.” (NTV)

1 Corintios 2:13: “…de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales.” (LBLA)

1 Corintios 6:19-20: “¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños;  fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.” (NVI)

2 Corintios 3:17: “Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” (RVA)

Gálatas 5:22-23: “En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,  humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley.” (DHH)