Monogamia sucesiva en la adolescencia

La mayorí­a de los adolescentes mantienen noviazgos cortos y sucesivos

Es frecuente oí­r que durante la adolescencia es muy habitual la promiscuidad. Y muchos padres y madres de adolescentes observan con preocupación que sus hijos e hijas parecen cambiar de novio o novia continuamente. Es lo que los expertos llaman monogamia sucesiva, una forma de relación amorosa que es muy habitual durante la adolescencia.

Qué es la monogamia sucesiva
La monogamia sucesiva es el cambio frecuente de pareja.
Las personas que practican este tipo de relación se embarcan en una aventura amorosa que no dura mucho pero durante la que son fieles. Eso sí­, en cuanto se produce la ruptura, comienzan una nueva relación. Y este tipo de comportamiento es muy frecuente durante la adolescencia. Por qué los adolescentes practican más la monogamia sucesiva
  • Es una etapa de experimentación. Una de las caracterí­sticas más claras de la adolescencia es que se trata de una etapa en la que prima la experimentación. Las chicas y los chicos a esa edad están construyendo su propia identidad y descubriendo cómo es el mundo. En ese descubrimiento y esa construcción necesitan experimentar, probar, ensayar todo lo que tiene que ver con su vida. Y entre esas pruebas también se incluye la búsqueda de pareja.
  • Están en pleno desarrollo sexual. Sobre todo en la primera etapa de la adolescencia, chicas y chicos viven su despertar sexual. Eso provoca que tengan emociones y sentimientos nuevos y el descubrimiento del deseo sexual. También aparece por primera vez en sus vidas la relación romántica, el amor. Todo ello hace que sus relaciones de pareja sean más sexuales, están más basadas en el deseo que en un interés más profundo por el otro. Esto segundo suele llegar sobre los veinte años, cuando los adolescentes han madurado.
  • Los propios cambios de esta etapa. La vida de los adolescentes está en continua transformación y eso afecta a sus relaciones amorosas. Es muy frecuente que sus aficiones, sus intereses y hasta sus ideas y opiniones cambien y eso influye mucho en las relaciones de pareja. No es raro que en una pareja que comenzó teniendo gustos comunes las cosas se transformen en poco tiempo y eso los distancie.
  • Falta de madurez. La falta de madurez propia de la adolescencia haca más frecuente que a los chicos y chicas de esta edad, también en la primera etapa de la adolescencia, les cueste más mantener el compromiso que es una de las caracterí­sticas clave para el mantenimiento de la pareja.
Qué deben hacer los padres ante ese comportamiento
  • Comunicación con los hijos. Es importante que los padres mantengan una buena comunicación constante con sus hijos. Eso les permitirá evaluar si el cambio de pareja en el caso de sus adolescentes se debe a una conducta propia de la edad o tiene otras razones que podrían ser más problemáticas.
  • Observar las causas. En la mayorí­a de los casos cuando todo transcurre con normalidad, lo más aconsejable es no intervenir. Aunque si los padres observan que sus hijos unen la monogamia sucesiva a comportamientos de riesgo como relaciones sexuales sin la adecuada protección, deberán actuar para que sus hijos mantengan una sexualidad saludable. También en el caso de que observen que los continuos cambios de pareja se deban a una imposibilidad por parte del adolescente de mantener ningún tipo de compromiso. En ese caso, es bueno que cuando se hable sobre sexualidad con los adolescentes se insista también en el componente emocional y la responsabilidad asociada a la sexualidad.
  • Apoyar a los adolescentes. Un buen consejo es mantenerse cerca de los hijos. Alegrarse con ellos cuando se enamoran y apoyarlos cuando rompen con sus parejas. Y no olvidar que nosotros también fuimos adolescentes que nos enamoramos y fuimos felices y sufrimos rupturas que nos hicieron enormemente desgraciados.
Foto: VT