Miedo a la adolescencia

Las principales preocupaciones de los padres y madres de los adolentes

Temores
Muchos padres y madres temen la llegada de la adolescencia de sus hijos. Getty Images

La inmensa mayoría de las madres y los padres temen la llegada de la adolescencia de sus hijos. Y cuando esta llega muchos de ellos continúan atemorizados por lo que les pueda pasar a los hijos.

Lo primero que deben saber los padres es que ese temor, que es normal, sin embargo no es bueno ni para ellos ni para sus hijos.

No es bueno para los padres porque la paternidad o la maternidad puede llegar a convertirse en una carga difícil de soportar.

Y no es bueno para los hijos porque estos verán ese miedo de sus padres y ello puede influir en que pierdan la confianza en sí mismos. "Si mis padres temen que me ocurra algo malo es porque probablemente pueda ocurrirme", pensarán o aún peor, "si mis padres no confían en mi es porque no me merezco su confianza".

 

Cómo evitar esos temores

Quizá es imposible evitarlos del todo para la mayoría de madres y padres pero sí pueden hacer un esfuerzo para disminuirlos o para reconducirlos. Para ello es importante que tengan en cosideración unas cuantas cosas:

  1. Rebeldía. Esa característica de la adolescencia, la rebeldía, no es solo inevitable en la máyoría de los adolescentes sino que también casi siempre es imprescindible para su maduración.
  2. En construcción. La adolescencia es un periodo en el que todo en la vida de vuestros hijos está en proceso de cambio, desde su aspecto físico hasta su sexualidad, su carácter o su personalidad. Esa transformación da inestabilidad a la vida de los chicos y también a la de los que viven a su lado. Aceptarla como algo saludable y necesario es muy útil.
  1. Huir de la culpa. Muchos padres se siente culpables, porque ven poco a sus hijos, porque tienen poco tiempo para ellos… Ese sentimiento crea también nuevos miedos, la mayoría de las veces irreales.

 

Cuáles son los temores más habituales

Casi todos los padres de adolescentes comparten los mismos miedos

  1. Sexo. El miedo a la sexualidad de los hijos es muy común, como lo es a los embarazos o a las enfermedades de transmisión sexual. Para evitar este miedo es imprescindible darles a los adolescentes una buena educación sexual, estar abiertos a sus preguntas y dudas y no tener verguenza de charlar con ellos sobre estos temas.
  2. Drogas y alcohol. Como en el resto de las cuestiones que afectan a los adolescentes, una buena educación que consiga hacer adolescentes críticos y seguros de sí mismos es la mejor arma para que no caigan en las redes del alcohol y las drogas.
  3. Malas compañias. Otro de los temores más comunes es que chicas o chicos se junten con amigos que sean una mala influencia para ellos. Conocer a los amigos de los hijos es imprescindible para evitarlo o actuar antes de que se produzca un desastre.
  4. Trastornos de la alimentación. La anorexia y la bulimia son los dos trastornos de la alimentación más comunes entre los adolescentes. La mayoría de los adolescentes nunca los padecerán pero muchos padres viven con temor. Una buena autoestima es la mejor arma para que los adolescentes no contraigan una de estas enfermedades.
  5. Bullying. También el acoso escolar preocupa a muchos padres. Las armas para intentar evitarlo son una buena relación con los hijos, un contacto frecuente con la escuela y, como en los casos anteriores, conseguir que los hijos tengan una buena autoestima.
  1. Acoso por internet. También este apartado está ganando puntos entre los miedos de los padres. Una buena eduación con explicaciones a tiempo, claras y reales sobre los peligros del uso de internet o las redes sociales es una medida efectiva contra ello. Como lo es establecer unas normas prudentes para el uso de los celulares, las computadoras y las tabletas.

 

Si a pesar de todo el adolescente padece algo de esto

Hay veces que las medidas preventivas no funcionan y los adolescentes tienen alguno de estos problemas. En esos casos, los padres deben buscar ayuda profesional cuanto antes.