Oración a San Antonio de Padua

San Antonio de Padua quien encuentra todo lo perdido

San Antonio de Padua
Convento de San Francisco, Valladolid, España. (CC BY-SA 2.0) by patriciawla4

San Antonio de Padua se le conoce como el Santo del Amor y como el Santo de las Cosas Perdidas. Estas tradiciones están basadas en episodios de la vida de este conocido santo y también en antiguas tradiciones europeas.

Curiosamente su nombre de pila no era Antonio sino Fernando, y tampoco nació en Padua, Italia, sino en Lisboa en Portugal. Una vez hecho hermano franciscano cambió su nombre a Antonio y luego de un viaje a Marruecos, cayó enfermo y pasó su recuperación en Italia, al servicio de la orden.

Murió muy joven y fue canonizado tan solo un año después de su muerte por el papa Gregorio IX gracias a los milagros que hizo en vida.

San Antonio de Padua: el Santo del Amor 

El día de San Antonio es el 13 de junio, que es también el día de la ciudad de Lisboa. El 12 de junio es el día de los enamorados en Brasil. A San Antonio se le atribuye la reconciliación de muchos matrimonios. Por eso en el día de San Antonio se celebran muchos matrimonios en Lisboa y el resto del mundo portugués. 

A San Antonio se le asocia con el amor debido a que su día cae durante la Festa Junina. Esta termina con la celebración del día de San Juan, que coincide con la antigua tradición europea de celebrar el solsticio de verano, fecha que se relacionaba con fertilidad de la tierra y de sus habitantes.

Las festividades portuguesas y la asociación de San Antonio con el amor y las parejas parece tener una conexión a las costumbres de la antigüedad, que todavía sobreviven, transformadas, en las prácticas del catolicismo.

La oración a San Antonio de Padua es apropiada tanto en el momento de pedir ayuda para el amor como cuando necesites recuperar algo perdido. Y si has perdido el amor… ¡entonces es doblemente poderosa!

San Antonio de Padua: el Santo de las Cosas Perdidas

No requiere un salto demasiado grande pensar que el santo que es famoso por recuperar las cosas perdidas sea el mismo Santo del Amor.

Los problemas de amor llevan con frecuencia a perder al ser deseado. 

A San Antonio de Padua se le llama el Santo de las Cosas Perdidas debido a una historia de su vida en Bolonia en la que, se dice, San Antonio tenía un libro de salmos que era muy preciado para él y este contenía las notas y comentarios que usaba en la enseñanza de sus alumnos. Un día, un novato que había decidido abandonar sus estudios se llevó el libro. Cuando San Antonio se dio cuenta de que el libro había desaparecido, rezó por volverlo a encontrar o que le fuera devuelto. El ladrón regresó y devolvió el libro. También se reintegró a la orden religiosa. El libro robado se conserva en el convento franciscano de Bolonia.

De ahí que muchas personas le recen a San Antonio cuando pierden objetos importantes, o cosas a las que tienen gran apego sentimental.

A continuación están algunas de las oraciones más comunes que se le ofrecen a este Santo.

Oraciones a San Antonio de Padua

1.

Bendito San Antonio, él más amable de todos los santos, 
tu amor por Dios y tu caridad por sus criaturas
te hicieron merecedor de poseer poderes milagrosos.
Con tus palabras ayudaste a aquellos con problemas o ansiedades
y los milagros ocurrieron por tu intercesión.
Te imploro que obtengas para mí…
(menciona tu petición).

Gentil y querido santo,
con tu corazón siempre lleno de compasión humana,
susurra mi petición al dulce Niño Jesús,
a quien le gustaba estar entre en tus brazos,
y recibe por siempre la gratitud de mi corazón.

(Rezar tres padres nuestros y tres avemarías)

 

2.

Oh bendito San Antonio, él más gentil de todos los santos, tu amor por Dios y tu caridad por sus criaturas te hicieron merecedor, cuando estabas aquí en la tierra, de poseer poderes milagrosos. Los milagros esperaban tu palabra, que tu estabas siempre dispuesto a hablar por aquellos con problemas o ansiedades. Animado por este pensamiento, te imploro obtengas para mí… (menciona tu petición). La respuesta a mi rezo puede que requiera un milagro, pero aun así tú eres el santo de los milagros.

Oh gentil y querido santo, cuyo corazón siempre esta lleno de compasión humana, susurra mi petición a los oídos del dulce Niño Jesús, a quien le gustaba estar entre en tus brazos, y por siempre tendrás la gratitud de mi corazón.

(Rezar 13 padrenuestros, avemarías y glorias)

3.

Te saludo San Antonio y me regocijo en los favores que nuestro Señor libremente te ha otorgado. Te recuerdo en especial tu momento de dicha cuando el Divino Niño Jesús condescendió abrazarte con ternura. ¡Oh, que gran felicidad y alegría llenaría tu corazón en esa ocasión! Por esta especial prerrogativa y por la alegría de tu beatifica visión, que ahora le tienes a El cara a cara, te ruego, te suplico y te imploro Oh querido San Antonio, que me ayudes en mis aflicciones, problemas y ansiedades, particularmente concerniente a (aquí menciona tu problema, tu petición). Oh, deja que tu corazón se conmueva para interceder por mí, para escuchar y responderme. Dile al Señor de los deseos y necesidades de tu devoto (a) cliente. Una palabra, una mirada de tu corazón que tanto ama el Niño Jesús, coronara mi éxito y me llenara de alegría y de gratitud. Amén.

San Antonio a quien el Niño Jesús amo y honró, concédeme lo que te pido.
San Antonio, poderoso en palabra y acción, concédeme lo que te pido.
San Antonio, siempre dispuesto a ayudar a los que te invocan, concédeme mi petición. Amén.

V. Ruega por nosotros San Antonio.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.