Otelo, el moro de Venecia, de William Shakespeare, resumen y comentarios

Los celos convertidos en tragedia

Otelo de William Shakespeare
Alianza Editorial

Aunque Hamlet y Romeo y Julieta sean tal vez las obras más recordadas de William Shakespeare, Otelo, el moro de Venecia posee una fuerza y dramatismo que la hace también inolvidable. A continuación repasamos sus características más destacadas, en esta concisa reseña.

Sinopsis de Otelo, el moro de Venecia, de William Shakespeare

La historia transcurre en un lapso muy corto de tiempo (menos de dos días), en la Venecia renacentista.

Otelo es un almirante árabe al servicio de la ciudad, que se enamora de Desdémona, hija del noble Barbastro. Ella va a vivir con Otelo y se casan, pese a la oposición del padre.

Paralelamente aparece la figura de Yago, subalterno de Otelo, quien a preferido a Casio como su lugarteniente. Esto enciende el rencor de Yago hacia su jefe.

Para vengarse y para tratar de obtener el cargo que desea, Yago elabora todo un ardid en que el hace parecer que Desdémona y Casio están teniendo una aventura. Involucra en este “montaje” a su propia esposa Emilia, y a Rodrigo, quien está enamorado de Desdémona.

Los personajes deben partir a Chipre, pues la ciudad le encarga a Otelo que la defienda del ataque de los barcos turcos. Allí el asunto se complica cuando, por un lado, Desdémona acepta interceder por Casio ante Otelo -lo que aviva las dudas de éste- y, por otro, Yago consigue que Casio termine llevando un pañuelo que Otelo había obsequiado a su amada.

En una de las últimas escenas, Casio y Rodrigo tienen una pelea (organizada por Yago), en la que el primero hiere al segundo; Yago hiere a su vez por la espalda a Casio y luego remata a Rodrigo para que no cuente sus amaños.

El final de la obra es igualmente dramático: Otelo estrangula a Desdémona, pese a los juramentos de ésta respecto a su fidelidad, pero luego Emilia le cuenta la verdad, razón por la cual es asesinada por Yago.

Después de escuchar también el relato de Casio, Otelo hiere a Yago y luego se suicida. No queda claro si Yago muere de las heridas o si vive para pagar con la cárcel por sus fechorías.

El trasfondo de Otelo, el moro de Venecia, de William Shakespeare

Cuando hablamos de esta obra de Shakespeare inmediatamente la relacionamos con los celos desbordados e irracionales como la base de su argumento, celos que se dejan alimentar de rumores y mentiras.

No obstante, a mi manera de ver, el verdadero protagonista de este drama no es Otelo y sus celos, sino Yago y su maldad, su odio y sus rebuscadas acciones. Es él quien juega con la vida y sentimientos de los demás protagonistas y los maneja como marionetas sin voluntad. Su personalidad es la que logra imponerse, aún cuando destruye a los otros y a sí mismo. Sin él no existiría la historia que cuenta aquí el Bardo de Avon.

Es curioso que Shakespeare se aparta de los estereotipos de la época, que presentaban a los moros como villanos y, por el contrario, dibuja a Otelo como un hombre bueno e ingenuo (aunque se deje arrebatar por los celos).

El estilo y la técnica de William Shakespeare en Otelo, el moro de Venecia

La obra está escrita en el estilo típico Shakespereano, lleno de figuras literarias de diversos tipos: metáforas, símiles, anáforas, etcétera.

Lleva un ritmo acelerado, casi cinematográfico, por lo que es una de las que más logra atrapar la atención del auditorio.

No en vano ha sido llevada varias veces al cine, por ejemplo, destacando la versión hecha por Orson Welles en 1952. También vale la pena resaltar que ha sido el tema de dos óperas, escritas por Gioaccino Rossini y por Giussepe Verdi.

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