Mitos gays en la adolescencia

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La adolescencia, con la llegada de la pubertad, es el momento del despertar sexual. La mayoría de los adolescentes pasan por varias etapas en ese despertar sexual. En ese tiempo el sexo les interesa mucho. Tanto su propia sexualidad que están descubriendo como la de los demás, sobre todo la de sus amigos que están viviendo lo mismo que ellos.

 

Muchos adolescentes dudan durante un tiempo sobre su orientación sexual.

Algunos de ellos acabarán descubriendo que son heterosexuales y otros que son homosexuales. Pero de igual forma que entorno a la sexualidad, los chicos y las chicas a esta edad manejan información que es errónea, con la orientación sexual les ocurre lo mismo. Muchos de ellos creen cosas que no son ciertas.

De la misma manera que es muy importante aclarar sus dudas sobre sexualidad para que su vida sea más sana, con la homosexualidad ocurre exactamente igual. Los adolescentes necesitan acceder a información correcta.

Y la mejor fuente de información son sus padres. Además de las clases de educación sexual que los chicos y las chicas pueden recibir en la escuela, es bueno que los adolescentes puedan hablar con sus padres sobre sexualidad sin tapujos, con naturalidad y sabiendo que sus preguntas van a encontrar respuesta.

Huir de la homofobia

El primer consejo importante para los padres que van a ocuparse de ofrecer a sus hijos información sobre la sexualidad es que huyan de la homofobia.

Es cierto que en generaciones anteriores era bastante frecuente el odio a los homosexuales. Un odio que, en la inmensa mayoría de los casos, proviene del desconocimiento. Por eso puede ser que padres y madres hayan sido educados en ese odio, que no se sientan seguros sobre lo que es ser homosexual, que no entiendan que esa es una opción sexual más o que no sean conscientes de que transmitir ese odio a sus hijos puede hacerlos mucho daño.

La mejor vacuna contra la homofobia es informarse bien. La homosexualidad no es una enfermedad ni una desviación, es una orientación sexual tan natural y tan sana como la heterosexualidad.

Falsos mitos sobre la homosexualidad

  • Si tengo pensamientos gays, soy gay. No les ocurre a todos los adolescentes pero sí a muchos de ellos. Durante la pubertad tienen dudas sobre su orientación sexual. Es importante que sepan que esas dudas son normales. Y también que pueden tener pensamientos homosexuales o tendencias homosexuales durante la adolescencia y no ser homosexuales y también al contrario, chicos o chicas que tienen pensamientos heterosexuales durante la adolescencia y que sí son homosexuales. Pero en cualquiera de los casos es normal. Lo que hay que decirles a los chicos y las chicas es que no se preocupen por ello y que pasado un tiempo descubrirán su verdadera orientación sexual y se acabarán las dudas.
  • Las lesbianas tienen apariencia masculina. Eso es uno de los mitos más extendidos pero es falso. Sentir atracción sexual por otras mujeres cuando eres una mujer no influye absolutamente nada en tu apariencia física. Se puede tener un aspecto sofisticado y muy femenino y ser lesbiana y tener una imagen masculina y ser heterosexual. El aspecto no tiene nada que ver con la orientación sexual. Y lo mismo ocurre en el caso de los varones.
  • Los gays son amanerados. Esa es otra falsedad muy extendida entre los adolescentes. Como en el caso anterior, en los varones la orientación sexual tampoco influye en la apariencia física.
  • La homosexualidad no es natural. Es importante que los chicos sepan que la homosexualidad es exactamente igual de natural que la heterosexualidad. Lo que es diferente entre ambas es que es más frecuente la heterosexualidad. Eso nos hace decir a veces que esta es más normal, pero no es más normal, es igual de normal aunque más frecuente.
  • Los homosexuales eligen su orientación sexual. Nadie elige su orientación sexual, ni los heterosexuales ni los homosexuales. La ciencia desconoce cómo se define en un organismo la orientación sexual, es decir qué mecanismos hacen que una persona sea homosexual o heterosexual. Se han realizado muchos estudios para analizarlo pero no se ha llegado a una conclusión clara. Pero lo que sí está claro es que se trata de algo, como el sexo, la altura, el color de la piel o la inteligencia que no se puede elegir.
  • La homosexualidad se puede curar. Este es uno de los mitos más controvertidos porque existen algunos grupos, sobre todo religiosos, que insisten en la posible curación de la homosexualidad. Pero también en esto los científicos son los que aseguran que no se puede. No sólo eso, la mayoría de las sociedad de psicología y psiquiatría de muchos países alertan contra esos intentos de curación, llamadas habitualmente terapias de conversión, que pueden hacer un gran daño a quienes se someten a ellos. En su propia web, la Asociación Americana de Psicología asegura: “La Asociación Americana de Psicología está preocupada por dichas terapias y el posible daño a los pacientes”.