Origen y significado de la Rosca de Reyes

Rosca de Reyes
Rosca de Reyes. Andres Balcazar/E+/Getty Images

Cada 6 de enero, las mesas de las familias mexicanas son coronadas con la tradicional Rosca de Reyes, el delicioso pan festivo que enmarca la celebración de la Epifanía o el Día de Reyes, una de las celebraciones más importante en el contexto de las tradiciones navideñas en México, pero ¿alguna vez te has preguntado cuál es el significado de la Rosca de Reyes y cómo es que llegó a nuestra mesa? En esta reseña te damos algunos datos que tal vez no conocías sobre este pan dulce que, acompañado de un buen chocolate caliente, hace las delicias de todos los mexicanos.

Antecedentes de la Rosca de Reyes

Contrario a lo que se pensaría, los antecedentes de esta rosca se remontan al siglo III, en tiempos del antiguo Imperio romano, y su elaboración estaba asociada con la celebración de la Saturnalia, como se le conocía a las fiestas en honor a Saturno, dios de la agricultura y la cosecha.

La Saturnalia iniciaba el 24 de diciembre y en ella se rompían muchos esquemas sociales de la vida cotidiana romana, por ejemplo, se anulaban las diferencias entre esclavos y amos, se cerraban todas las instituciones públicas, y estaba prohibido cualquier acto de violencia, incluidas las guerras y las ejecuciones de presos; era como si el Imperio romano se convirtiera por unos días en el epicentro de la alegría y el bienestar.

En estas fiestas, los romanos acostumbraban dar regalos y ofrecer espléndidos banquetes en los que se efectuaba la repartición de panes redondos preparados con higos, dátiles y miel, los cuales son considerados el primer antecedente conocido de la Rosca de Reyes.

Adaptación cultural de la Rosca de Reyes y su llegada a México

La preparación de la rosca llegó en el siglo XII a la actual región española de Navarra, donde se solía preparar con un haba escondida, dando inicio a la tradición de nombrar “Rey del Faba” a quien encontrará el haba dentro del pan.

Solo tuvo que pasar un siglo para que la rosca  finalmente se cristianizara en Francia, donde comenzó a asociarse con la celebración de la Epifanía, es decir, la adoración de los tres Reyes Magos al Niño Dios, aunque se mantuvo la costumbre de esconder un haba dentro del roscón.

Posteriormente, en el siglo XVI, como producto de la colonización española, esta tradición fue importada a México por los frailes españoles quienes la hicieron parte del  propio proceso de evangelización en las comunidades indígenas.

Simbolismo de la Rosca de Reyes

El simbolismo religioso de la Rosca se encuentra en sus elementos decorativos y en su forma. En el caso de los primeros, tanto el azúcar espolvoreada como las coloridas frutas cristalizadas que se colocan sobre la rosca, simbolizan las joyas que portaban en sus coronas los tres Reyes Magos cuando acudieron a la adoración del Niño Dios. 

Por otra parte, la tradición de poner dentro de la rosca la figura de un niño, representa la manera en cómo María y José escondieron a Jesús para salvarlo de la matanza de niños ordenada por Herodes. Finalmente, la forma circular del pan es una muestra del amor infinito a Dios.

"Mexicanización" de la Rosca

Al llegar a México, la receta de la Rosca de Reyes se enriqueció con ingredientes locales como el acitrón y el ate de frutas, ambos, dulces típicos nacidos en las cocinas conventuales. La Rosca también se asoció con otras festividades dentro del calendario religioso como el 2 de febrero,  Día de la Candelaria, día en el cual se tiene por tradición que quien haya encontrado al “muñequito” dentro de la rosca, deberá vestir una figura de cerámica representativa del Niño Dios para llevarlo a bendecir en la iglesia.

  Después de dicha ceremonia, quien se hizo cargo del Niño Dios ofrece un convite con tamales y atole a sus invitados.