No todos los hashtag sirven para tu blog

En nuestra tarea cotidiana de social marketers, los blogueros nos esforzamos a diario en tratar de colocar una etiqueta (hashtag) que se vuelva un tema tendencia del momento y genere suficientes repeticiones y diseminación en las redes sociales como para generar un gran número de visitas a nuestro sitio y lograr una gran exposición de nuestro material.

Desde que los hashtagfueron introducidos transversalmente en la red como modo de identificación temática en todas las redes sociales y buscadores, los medios de comunicación, sin importar su dimensión, crean a diario cientos de etiquetas con el mismo objetivo y dependiendo de la importancia del tema, su repercusión, la influencia del medio, la originalidad, veracidad e interés que genera algunos logran colocarse entre los “trending topics”, mientras que la gran mayoría no.

Esta costumbre se ha diseminado tanto en la red que es muy común ver conversaciones de adolescentes en donde dentro de una intercambio interpersonal los participantes crean sus propias etiquetas para subrayar la importancia del tema o titular, si se quiere, la conversación. Si bien la categoría de hashtag existe desde el 2007 cuando Twitter lo introdujo por primera vez, desde el año pasado su uso se ha vuelto tan cotidiano y masiva que la gran mayoría no cumplen con su función.

A continuación identificaremos algunos errores típicos en el uso de hashtag entre comunicadores y explicaremos los errores cometidos:

  • Multitud de etiquetas: un error muy común entre los colegas blogueros es abusar de este recurso. Podemos ver en un mismo twit o publicación en general más de 3 o 4 etiquetas junto con el enlace al material y la referencia a los seguidores o interesados. Esta multitud de recursos comunicativos de interacción vuelven al mensaje ilegible, restan importancia a cada una de las etiquetas individualmente y se pierde la efectividad. Es recomendable usar un máximo de 2 hashtag por publicación e identificar claramente cuál es la preponderante. En sucesivos comentarios podemos enlazar medios interesados y seguidores influyentes, pero a la hora de establecer la etiqueta que queremos implementar debemos ser claros.

  • Extensión de la etiqueta: Una etiqueta que supera los 3 términos es larguísima. Imponer un hashtag que sea #solucionesdefinitivasparalograrunblogexistoso es imposible e inviable, ya que ocupa demasiada cantidad de caracteres y es difícil de recordar, por lo tanto los internautas no podrán escribirlo desde la memoria. En cambio una etiqueta como #blogexitoso está compuesta solamente por dos palabras, lo que resulta fácil de recordar, utiliza pocos caracteres y cumple a la perfección su función. Todos los recursos que hemos logrado con la experiencia como escritores para titular nuestros artículos debemos emplearlas a la hora de confeccionar nuestras etiquetas, siendo aún más minuciosos con la síntesis y la simpleza.

  • Contraste con la red: antes de implementar cualquier etiqueta debemos tomarnos el tiempo de buscar en la red si ya ha sido utilizado, en que magnitud y que efecto puede tener este uso previo con respecto a nuestro objetivo. Este es un tema ríspido ya que no hay una respuesta definitiva, lo ideal sería no repetir etiquetas, pero teniendo en cuenta la proliferación existente de las mismas, es una tarea poco sencilla. Pero en el caso de que decidamos utilizar etiquetas que ya hayan sido utilizadas debemos asegurarnos de que no identifiquen ninguna idea ofensiva o contraproducente para tu reputación y que tu poder de influencia sea mayor que el utilizado por el concepto previo, para que lo pise rápidamente. Lo que suele ser un error es tratar de colgarse del éxito de alguna etiqueta que ya esté teniendo repercusión, sumando material a la misma y creando confusión. Esto suele ser contraproducente y repudiado por los usuarios.

  • Etiquetas fraudulentas: como en todas las prácticas existen aquellos malintencionados que quieren beneficiarse con el éxito ajeno para generar tráfico en sus medios. Cuando los robots de posicionamiento identifican que el tema publicitado con una etiqueta no está relacionado con el hashtag utilizado, este sitio es penalizado.

    Estas son sólo 4 malas prácticas relacionadas a la utilización de hashtag. Como blogueros siempre debemos recordar que el valor agregado de nuestro material es la originalidad, la veracidad y la calidad de nuestro contenido y las etiquetas que creamos o utilizamos para promocionarlo debe ser del mismo tenor para conservar una coherencia comunicativa transversal.